En resumen:
Tomé drogas y alcohol
Como para matar a una docena de elefantes.
Tal era mi dolor y vacío
Que no hubo sustancia psicotrópica
O bebida etílica
Que pudiera anestesiar a la manada
Y cuanto más consumía
Más era el dolor
Más era el vacío.
Pero nadie se dio cuenta
Ni siquiera yo
Que ese éxtasis narcótico
Era el líquido amniótico
Que me protegió en el vientre de mi madre
(El único lugar en el que estuve seguro)
Y que busqué con tanta desesperación
Al ver lo absurdo y doloroso de este mundo calamitoso.
El calor llega
Estremecimiento
El dolor ha cesado
Melodías de imágenes trasparentes destellan por la pared y el piso. Un fantasma espía por una de las grietas de la Realidad. La Realidad se desgarra al igual que el sistema nervioso. La calavera dice:"Tomate otra", afilando la hoz. Una manada de elefantes caminan rumbo al cementerio. Cada vez estoy más cerca.