Hay que eyacular versos sobre los escombros
Decía mi abuela
Ella hablaba guaraní
Y también era poeta
Aunque nunca supe lo que decía
Pero sabía lo lindo de esa lengua
Como olvidarlo
¡Popi! ¡Anacocuarapeguaré!
Byron no podría haberlo dicho mejor
Ni siquiera añamenbú
Después del latín
El guaraní es la lengua más culta
Sino analicen, ustedes señores, que todo analizan
Y sabrán lo que digo
Los guaraníes
Poetas de la tierra
Del Pilcomayo
¿Cuándo podré descansar en tus rojizas tierras?
¿Cuándo podré recordar los sueños de mi abuela?
¿Cuándo podré mirar al cielo?
Y comprender la melancolía que arrasa en mi sangre
Entonces ahí podré
Eyacular mis propios versos
Sobre mis propios escombros
Schopenhauer
Ya te comprendí
"El mundo es mi representación"
jueves, 2 de marzo de 2017
Guaraní
Hay que eyacular versos sobre los escombros
Decía mi abuela
Ella hablaba guaraní
Y también era poeta
Aunque nunca supe lo que decía
Pero sabía lo lindo de esa lengua
Como olvidarlo
¡Popi! ¡Anacocuarapeguaré!
Byron no podría haberlo dicho mejor
Ni siquiera añamenbú
Después del latín
El guaraní es la lengua más culta
Sino analicen, ustedes señores, que todo analizan
Y sabrán lo que digo
Los guaraníes
Poetas de la tierra
Del Pilcomayo
¿Cuándo podré descansar en tus rojizas tierras?
¿Cuándo podré recordar los sueños de mi abuela?
¿Cuándo podré mirar al cielo?
Y comprender la melancolía que arrasa en mi sangre
Entonces ahí podré
Eyacular mis propios versos
Sobre mis propios escombros
Schopenhauer
Ya te comprendí
"El mundo es mi representación"
Decía mi abuela
Ella hablaba guaraní
Y también era poeta
Aunque nunca supe lo que decía
Pero sabía lo lindo de esa lengua
Como olvidarlo
¡Popi! ¡Anacocuarapeguaré!
Byron no podría haberlo dicho mejor
Ni siquiera añamenbú
Después del latín
El guaraní es la lengua más culta
Sino analicen, ustedes señores, que todo analizan
Y sabrán lo que digo
Los guaraníes
Poetas de la tierra
Del Pilcomayo
¿Cuándo podré descansar en tus rojizas tierras?
¿Cuándo podré recordar los sueños de mi abuela?
¿Cuándo podré mirar al cielo?
Y comprender la melancolía que arrasa en mi sangre
Entonces ahí podré
Eyacular mis propios versos
Sobre mis propios escombros
Schopenhauer
Ya te comprendí
"El mundo es mi representación"
miércoles, 1 de marzo de 2017
Chauchesco
Los ojos derramados no se acostumbran a la claridad del día. No hace poco que ha terminado una noche de excesos. Habremos dormido dos o tres horas. La mayoría ya estamos despiertos. Alguien pica un porro mientras otro busca un lillo en el kiosko. En la vereda de enfrente ya comienzan a llegar los simulacros hambrientos a la búsqueda del almuerzo que la madre Josefa ofrece a su rebaño de desafortunados que el capitalismo y la depresión han dejado al margen de la sociedad burguesa del prestigioso Barrio Norte.
Chauchesco se incorpora sobre el colchón que alguna vez albergó sarna y piojos. Busca su gorra de marinero.
-Buen día-, dice Chauchesco a la rancheada con la mirada clavada en el piso. Los ojos parecen que van a explorar de tan desgarrados que están. Nadie le devuelve la cortesía.
-¡Buen día carajo!-, dice nuevamente mirándonos con la cara totalmente desencajada.
-Buen día viejo-, decimos casi al unisono. Tratándolo con cariño y el respeto que se merece.
Me siento al lado de él. Me pregunta si ya son las ocho. Le digo que falta poco. El maxikiosco de Rodríguez Peña y Arenales no nos vende vino hasta las ocho de la mañana. Chauchesco saca unos billetes arrugados y me los pasa.
-Anda a buscarme un vino mi´jo.
Chauchesco es uno de los tanto indigentes y sabios que vive en las calles porteñas. Chauchesco como todos tiene una historia. Una historia difícil de reconstruir entre tantos locos y locura. Pero no importa. No importa si Chauchesco tiene alguna relación con el dictador rumano. Si estuvo en Malvinas, si fue delincuente, si fue marinero, si tuvo a todas las mujeres que dice haber tenido, si estuvo con Olmedo compartiendo noches de alcohol y cocaína, en realidad no importa. Lo único que sé es que se parece a mi abuelo. Sé que mi paso por la calle y, en especial por esta plaza, es la de conocer a mi abuelo a través de Chauchesco, y en esto el parecido entre ambos es, por lo menos para mí, indiscutible. Ambos tienen nombres de dictadores. Mi abuelo se llamaba Francisco Franco. Nunca supe si Chauchesco era su apellido, nombre o sobrenombre. Los dos eran alcohólicos que les apasionaba vivir en la calle. Dejar a su familias y pasar temporadas entre vagos y drogadictos.
De vez en cuando Chauchesco regresaba a su casa en La Boca. Según él tenía una familia bien constituida. Uno de sus hijos ya era jugador de la reserva de Boca. Quizás tendría dos hijos mas y una esposa. Se notaba la vuelta a la familia. Cuando Chauchesco volvía de visitar a su familia, regresaba, limpio, afeitado y con ropa nueva. Pero Chauchesco extrañaba mas a su familia de la calle y en especial el alcohol. Por lo que sabíamos no lo dejaban tomar en su casa. Así que al segundo día la abstinencia etílica era insoportable. Entonces llegaba Chauchesco, serio, melancólico y con el pulso temblando. Billetes arrugados en la mano y el viaje al maxikiosco a comprar el ansiolítico que aplacaba la desesperación. Tomaba la caja y en un solo trago absorbía la mitad del volumen. El pulso se estabilizaba, la melancolía también. A la hora ya está totalmente borracho repitiendo la rutina que Olmedo hacia en el sketch de Alvarez y Borges. Se paraba y cantaba: "Estamos rodeados de viejos vinagres, todo alrededor". Tranquilamente Chauchesco podría haber sido actor. El talento que tenía era innato. Mas de una vez me colocaba detrás de él mientras monologaba y yo le iba dando indicaciones. Ojala pudiera transcribir algo de esos memorables monólogos. Cada vez que imitaba a Olmedo sentía que una especie de magia chamánica se apoderaba de la plaza y de los que nos encontrábamos en ella. La carcajadas me llevaban a un éxtasis que hacia que me olvide de lo doloroso que es vivir en la calle. Eran momentos únicos llenos de experiencias intransferibles. Momentos en los que entendía quién soy y que es lo que tenía que hacer. Pero sabía que todavía quedaban muchas noches de exceso por vivir. Todavía quedaba mucho por conocer de mi abuelo.
Chauchesco se incorpora sobre el colchón que alguna vez albergó sarna y piojos. Busca su gorra de marinero.
-Buen día-, dice Chauchesco a la rancheada con la mirada clavada en el piso. Los ojos parecen que van a explorar de tan desgarrados que están. Nadie le devuelve la cortesía.
-¡Buen día carajo!-, dice nuevamente mirándonos con la cara totalmente desencajada.
-Buen día viejo-, decimos casi al unisono. Tratándolo con cariño y el respeto que se merece.
Me siento al lado de él. Me pregunta si ya son las ocho. Le digo que falta poco. El maxikiosco de Rodríguez Peña y Arenales no nos vende vino hasta las ocho de la mañana. Chauchesco saca unos billetes arrugados y me los pasa.
-Anda a buscarme un vino mi´jo.
Chauchesco es uno de los tanto indigentes y sabios que vive en las calles porteñas. Chauchesco como todos tiene una historia. Una historia difícil de reconstruir entre tantos locos y locura. Pero no importa. No importa si Chauchesco tiene alguna relación con el dictador rumano. Si estuvo en Malvinas, si fue delincuente, si fue marinero, si tuvo a todas las mujeres que dice haber tenido, si estuvo con Olmedo compartiendo noches de alcohol y cocaína, en realidad no importa. Lo único que sé es que se parece a mi abuelo. Sé que mi paso por la calle y, en especial por esta plaza, es la de conocer a mi abuelo a través de Chauchesco, y en esto el parecido entre ambos es, por lo menos para mí, indiscutible. Ambos tienen nombres de dictadores. Mi abuelo se llamaba Francisco Franco. Nunca supe si Chauchesco era su apellido, nombre o sobrenombre. Los dos eran alcohólicos que les apasionaba vivir en la calle. Dejar a su familias y pasar temporadas entre vagos y drogadictos.
De vez en cuando Chauchesco regresaba a su casa en La Boca. Según él tenía una familia bien constituida. Uno de sus hijos ya era jugador de la reserva de Boca. Quizás tendría dos hijos mas y una esposa. Se notaba la vuelta a la familia. Cuando Chauchesco volvía de visitar a su familia, regresaba, limpio, afeitado y con ropa nueva. Pero Chauchesco extrañaba mas a su familia de la calle y en especial el alcohol. Por lo que sabíamos no lo dejaban tomar en su casa. Así que al segundo día la abstinencia etílica era insoportable. Entonces llegaba Chauchesco, serio, melancólico y con el pulso temblando. Billetes arrugados en la mano y el viaje al maxikiosco a comprar el ansiolítico que aplacaba la desesperación. Tomaba la caja y en un solo trago absorbía la mitad del volumen. El pulso se estabilizaba, la melancolía también. A la hora ya está totalmente borracho repitiendo la rutina que Olmedo hacia en el sketch de Alvarez y Borges. Se paraba y cantaba: "Estamos rodeados de viejos vinagres, todo alrededor". Tranquilamente Chauchesco podría haber sido actor. El talento que tenía era innato. Mas de una vez me colocaba detrás de él mientras monologaba y yo le iba dando indicaciones. Ojala pudiera transcribir algo de esos memorables monólogos. Cada vez que imitaba a Olmedo sentía que una especie de magia chamánica se apoderaba de la plaza y de los que nos encontrábamos en ella. La carcajadas me llevaban a un éxtasis que hacia que me olvide de lo doloroso que es vivir en la calle. Eran momentos únicos llenos de experiencias intransferibles. Momentos en los que entendía quién soy y que es lo que tenía que hacer. Pero sabía que todavía quedaban muchas noches de exceso por vivir. Todavía quedaba mucho por conocer de mi abuelo.
Chauchesco
Los ojos derramados no se acostumbran a la claridad del día. No hace poco que ha terminado una noche de excesos. Habremos dormido dos o tres horas. La mayoría ya estamos despiertos. Alguien pica un porro mientras otro busca un lillo en el kiosko. En la vereda de enfrente ya comienzan a llegar los simulacros hambrientos a la búsqueda del almuerzo que la madre Josefa ofrece a su rebaño de desafortunados que el capitalismo y la depresión han dejado al margen de la sociedad burguesa del prestigioso Barrio Norte.
Chauchesco se incorpora sobre el colchón que alguna vez albergó sarna y piojos. Busca su gorra de marinero.
-Buen día-, dice Chauchesco a la rancheada con la mirada clavada en el piso. Los ojos parecen que van a explorar de tan desgarrados que están. Nadie le devuelve la cortesía.
-¡Buen día carajo!-, dice nuevamente mirándonos con la cara totalmente desencajada.
-Buen día viejo-, decimos casi al unisono. Tratándolo con cariño y el respeto que se merece.
Me siento al lado de él. Me pregunta si ya son las ocho. Le digo que falta poco. El maxikiosco de Rodríguez Peña y Arenales no nos vende vino hasta las ocho de la mañana. Chauchesco saca unos billetes arrugados y me los pasa.
-Anda a buscarme un vino mi´jo.
Chauchesco es uno de los tanto indigentes y sabios que vive en las calles porteñas. Chauchesco como todos tiene una historia. Una historia difícil de reconstruir entre tantos locos y locura. Pero no importa. No importa si Chauchesco tiene alguna relación con el dictador rumano. Si estuvo en Malvinas, si fue delincuente, si fue marinero, si tuvo a todas las mujeres que dice haber tenido, si estuvo con Olmedo compartiendo noches de alcohol y cocaína, en realidad no importa. Lo único que sé es que se parece a mi abuelo. Sé que mi paso por la calle y, en especial por esta plaza, es la de conocer a mi abuelo a través de Chauchesco, y en esto el parecido entre ambos es, por lo menos para mí, indiscutible. Ambos tienen nombres de dictadores. Mi abuelo se llamaba Francisco Franco. Nunca supe si Chauchesco era su apellido, nombre o sobrenombre. Los dos eran alcohólicos que les apasionaba vivir en la calle. Dejar a su familias y pasar temporadas entre vagos y drogadictos.
De vez en cuando Chauchesco regresaba a su casa en La Boca. Según él tenía una familia bien constituida. Uno de sus hijos ya era jugador de la reserva de Boca. Quizás tendría dos hijos mas y una esposa. Se notaba la vuelta a la familia. Cuando Chauchesco volvía de visitar a su familia, regresaba, limpio, afeitado y con ropa nueva. Pero Chauchesco extrañaba mas a su familia de la calle y en especial el alcohol. Por lo que sabíamos no lo dejaban tomar en su casa. Así que al segundo día la abstinencia etílica era insoportable. Entonces llegaba Chauchesco, serio, melancólico y con el pulso temblando. Billetes arrugados en la mano y el viaje al maxikiosco a comprar el ansiolítico que aplacaba la desesperación. Tomaba la caja y en un solo trago absorbía la mitad del volumen. El pulso se estabilizaba, la melancolía también. A la hora ya está totalmente borracho repitiendo la rutina que Olmedo hacia en el sketch de Alvarez y Borges. Se paraba y cantaba: "Estamos rodeados de viejos vinagres, todo alrededor". Tranquilamente Chauchesco podría haber sido actor. El talento que tenía era innato. Mas de una vez me colocaba detrás de él mientras monologaba y yo le iba dando indicaciones. Ojala pudiera transcribir algo de esos memorables monólogos. Cada vez que imitaba a Olmedo sentía que una especie de magia chamánica se apoderaba de la plaza y de los que nos encontrábamos en ella. La carcajadas me llevaban a un éxtasis que hacia que me olvide de lo doloroso que es vivir en la calle. Eran momentos únicos llenos de experiencias intransferibles. Momentos en los que entendía quién soy y que es lo que tenía que hacer. Pero sabía que todavía quedaban muchas noches de exceso por vivir. Todavía quedaba mucho por conocer de mi abuelo.
Chauchesco se incorpora sobre el colchón que alguna vez albergó sarna y piojos. Busca su gorra de marinero.
-Buen día-, dice Chauchesco a la rancheada con la mirada clavada en el piso. Los ojos parecen que van a explorar de tan desgarrados que están. Nadie le devuelve la cortesía.
-¡Buen día carajo!-, dice nuevamente mirándonos con la cara totalmente desencajada.
-Buen día viejo-, decimos casi al unisono. Tratándolo con cariño y el respeto que se merece.
Me siento al lado de él. Me pregunta si ya son las ocho. Le digo que falta poco. El maxikiosco de Rodríguez Peña y Arenales no nos vende vino hasta las ocho de la mañana. Chauchesco saca unos billetes arrugados y me los pasa.
-Anda a buscarme un vino mi´jo.
Chauchesco es uno de los tanto indigentes y sabios que vive en las calles porteñas. Chauchesco como todos tiene una historia. Una historia difícil de reconstruir entre tantos locos y locura. Pero no importa. No importa si Chauchesco tiene alguna relación con el dictador rumano. Si estuvo en Malvinas, si fue delincuente, si fue marinero, si tuvo a todas las mujeres que dice haber tenido, si estuvo con Olmedo compartiendo noches de alcohol y cocaína, en realidad no importa. Lo único que sé es que se parece a mi abuelo. Sé que mi paso por la calle y, en especial por esta plaza, es la de conocer a mi abuelo a través de Chauchesco, y en esto el parecido entre ambos es, por lo menos para mí, indiscutible. Ambos tienen nombres de dictadores. Mi abuelo se llamaba Francisco Franco. Nunca supe si Chauchesco era su apellido, nombre o sobrenombre. Los dos eran alcohólicos que les apasionaba vivir en la calle. Dejar a su familias y pasar temporadas entre vagos y drogadictos.
De vez en cuando Chauchesco regresaba a su casa en La Boca. Según él tenía una familia bien constituida. Uno de sus hijos ya era jugador de la reserva de Boca. Quizás tendría dos hijos mas y una esposa. Se notaba la vuelta a la familia. Cuando Chauchesco volvía de visitar a su familia, regresaba, limpio, afeitado y con ropa nueva. Pero Chauchesco extrañaba mas a su familia de la calle y en especial el alcohol. Por lo que sabíamos no lo dejaban tomar en su casa. Así que al segundo día la abstinencia etílica era insoportable. Entonces llegaba Chauchesco, serio, melancólico y con el pulso temblando. Billetes arrugados en la mano y el viaje al maxikiosco a comprar el ansiolítico que aplacaba la desesperación. Tomaba la caja y en un solo trago absorbía la mitad del volumen. El pulso se estabilizaba, la melancolía también. A la hora ya está totalmente borracho repitiendo la rutina que Olmedo hacia en el sketch de Alvarez y Borges. Se paraba y cantaba: "Estamos rodeados de viejos vinagres, todo alrededor". Tranquilamente Chauchesco podría haber sido actor. El talento que tenía era innato. Mas de una vez me colocaba detrás de él mientras monologaba y yo le iba dando indicaciones. Ojala pudiera transcribir algo de esos memorables monólogos. Cada vez que imitaba a Olmedo sentía que una especie de magia chamánica se apoderaba de la plaza y de los que nos encontrábamos en ella. La carcajadas me llevaban a un éxtasis que hacia que me olvide de lo doloroso que es vivir en la calle. Eran momentos únicos llenos de experiencias intransferibles. Momentos en los que entendía quién soy y que es lo que tenía que hacer. Pero sabía que todavía quedaban muchas noches de exceso por vivir. Todavía quedaba mucho por conocer de mi abuelo.
Reybufón por un día
Reybufón por un día
Deseo poder acompañarte
Deseo poder serte fiel
Deseo que por una vez,
Estalle esta farsa
Y que el dinero nada solucione
Solo la poesía y la muerte.
Que los perros sean gobernantes
La aves expíen las culpas
Racing todos los años salga campeón
Que las drogas sean legales
Para que el acceso al dolor,
Todos lo conozcamos y dense cuenta al final
Que la abuela también es falopera
Que papá no mete caño pero tiene flor de manija
Por eso le pega a mamá.
Rara vez Reybufón
Esta farsa tiene sentido
Sin embargo vale la pena ver la lluvia caer
Y observar el reflejo de la luces de neón en los charcos
Lacerados e inocentes
Vale la pena revolcarse en el fango
Graznar como cerdo
Defecar y dormir a la vez
Que el abismo me mire a mí y
Yo lo mire a él
Entonces Reybufón
¿Qué es lo que vale la pena?
Vale la pena penar como alma en pena penitente en los valles de la muerte
Vale la pena el rocío en el pasto
Vale la pena los viajes a la luna y a Marte también
Vale la pena el amor de ella
Vale la pena el dolor del desapego y el del apego también
Vale la pena escribir (a veces) sin ton ni son
Eso es lo bueno de ser Reybufón
Eso es lo bueno Ser
Ser-en-el-mundo
"Rompí un par de reglas cuando era niño." Fragmento de Cómo escribir poesías en las historias clínicas.
Deseo poder acompañarte
Deseo poder serte fiel
Deseo que por una vez,
Estalle esta farsa
Y que el dinero nada solucione
Solo la poesía y la muerte.
Que los perros sean gobernantes
La aves expíen las culpas
Racing todos los años salga campeón
Que las drogas sean legales
Para que el acceso al dolor,
Todos lo conozcamos y dense cuenta al final
Que la abuela también es falopera
Que papá no mete caño pero tiene flor de manija
Por eso le pega a mamá.
Rara vez Reybufón
Esta farsa tiene sentido
Sin embargo vale la pena ver la lluvia caer
Y observar el reflejo de la luces de neón en los charcos
Lacerados e inocentes
Vale la pena revolcarse en el fango
Graznar como cerdo
Defecar y dormir a la vez
Que el abismo me mire a mí y
Yo lo mire a él
Entonces Reybufón
¿Qué es lo que vale la pena?
Vale la pena penar como alma en pena penitente en los valles de la muerte
Vale la pena el rocío en el pasto
Vale la pena los viajes a la luna y a Marte también
Vale la pena el amor de ella
Vale la pena el dolor del desapego y el del apego también
Vale la pena escribir (a veces) sin ton ni son
Eso es lo bueno de ser Reybufón
Eso es lo bueno Ser
Ser-en-el-mundo
"Rompí un par de reglas cuando era niño." Fragmento de Cómo escribir poesías en las historias clínicas.
Reybufón por un día
Reybufón por un día
Deseo poder acompañarte
Deseo poder serte fiel
Deseo que por una vez,
Estalle esta farsa
Y que el dinero nada solucione
Solo la poesía y la muerte.
Que los perros sean gobernantes
La aves expíen las culpas
Racing todos los años salga campeón
Que las drogas sean legales
Para que el acceso al dolor,
Todos lo conozcamos y dense cuenta al final
Que la abuela también es falopera
Que papá no mete caño pero tiene flor de manija
Por eso le pega a mamá.
Rara vez Reybufón
Esta farsa tiene sentido
Sin embargo vale la pena ver la lluvia caer
Y observar el reflejo de la luces de neón en los charcos
Lacerados e inocentes
Vale la pena revolcarse en el fango
Graznar como cerdo
Defecar y dormir a la vez
Que el abismo me mire a mí y
Yo lo mire a él
Entonces Reybufón
¿Qué es lo que vale la pena?
Vale la pena penar como alma en pena penitente en los valles de la muerte
Vale la pena el rocío en el pasto
Vale la pena los viajes a la luna y a Marte también
Vale la pena el amor de ella
Vale la pena el dolor del desapego y el del apego también
Vale la pena escribir (a veces) sin ton ni son
Eso es lo bueno de ser Reybufón
Eso es lo bueno Ser
Ser-en-el-mundo
"Rompí un par de reglas cuando era niño." Fragmento de Cómo escribir poesías en las historias clínicas.
Deseo poder acompañarte
Deseo poder serte fiel
Deseo que por una vez,
Estalle esta farsa
Y que el dinero nada solucione
Solo la poesía y la muerte.
Que los perros sean gobernantes
La aves expíen las culpas
Racing todos los años salga campeón
Que las drogas sean legales
Para que el acceso al dolor,
Todos lo conozcamos y dense cuenta al final
Que la abuela también es falopera
Que papá no mete caño pero tiene flor de manija
Por eso le pega a mamá.
Rara vez Reybufón
Esta farsa tiene sentido
Sin embargo vale la pena ver la lluvia caer
Y observar el reflejo de la luces de neón en los charcos
Lacerados e inocentes
Vale la pena revolcarse en el fango
Graznar como cerdo
Defecar y dormir a la vez
Que el abismo me mire a mí y
Yo lo mire a él
Entonces Reybufón
¿Qué es lo que vale la pena?
Vale la pena penar como alma en pena penitente en los valles de la muerte
Vale la pena el rocío en el pasto
Vale la pena los viajes a la luna y a Marte también
Vale la pena el amor de ella
Vale la pena el dolor del desapego y el del apego también
Vale la pena escribir (a veces) sin ton ni son
Eso es lo bueno de ser Reybufón
Eso es lo bueno Ser
Ser-en-el-mundo
"Rompí un par de reglas cuando era niño." Fragmento de Cómo escribir poesías en las historias clínicas.
martes, 28 de febrero de 2017
Bertrand Russell
Un camino agreste
Flores y soles eclipsados
Universo imaginario autoreciclandose
Al abrir los ojos
Todo comienza otra vez
Quizás este sueño de golem
Nada signifique
Y en cada abrir de ojos
Otro sea el universo
Ya lo dijo Bertrand Russell:
"Todo esto ha sido creado hace 5 minutos"
Mis 36 años son imaginarios
El sueño del que desperté
Habrá sido mi verdadera vida
Entonces al escribir
Miro mis manos
Tomo consciencia de la inconsciencia
Total todo es un sueño
Total todo es baladí
Y yo un golem queriendo decodificar el infinito
Con palabras simuladas e insuficientes
Hilos del mantel
Representando la totalidad
Totalidad también imaginaria
Como el Dios de la metafísica cristiana.
Ahora que el sueño me invade trato de registrar mis manos
Otra vuelta imaginaria a (quizás) otro mundo imaginario
Donde me espera el recuerdo de otra vida
( También imaginaria)
De otro universo creado hace 5 minutos
De otro Dios imaginario
De otro Reybufón
"Si la población fuera educada no habría tantos hospitales." Capítulo 3: De como la burguesía aprovechó el sistema educativo para domesticar al proletariado. Apuntes de Bioascética.
Bertrand Russell
Un camino agreste
Flores y soles eclipsados
Universo imaginario autoreciclandose
Al abrir los ojos
Todo comienza otra vez
Quizás este sueño de golem
Nada signifique
Y en cada abrir de ojos
Otro sea el universo
Ya lo dijo Bertrand Russell:
"Todo esto ha sido creado hace 5 minutos"
Mis 36 años son imaginarios
El sueño del que desperté
Habrá sido mi verdadera vida
Entonces al escribir
Miro mis manos
Tomo consciencia de la inconsciencia
Total todo es un sueño
Total todo es baladí
Y yo un golem queriendo decodificar el infinito
Con palabras simuladas e insuficientes
Hilos del mantel
Representando la totalidad
Totalidad también imaginaria
Como el Dios de la metafísica cristiana.
Ahora que el sueño me invade trato de registrar mis manos
Otra vuelta imaginaria a (quizás) otro mundo imaginario
Donde me espera el recuerdo de otra vida
( También imaginaria)
De otro universo creado hace 5 minutos
De otro Dios imaginario
De otro Reybufón
"Si la población fuera educada no habría tantos hospitales." Capítulo 3: De como la burguesía aprovechó el sistema educativo para domesticar al proletariado. Apuntes de Bioascética.
jueves, 23 de febrero de 2017
La bicicleta rosa
Ella paseaba en bicicleta
Yo pintaba cuadros en la plaza mientras
Manifestantes lanzaban escupitajos sobre
Las oficinas multinacionales;
Con indefensa espátula yo
Recogía la saliva perturbada
Y ansiosa
De los inadaptados de Caín que
Entre ellos mismos se traicionaban
Hasta se mataban
Por diversas y (hasta) desconocidas razones
Ella los miraba (siempre en su bicicleta, quizás haya sido rosa)
También (yo) una mirada recibía
Pero (seguro) ella no entendía que
Era lo que yo hacía con la saliva de
Esos energumedos manifestantes de
Oro y bronce añejado
Con pancartas hechas de papel higiénico
Usadas en la mismas multinacionales berretas de
Cáñamo y ron barato
Ella se acercó a mí
Me preguntó el por qué de mi tristeza
Y yo respuesta no supe articular;
Para que ella entendiera y no se
Marchara atónita ( mas de lo que ya estaba por los manifestantes)
Improvise un cuadro imaginario con
Migas de pan que las palomas comían
Ella sonrió y,
Nunca vi sonrisa mas bella
Un beso en la frente me dio
De esos que el escalofrío arrasa sobre la piel
Y uno considera su lugar en el universo
Si la vigilia es un sueño de otro o
Si este beso es el sueño mas hermoso
Entre todos los besos que se dan en la frente
A la misma vez en el universo
Ella no participo en
Todas estas abstracciones
(o quizás ella mismo las instaló en mi espíritu)
Esa opción me gusta ( la palabra se acerca bastante)
Sonriendo se aleja montada en
Su bicicleta quizás rosa,
Y yo me detengo en el tiempo,
Pensando en ella y los manifestantes
En la saliva y el papel higiénico,
En mi cuadro y en su beso,
Y en por qué siempre me quedo estático pensando.
Inicialmente el poema introducía la canción "How Soon Is Now" de The Smiths ,pero el master original del disco fue robado lo cual obligó a la banda a volver a grabarlo. Los miembros de la banda no pudieron contactar otra vez al Poeta y la canción quedo sin introducción, como quedó definitivamente en el álbum.
Yo pintaba cuadros en la plaza mientras
Manifestantes lanzaban escupitajos sobre
Las oficinas multinacionales;
Con indefensa espátula yo
Recogía la saliva perturbada
Y ansiosa
De los inadaptados de Caín que
Entre ellos mismos se traicionaban
Hasta se mataban
Por diversas y (hasta) desconocidas razones
Ella los miraba (siempre en su bicicleta, quizás haya sido rosa)
También (yo) una mirada recibía
Pero (seguro) ella no entendía que
Era lo que yo hacía con la saliva de
Esos energumedos manifestantes de
Oro y bronce añejado
Con pancartas hechas de papel higiénico
Usadas en la mismas multinacionales berretas de
Cáñamo y ron barato
Ella se acercó a mí
Me preguntó el por qué de mi tristeza
Y yo respuesta no supe articular;
Para que ella entendiera y no se
Marchara atónita ( mas de lo que ya estaba por los manifestantes)
Improvise un cuadro imaginario con
Migas de pan que las palomas comían
Ella sonrió y,
Nunca vi sonrisa mas bella
Un beso en la frente me dio
De esos que el escalofrío arrasa sobre la piel
Y uno considera su lugar en el universo
Si la vigilia es un sueño de otro o
Si este beso es el sueño mas hermoso
Entre todos los besos que se dan en la frente
A la misma vez en el universo
Ella no participo en
Todas estas abstracciones
(o quizás ella mismo las instaló en mi espíritu)
Esa opción me gusta ( la palabra se acerca bastante)
Sonriendo se aleja montada en
Su bicicleta quizás rosa,
Y yo me detengo en el tiempo,
Pensando en ella y los manifestantes
En la saliva y el papel higiénico,
En mi cuadro y en su beso,
Y en por qué siempre me quedo estático pensando.
Inicialmente el poema introducía la canción "How Soon Is Now" de The Smiths ,pero el master original del disco fue robado lo cual obligó a la banda a volver a grabarlo. Los miembros de la banda no pudieron contactar otra vez al Poeta y la canción quedo sin introducción, como quedó definitivamente en el álbum.
La bicicleta rosa
Ella paseaba en bicicleta
Yo pintaba cuadros en la plaza mientras
Manifestantes lanzaban escupitajos sobre
Las oficinas multinacionales;
Con indefensa espátula yo
Recogía la saliva perturbada
Y ansiosa
De los inadaptados de Caín que
Entre ellos mismos se traicionaban
Hasta se mataban
Por diversas y (hasta) desconocidas razones
Ella los miraba (siempre en su bicicleta, quizás haya sido rosa)
También (yo) una mirada recibía
Pero (seguro) ella no entendía que
Era lo que yo hacía con la saliva de
Esos energumedos manifestantes de
Oro y bronce añejado
Con pancartas hechas de papel higiénico
Usadas en la mismas multinacionales berretas de
Cáñamo y ron barato
Ella se acercó a mí
Me preguntó el por qué de mi tristeza
Y yo respuesta no supe articular;
Para que ella entendiera y no se
Marchara atónita ( mas de lo que ya estaba por los manifestantes)
Improvise un cuadro imaginario con
Migas de pan que las palomas comían
Ella sonrió y,
Nunca vi sonrisa mas bella
Un beso en la frente me dio
De esos que el escalofrío arrasa sobre la piel
Y uno considera su lugar en el universo
Si la vigilia es un sueño de otro o
Si este beso es el sueño mas hermoso
Entre todos los besos que se dan en la frente
A la misma vez en el universo
Ella no participo en
Todas estas abstracciones
(o quizás ella mismo las instaló en mi espíritu)
Esa opción me gusta ( la palabra se acerca bastante)
Sonriendo se aleja montada en
Su bicicleta quizás rosa,
Y yo me detengo en el tiempo,
Pensando en ella y los manifestantes
En la saliva y el papel higiénico,
En mi cuadro y en su beso,
Y en por qué siempre me quedo estático pensando.
Inicialmente el poema introducía la canción "How Soon Is Now" de The Smiths ,pero el master original del disco fue robado lo cual obligó a la banda a volver a grabarlo. Los miembros de la banda no pudieron contactar otra vez al Poeta y la canción quedo sin introducción, como quedó definitivamente en el álbum.
Yo pintaba cuadros en la plaza mientras
Manifestantes lanzaban escupitajos sobre
Las oficinas multinacionales;
Con indefensa espátula yo
Recogía la saliva perturbada
Y ansiosa
De los inadaptados de Caín que
Entre ellos mismos se traicionaban
Hasta se mataban
Por diversas y (hasta) desconocidas razones
Ella los miraba (siempre en su bicicleta, quizás haya sido rosa)
También (yo) una mirada recibía
Pero (seguro) ella no entendía que
Era lo que yo hacía con la saliva de
Esos energumedos manifestantes de
Oro y bronce añejado
Con pancartas hechas de papel higiénico
Usadas en la mismas multinacionales berretas de
Cáñamo y ron barato
Ella se acercó a mí
Me preguntó el por qué de mi tristeza
Y yo respuesta no supe articular;
Para que ella entendiera y no se
Marchara atónita ( mas de lo que ya estaba por los manifestantes)
Improvise un cuadro imaginario con
Migas de pan que las palomas comían
Ella sonrió y,
Nunca vi sonrisa mas bella
Un beso en la frente me dio
De esos que el escalofrío arrasa sobre la piel
Y uno considera su lugar en el universo
Si la vigilia es un sueño de otro o
Si este beso es el sueño mas hermoso
Entre todos los besos que se dan en la frente
A la misma vez en el universo
Ella no participo en
Todas estas abstracciones
(o quizás ella mismo las instaló en mi espíritu)
Esa opción me gusta ( la palabra se acerca bastante)
Sonriendo se aleja montada en
Su bicicleta quizás rosa,
Y yo me detengo en el tiempo,
Pensando en ella y los manifestantes
En la saliva y el papel higiénico,
En mi cuadro y en su beso,
Y en por qué siempre me quedo estático pensando.
Inicialmente el poema introducía la canción "How Soon Is Now" de The Smiths ,pero el master original del disco fue robado lo cual obligó a la banda a volver a grabarlo. Los miembros de la banda no pudieron contactar otra vez al Poeta y la canción quedo sin introducción, como quedó definitivamente en el álbum.
martes, 21 de febrero de 2017
Mono infinito
Soñé una vez más
Que era verano
Y de mi carne lacerada
La sangre no emanaba
La melancolía era un refrán barato
De esos que aparecen en las cajas de cereales
Y que un pastor brasilero anuncia en la televisión
La medianoche es difusa
Como todas las medianoches
Los pastores solo quieren ser ricos
Ella jugar con mi corazón;
Si supieran que lo único que
Deseo es escribir dignamente
Pero solo sé parafrasear
(Por ahora)
Sé que Shakespeare no se enojaría
Él sabe que soy
Solo un mono más
Tratando de reproducir su obra
Un mono infinito más,
Un mono lacerado
Y sin sangre
Que sueña que es verano
Que sueña que es Shakespeare
"Cultos y vagabundos; todos escribimos poesía". El poeta parafraseando una sentencia de Horacio en el apéndice de Nietzsche y Luca Prodan, Los años locos de la poesía.
Que era verano
Y de mi carne lacerada
La sangre no emanaba
La melancolía era un refrán barato
De esos que aparecen en las cajas de cereales
Y que un pastor brasilero anuncia en la televisión
La medianoche es difusa
Como todas las medianoches
Los pastores solo quieren ser ricos
Ella jugar con mi corazón;
Si supieran que lo único que
Deseo es escribir dignamente
Pero solo sé parafrasear
(Por ahora)
Sé que Shakespeare no se enojaría
Él sabe que soy
Solo un mono más
Tratando de reproducir su obra
Un mono infinito más,
Un mono lacerado
Y sin sangre
Que sueña que es verano
Que sueña que es Shakespeare
"Cultos y vagabundos; todos escribimos poesía". El poeta parafraseando una sentencia de Horacio en el apéndice de Nietzsche y Luca Prodan, Los años locos de la poesía.
Mono infinito
Soñé una vez más
Que era verano
Y de mi carne lacerada
La sangre no emanaba
La melancolía era un refrán barato
De esos que aparecen en las cajas de cereales
Y que un pastor brasilero anuncia en la televisión
La medianoche es difusa
Como todas las medianoches
Los pastores solo quieren ser ricos
Ella jugar con mi corazón;
Si supieran que lo único que
Deseo es escribir dignamente
Pero solo sé parafrasear
(Por ahora)
Sé que Shakespeare no se enojaría
Él sabe que soy
Solo un mono más
Tratando de reproducir su obra
Un mono infinito más,
Un mono lacerado
Y sin sangre
Que sueña que es verano
Que sueña que es Shakespeare
"Cultos y vagabundos; todos escribimos poesía". El poeta parafraseando una sentencia de Horacio en el apéndice de Nietzsche y Luca Prodan, Los años locos de la poesía.
Que era verano
Y de mi carne lacerada
La sangre no emanaba
La melancolía era un refrán barato
De esos que aparecen en las cajas de cereales
Y que un pastor brasilero anuncia en la televisión
La medianoche es difusa
Como todas las medianoches
Los pastores solo quieren ser ricos
Ella jugar con mi corazón;
Si supieran que lo único que
Deseo es escribir dignamente
Pero solo sé parafrasear
(Por ahora)
Sé que Shakespeare no se enojaría
Él sabe que soy
Solo un mono más
Tratando de reproducir su obra
Un mono infinito más,
Un mono lacerado
Y sin sangre
Que sueña que es verano
Que sueña que es Shakespeare
"Cultos y vagabundos; todos escribimos poesía". El poeta parafraseando una sentencia de Horacio en el apéndice de Nietzsche y Luca Prodan, Los años locos de la poesía.
jueves, 16 de febrero de 2017
Skafé
UB40 suena en la radio
Estos cafés son los que le devuelven el sentido a la vida
Y las mujeres también
Ellas lo devuelven todo
También lo quitan todo
Reybufón, no te dejes engañar
La cursilería no es para cualquiera
Hay que ser un experto
Y yo creo serlo
Después de todo que importa,
Si afuera hace calor,
Si el dolar subirá,
O si Yabrán vuelve a comprar el correo
Lo único que importa en este mundo son:
Las mujeres,
El café,
El cine del barrio,
La calesita,
Los sandwiches de milanesa
Lo único que importa en este mundo
Y hay tanta belleza en el mundo
Este café de Berutti y O´higgins me lo recuerda
Con sus dos ventanales
Uno a cada calle
Ska, reggae y un buen café no puede fallar
Total el universo se ha creado hace cinco minutos
Hay que festejar
En cinco minutos se aniquilara
Mientras tanto sigo escribiendo
Ella lee un libro editado por Fondo de Cultura
Otras van al gimnasio
El mozo está aburrido
Ya quiere irse a su casa
A él no le importa que suene UB40
A mí sí
Esto es cuestión de vida o muerte
Eso es la música: vida o muerte
El café resurrección
Los dogmas me los comí con las facturas
Ha llegado el momento de pagar
Nada es gratis en esta vida.
"Qué se podía esperar de un país que vendía en los 90´s papeles de cocaína de máxima pureza a 5 pesos y pacos a 50 centavos". Apuntes de Bioascética.
Estos cafés son los que le devuelven el sentido a la vida
Y las mujeres también
Ellas lo devuelven todo
También lo quitan todo
Reybufón, no te dejes engañar
La cursilería no es para cualquiera
Hay que ser un experto
Y yo creo serlo
Después de todo que importa,
Si afuera hace calor,
Si el dolar subirá,
O si Yabrán vuelve a comprar el correo
Lo único que importa en este mundo son:
Las mujeres,
El café,
El cine del barrio,
La calesita,
Los sandwiches de milanesa
Lo único que importa en este mundo
Y hay tanta belleza en el mundo
Este café de Berutti y O´higgins me lo recuerda
Con sus dos ventanales
Uno a cada calle
Ska, reggae y un buen café no puede fallar
Total el universo se ha creado hace cinco minutos
Hay que festejar
En cinco minutos se aniquilara
Mientras tanto sigo escribiendo
Ella lee un libro editado por Fondo de Cultura
Otras van al gimnasio
El mozo está aburrido
Ya quiere irse a su casa
A él no le importa que suene UB40
A mí sí
Esto es cuestión de vida o muerte
Eso es la música: vida o muerte
El café resurrección
Los dogmas me los comí con las facturas
Ha llegado el momento de pagar
Nada es gratis en esta vida.
"Qué se podía esperar de un país que vendía en los 90´s papeles de cocaína de máxima pureza a 5 pesos y pacos a 50 centavos". Apuntes de Bioascética.
Skafé
UB40 suena en la radio
Estos cafés son los que le devuelven el sentido a la vida
Y las mujeres también
Ellas lo devuelven todo
También lo quitan todo
Reybufón, no te dejes engañar
La cursilería no es para cualquiera
Hay que ser un experto
Y yo creo serlo
Después de todo que importa,
Si afuera hace calor,
Si el dolar subirá,
O si Yabrán vuelve a comprar el correo
Lo único que importa en este mundo son:
Las mujeres,
El café,
El cine del barrio,
La calesita,
Los sandwiches de milanesa
Lo único que importa en este mundo
Y hay tanta belleza en el mundo
Este café de Berutti y O´higgins me lo recuerda
Con sus dos ventanales
Uno a cada calle
Ska, reggae y un buen café no puede fallar
Total el universo se ha creado hace cinco minutos
Hay que festejar
En cinco minutos se aniquilara
Mientras tanto sigo escribiendo
Ella lee un libro editado por Fondo de Cultura
Otras van al gimnasio
El mozo está aburrido
Ya quiere irse a su casa
A él no le importa que suene UB40
A mí sí
Esto es cuestión de vida o muerte
Eso es la música: vida o muerte
El café resurrección
Los dogmas me los comí con las facturas
Ha llegado el momento de pagar
Nada es gratis en esta vida.
"Qué se podía esperar de un país que vendía en los 90´s papeles de cocaína de máxima pureza a 5 pesos y pacos a 50 centavos". Apuntes de Bioascética.
Estos cafés son los que le devuelven el sentido a la vida
Y las mujeres también
Ellas lo devuelven todo
También lo quitan todo
Reybufón, no te dejes engañar
La cursilería no es para cualquiera
Hay que ser un experto
Y yo creo serlo
Después de todo que importa,
Si afuera hace calor,
Si el dolar subirá,
O si Yabrán vuelve a comprar el correo
Lo único que importa en este mundo son:
Las mujeres,
El café,
El cine del barrio,
La calesita,
Los sandwiches de milanesa
Lo único que importa en este mundo
Y hay tanta belleza en el mundo
Este café de Berutti y O´higgins me lo recuerda
Con sus dos ventanales
Uno a cada calle
Ska, reggae y un buen café no puede fallar
Total el universo se ha creado hace cinco minutos
Hay que festejar
En cinco minutos se aniquilara
Mientras tanto sigo escribiendo
Ella lee un libro editado por Fondo de Cultura
Otras van al gimnasio
El mozo está aburrido
Ya quiere irse a su casa
A él no le importa que suene UB40
A mí sí
Esto es cuestión de vida o muerte
Eso es la música: vida o muerte
El café resurrección
Los dogmas me los comí con las facturas
Ha llegado el momento de pagar
Nada es gratis en esta vida.
"Qué se podía esperar de un país que vendía en los 90´s papeles de cocaína de máxima pureza a 5 pesos y pacos a 50 centavos". Apuntes de Bioascética.
Adele
Despierto solo. A mi lado ha quedado el espacio vacío y revuelto de una noche de pasión descontrola. Me dispongo a ducharme y luego prepararle un buen desayuno para planear nuestras vacaciones.
Ya en la ducha escucho el sonido de su piano. Está inspirada. Se nota en la manera de tocar. Está enamorada y yo me siento el hombre más afortunado del planeta. Imagino la canción terminada, el videoclip, ella recibiendo algún premio y buscando mi mirada entre el público para hacerme saber que el premio está dedicado especialmente a mí. Percibo que algunos acordes son menores, sostenidos y aumentados. Oscilan entre cuartas y novenas; mientras me afeito escucho como arranca el fraseo. Se detiene (Quizás esté susurrando la letra), vuelve a arrancar y con más fuerza (Seguro ya esté escribiendo la letra).
Duchado, afeitado y usando la loción que me regalo para mi cumpleaños llego a la cocina. Pava, café, tostadas, manteca y dulce de leche son mis acordes. Mi piano es la cocina y soy el mejor ejecutor de ese instrumento en toda Sudamérica. Todavía no se ha dado cuenta de que me ha levantado. Está abstraída en su música y yo en la cocina. Mientras bato el café en el desayunador nuestras miradas se cruzan y sonríen. Ella sigue tocando y susurrando su nueva canción. Toma notas sobre letras y la armonía. Detrás de ella el ventanal recibe con furia silenciosa el abrazado verde del jardín recién regado y salpicado por gorriones y una que otra paloma tomando agua de la fuente. El amor pareciera reverberar por todos los lugares de nuestra casa.
Vuelvo a buscar su mirada y al encontrarla levanto la taza para indicarle que ya está listo el desayuno. Baja la tapa del piano y viene hacia mí sonriendo y excitada. Sin mediar palabras, uno a cada lado del desayunador, nos besamos con tanta pasión que nos tomaríamos mutuamente arriba del desayunador, luego de barrer con nuestros brazos todos lo elementos que nos dificulten la comodidad, pero necesitamos reponer energías y en este momento el placer por la comida reemplaza al placer de nuestros cuerpos.
Y ahí nos encontramos. Riéndonos como dos niños que no tiene ninguna preocupación en el mundo. Disfrutando de un amor tan puro como el sonido de los acordes que flotan por nuestra casa a la espera de llevarlos por el camino de la armonía musical. La tomo de la mano y nos desparramamos sobre el sillón. Ya que el placer por la comida ha sido saciado, lentamente el placer de nuestros cuerpos va
tomándonos; y nos dejamos llevar.
Ensayo sobre la depresión. Ira congelada perpetuada en el tiempo. Metafísica del dolor emocional e irracional ¿Son las publicidades lisérgicas?
Ya en la ducha escucho el sonido de su piano. Está inspirada. Se nota en la manera de tocar. Está enamorada y yo me siento el hombre más afortunado del planeta. Imagino la canción terminada, el videoclip, ella recibiendo algún premio y buscando mi mirada entre el público para hacerme saber que el premio está dedicado especialmente a mí. Percibo que algunos acordes son menores, sostenidos y aumentados. Oscilan entre cuartas y novenas; mientras me afeito escucho como arranca el fraseo. Se detiene (Quizás esté susurrando la letra), vuelve a arrancar y con más fuerza (Seguro ya esté escribiendo la letra).
Duchado, afeitado y usando la loción que me regalo para mi cumpleaños llego a la cocina. Pava, café, tostadas, manteca y dulce de leche son mis acordes. Mi piano es la cocina y soy el mejor ejecutor de ese instrumento en toda Sudamérica. Todavía no se ha dado cuenta de que me ha levantado. Está abstraída en su música y yo en la cocina. Mientras bato el café en el desayunador nuestras miradas se cruzan y sonríen. Ella sigue tocando y susurrando su nueva canción. Toma notas sobre letras y la armonía. Detrás de ella el ventanal recibe con furia silenciosa el abrazado verde del jardín recién regado y salpicado por gorriones y una que otra paloma tomando agua de la fuente. El amor pareciera reverberar por todos los lugares de nuestra casa.
Vuelvo a buscar su mirada y al encontrarla levanto la taza para indicarle que ya está listo el desayuno. Baja la tapa del piano y viene hacia mí sonriendo y excitada. Sin mediar palabras, uno a cada lado del desayunador, nos besamos con tanta pasión que nos tomaríamos mutuamente arriba del desayunador, luego de barrer con nuestros brazos todos lo elementos que nos dificulten la comodidad, pero necesitamos reponer energías y en este momento el placer por la comida reemplaza al placer de nuestros cuerpos.
Y ahí nos encontramos. Riéndonos como dos niños que no tiene ninguna preocupación en el mundo. Disfrutando de un amor tan puro como el sonido de los acordes que flotan por nuestra casa a la espera de llevarlos por el camino de la armonía musical. La tomo de la mano y nos desparramamos sobre el sillón. Ya que el placer por la comida ha sido saciado, lentamente el placer de nuestros cuerpos va
tomándonos; y nos dejamos llevar.
Ensayo sobre la depresión. Ira congelada perpetuada en el tiempo. Metafísica del dolor emocional e irracional ¿Son las publicidades lisérgicas?
Adele
Despierto solo. A mi lado ha quedado el espacio vacío y revuelto de una noche de pasión descontrola. Me dispongo a ducharme y luego prepararle un buen desayuno para planear nuestras vacaciones.
Ya en la ducha escucho el sonido de su piano. Está inspirada. Se nota en la manera de tocar. Está enamorada y yo me siento el hombre más afortunado del planeta. Imagino la canción terminada, el videoclip, ella recibiendo algún premio y buscando mi mirada entre el público para hacerme saber que el premio está dedicado especialmente a mí. Percibo que algunos acordes son menores, sostenidos y aumentados. Oscilan entre cuartas y novenas; mientras me afeito escucho como arranca el fraseo. Se detiene (Quizás esté susurrando la letra), vuelve a arrancar y con más fuerza (Seguro ya esté escribiendo la letra).
Duchado, afeitado y usando la loción que me regalo para mi cumpleaños llego a la cocina. Pava, café, tostadas, manteca y dulce de leche son mis acordes. Mi piano es la cocina y soy el mejor ejecutor de ese instrumento en toda Sudamérica. Todavía no se ha dado cuenta de que me ha levantado. Está abstraída en su música y yo en la cocina. Mientras bato el café en el desayunador nuestras miradas se cruzan y sonríen. Ella sigue tocando y susurrando su nueva canción. Toma notas sobre letras y la armonía. Detrás de ella el ventanal recibe con furia silenciosa el abrazado verde del jardín recién regado y salpicado por gorriones y una que otra paloma tomando agua de la fuente. El amor pareciera reverberar por todos los lugares de nuestra casa.
Vuelvo a buscar su mirada y al encontrarla levanto la taza para indicarle que ya está listo el desayuno. Baja la tapa del piano y viene hacia mí sonriendo y excitada. Sin mediar palabras, uno a cada lado del desayunador, nos besamos con tanta pasión que nos tomaríamos mutuamente arriba del desayunador, luego de barrer con nuestros brazos todos lo elementos que nos dificulten la comodidad, pero necesitamos reponer energías y en este momento el placer por la comida reemplaza al placer de nuestros cuerpos.
Y ahí nos encontramos. Riéndonos como dos niños que no tiene ninguna preocupación en el mundo. Disfrutando de un amor tan puro como el sonido de los acordes que flotan por nuestra casa a la espera de llevarlos por el camino de la armonía musical. La tomo de la mano y nos desparramamos sobre el sillón. Ya que el placer por la comida ha sido saciado, lentamente el placer de nuestros cuerpos va
tomándonos; y nos dejamos llevar.
Ensayo sobre la depresión. Ira congelada perpetuada en el tiempo. Metafísica del dolor emocional e irracional ¿Son las publicidades lisérgicas?
Ya en la ducha escucho el sonido de su piano. Está inspirada. Se nota en la manera de tocar. Está enamorada y yo me siento el hombre más afortunado del planeta. Imagino la canción terminada, el videoclip, ella recibiendo algún premio y buscando mi mirada entre el público para hacerme saber que el premio está dedicado especialmente a mí. Percibo que algunos acordes son menores, sostenidos y aumentados. Oscilan entre cuartas y novenas; mientras me afeito escucho como arranca el fraseo. Se detiene (Quizás esté susurrando la letra), vuelve a arrancar y con más fuerza (Seguro ya esté escribiendo la letra).
Duchado, afeitado y usando la loción que me regalo para mi cumpleaños llego a la cocina. Pava, café, tostadas, manteca y dulce de leche son mis acordes. Mi piano es la cocina y soy el mejor ejecutor de ese instrumento en toda Sudamérica. Todavía no se ha dado cuenta de que me ha levantado. Está abstraída en su música y yo en la cocina. Mientras bato el café en el desayunador nuestras miradas se cruzan y sonríen. Ella sigue tocando y susurrando su nueva canción. Toma notas sobre letras y la armonía. Detrás de ella el ventanal recibe con furia silenciosa el abrazado verde del jardín recién regado y salpicado por gorriones y una que otra paloma tomando agua de la fuente. El amor pareciera reverberar por todos los lugares de nuestra casa.
Vuelvo a buscar su mirada y al encontrarla levanto la taza para indicarle que ya está listo el desayuno. Baja la tapa del piano y viene hacia mí sonriendo y excitada. Sin mediar palabras, uno a cada lado del desayunador, nos besamos con tanta pasión que nos tomaríamos mutuamente arriba del desayunador, luego de barrer con nuestros brazos todos lo elementos que nos dificulten la comodidad, pero necesitamos reponer energías y en este momento el placer por la comida reemplaza al placer de nuestros cuerpos.
Y ahí nos encontramos. Riéndonos como dos niños que no tiene ninguna preocupación en el mundo. Disfrutando de un amor tan puro como el sonido de los acordes que flotan por nuestra casa a la espera de llevarlos por el camino de la armonía musical. La tomo de la mano y nos desparramamos sobre el sillón. Ya que el placer por la comida ha sido saciado, lentamente el placer de nuestros cuerpos va
tomándonos; y nos dejamos llevar.
Ensayo sobre la depresión. Ira congelada perpetuada en el tiempo. Metafísica del dolor emocional e irracional ¿Son las publicidades lisérgicas?
martes, 14 de febrero de 2017
Habitación de ilusiones
Habitación de espejos rotos
En su mayoría falsos
Los recorro desde niño
A las habitaciones
Y a los espejos
Escapando de la realidad
O lo que se entienda por realidad
O lo que se entienda por escapar
Desde este lugar obscuro sonrió
A la complacencia de un mundo falso
Que también se aniquila en un corredor de espejos rotos
Lleno de payasos sádicos y drogadictos
Lleno de gente sádica y empastillada
Por farmacéuticos diabólicos
Y psiquiatras santurrones
Nos distraen con sus publicidades
Llenas de drogas de diseño
Diseñadas especialmente para vos
Para tu patología
Para esa ansiedad generada por la azúcar y los video juegos
Para la compulsión de tus caprichos egocéntricos
Y para todo ese dolor que el lenguaje no puede transferir al mundo
Para todo hay pastillas
Niños y ancianos
Sanos y abstinentes
Sacerdotes y delincuentes
Pastillas y patologías para todos
Todos encerrados en estas habitaciones de ilusiones
Algunos juegan al fútbol
Otros son francotiradores
Algunos rezan en la esquina
Pocos meditan
Otros se suicidan
Y al instante reaparecen
El camino más corto es el más largo
Paradoja del absurdo
Y del miedo a vivir
Lejos de la verdad
Y cerca de la mentira
Una mentira empaquetada
En caramelos Sugus,
Y dibujos animados
Los psicotrópicos
Nos ha inmerso en las pantallas digitales
Na hay garantía de poder volver
Ellos golpean las pantallas desde adentro
Sus cerebros no disciernen
El corto circuito ya es de por vida
Ellos,
Pegados al cielorraso
Babean y se defecan sobre nosotros
Los justos, los que no hemos pecado
Los que todavía no hemos salido de la casa de papá
Y ya tenemos todas las respuestas
Ontológicas,
Políticas,
Sociológicas y
Éticas
Junto a la playstation y la planta de marihuana
que riega mamá
Así es y será todo
Drogadependientes y adictos
Desde la cuna al geriátrico
Lleno de habitaciones
Lleno de ilusiones
Lleno de nada
Apuntes de Bioascética: Narcotráfico y publicidad. ¿Cómo producir drogadictos? Estado: el verdadero cártel. López Rega y Heisenberg. Menen y la censura. Duhalde:" la plata está en el menudeo."
En su mayoría falsos
Los recorro desde niño
A las habitaciones
Y a los espejos
Escapando de la realidad
O lo que se entienda por realidad
O lo que se entienda por escapar
Desde este lugar obscuro sonrió
A la complacencia de un mundo falso
Que también se aniquila en un corredor de espejos rotos
Lleno de payasos sádicos y drogadictos
Lleno de gente sádica y empastillada
Por farmacéuticos diabólicos
Y psiquiatras santurrones
Nos distraen con sus publicidades
Llenas de drogas de diseño
Diseñadas especialmente para vos
Para tu patología
Para esa ansiedad generada por la azúcar y los video juegos
Para la compulsión de tus caprichos egocéntricos
Y para todo ese dolor que el lenguaje no puede transferir al mundo
Para todo hay pastillas
Niños y ancianos
Sanos y abstinentes
Sacerdotes y delincuentes
Pastillas y patologías para todos
Todos encerrados en estas habitaciones de ilusiones
Algunos juegan al fútbol
Otros son francotiradores
Algunos rezan en la esquina
Pocos meditan
Otros se suicidan
Y al instante reaparecen
El camino más corto es el más largo
Paradoja del absurdo
Y del miedo a vivir
Lejos de la verdad
Y cerca de la mentira
Una mentira empaquetada
En caramelos Sugus,
Y dibujos animados
Los psicotrópicos
Nos ha inmerso en las pantallas digitales
Na hay garantía de poder volver
Ellos golpean las pantallas desde adentro
Sus cerebros no disciernen
El corto circuito ya es de por vida
Ellos,
Pegados al cielorraso
Babean y se defecan sobre nosotros
Los justos, los que no hemos pecado
Los que todavía no hemos salido de la casa de papá
Y ya tenemos todas las respuestas
Ontológicas,
Políticas,
Sociológicas y
Éticas
Junto a la playstation y la planta de marihuana
que riega mamá
Así es y será todo
Drogadependientes y adictos
Desde la cuna al geriátrico
Lleno de habitaciones
Lleno de ilusiones
Lleno de nada
Apuntes de Bioascética: Narcotráfico y publicidad. ¿Cómo producir drogadictos? Estado: el verdadero cártel. López Rega y Heisenberg. Menen y la censura. Duhalde:" la plata está en el menudeo."
Habitación de ilusiones
Habitación de espejos rotos
En su mayoría falsos
Los recorro desde niño
A las habitaciones
Y a los espejos
A las habitaciones
Y a los espejos
Escapando de la realidad
O lo que se entienda por realidad
O lo que se entienda por escapar
Desde este lugar obscuro sonrió
A la complacencia de un mundo falso
Que también se aniquila en un corredor de espejos rotos
Lleno de payasos sádicos y drogadictos
Lleno de gente sádica y empastillada
Por farmacéuticos diabólicos
Y psiquiatras santurrones
Nos distraen con sus publicidades
Llenas de drogas de diseño
Diseñadas especialmente para vos
Para tu patología
Para esa ansiedad generada por la azúcar y los video juegos
Para la compulsión de tus caprichos egocéntricos
Y para todo ese dolor que el lenguaje no puede transferir al mundo
Para todo hay pastillas
Niños y ancianos
Sanos y abstinentes
Sacerdotes y delincuentes
Pastillas y patologías para todos
Todos encerrados en estas habitaciones de ilusiones
Algunos juegan al fútbol
Otros son francotiradores
Algunos rezan en la esquina
Pocos meditan
Otros se suicidan
Y al instante reaparecen
El camino más corto es el más largo
Paradoja del absurdo
Y del miedo a vivir
Lejos de la verdad
Y cerca de la mentira
Una mentira empaquetada
En caramelos Sugus,
Y dibujos animados
Los psicotrópicos
Nos ha inmerso en las pantallas digitales
Na hay garantía de poder volver
Ellos golpean las pantallas desde adentro
Sus cerebros no disciernen
El corto circuito ya es de por vida
Ellos,
Pegados al cielorraso
Babean y se defecan sobre nosotros
Los justos, los que no hemos pecado
Los que todavía no hemos salido de la casa de papá
Y ya tenemos todas las respuestas
Ontológicas,
Políticas,
Sociológicas y
Éticas
Junto a la playstation y la planta de marihuana
que riega mamá
Así es y será todo
Drogadependientes y adictos
Desde la cuna al geriátrico
Lleno de habitaciones
Lleno de ilusiones
Lleno de nada
Apuntes de Bioascética: Narcotráfico y publicidad. ¿Cómo producir drogadictos? Estado: el verdadero cártel. López Rega y Heisenberg. Menen y la censura. Duhalde:" la plata está en el menudeo."
Desde este lugar obscuro sonrió
A la complacencia de un mundo falso
Que también se aniquila en un corredor de espejos rotos
Lleno de payasos sádicos y drogadictos
Lleno de gente sádica y empastillada
Por farmacéuticos diabólicos
Y psiquiatras santurrones
Nos distraen con sus publicidades
Llenas de drogas de diseño
Diseñadas especialmente para vos
Para tu patología
Para esa ansiedad generada por la azúcar y los video juegos
Para la compulsión de tus caprichos egocéntricos
Y para todo ese dolor que el lenguaje no puede transferir al mundo
Para todo hay pastillas
Niños y ancianos
Sanos y abstinentes
Sacerdotes y delincuentes
Pastillas y patologías para todos
Todos encerrados en estas habitaciones de ilusiones
Algunos juegan al fútbol
Otros son francotiradores
Algunos rezan en la esquina
Pocos meditan
Otros se suicidan
Y al instante reaparecen
El camino más corto es el más largo
Paradoja del absurdo
Y del miedo a vivir
Lejos de la verdad
Y cerca de la mentira
Una mentira empaquetada
En caramelos Sugus,
Y dibujos animados
Los psicotrópicos
Nos ha inmerso en las pantallas digitales
Na hay garantía de poder volver
Ellos golpean las pantallas desde adentro
Sus cerebros no disciernen
El corto circuito ya es de por vida
Ellos,
Pegados al cielorraso
Babean y se defecan sobre nosotros
Los justos, los que no hemos pecado
Los que todavía no hemos salido de la casa de papá
Y ya tenemos todas las respuestas
Ontológicas,
Políticas,
Sociológicas y
Éticas
Junto a la playstation y la planta de marihuana
que riega mamá
Así es y será todo
Drogadependientes y adictos
Desde la cuna al geriátrico
Lleno de habitaciones
Lleno de ilusiones
Lleno de nada
Apuntes de Bioascética: Narcotráfico y publicidad. ¿Cómo producir drogadictos? Estado: el verdadero cártel. López Rega y Heisenberg. Menen y la censura. Duhalde:" la plata está en el menudeo."
lunes, 13 de febrero de 2017
Palimpsesto
El café se enfría en la taza
El destino se disipa
Sin ninguna intención
Burbujas de gas
Desgarran el agua cristalina;
En la calle,
Humanidad rutinaria
Inconsciente
Autómata
Se arrastran al abismo de la muerte
Pienso en el semáforo
Debería tener mas luces
Seis por lo menos;
Luz azul: "Conócete a ti mismo"
Luz negra:" No trabajes para el Estado"
Luz violeta:" Todo es Ser"
Entonces pienso (Nunca dejo de pensar)
En la tarde que declina
Un día menos de vida
Veinticuatro horas mas de experiencia
¿Dónde hay que llegar?
El mundo es extraño
Nadie habla con nadie en la calle
Solamente para presupuestar
Y cobrar
Como ahora
Sé que tengo que pagar este café
"Un café con leche y dos medialunas" y
"¿Cuánto es?,
Las únicas palabras que dije y diré;
Escribir, eso sí
Escribí mucho más
Pensar:
El número de pensamientos es ininteligible
Como el movimiento de ese árbol,
Aquí enfrente
¿Qué fuerza extraña mueve sus ramas delicadas?
"Palimpsestos apócrifos" reúne la poesía (los biógrafos del poeta aún no se han puesto de acuerdo si el libro alguna vez existió) escrita en latín en el periodo mas lúcido del poeta. Ninguna copia ha sobrevivido ( de ahí la controversia). Solo este poema y la referencia de una crítica literaria en una revista ucraniana donde se lo catalogaba al poeta de fraude. Es todo lo que se tiene, hasta nuestros días, de esa supuesta obra.
El destino se disipa
Sin ninguna intención
Burbujas de gas
Desgarran el agua cristalina;
En la calle,
Humanidad rutinaria
Inconsciente
Autómata
Se arrastran al abismo de la muerte
Pienso en el semáforo
Debería tener mas luces
Seis por lo menos;
Luz azul: "Conócete a ti mismo"
Luz negra:" No trabajes para el Estado"
Luz violeta:" Todo es Ser"
Entonces pienso (Nunca dejo de pensar)
En la tarde que declina
Un día menos de vida
Veinticuatro horas mas de experiencia
¿Dónde hay que llegar?
El mundo es extraño
Nadie habla con nadie en la calle
Solamente para presupuestar
Y cobrar
Como ahora
Sé que tengo que pagar este café
"Un café con leche y dos medialunas" y
"¿Cuánto es?,
Las únicas palabras que dije y diré;
Escribir, eso sí
Escribí mucho más
Pensar:
El número de pensamientos es ininteligible
Como el movimiento de ese árbol,
Aquí enfrente
¿Qué fuerza extraña mueve sus ramas delicadas?
"Palimpsestos apócrifos" reúne la poesía (los biógrafos del poeta aún no se han puesto de acuerdo si el libro alguna vez existió) escrita en latín en el periodo mas lúcido del poeta. Ninguna copia ha sobrevivido ( de ahí la controversia). Solo este poema y la referencia de una crítica literaria en una revista ucraniana donde se lo catalogaba al poeta de fraude. Es todo lo que se tiene, hasta nuestros días, de esa supuesta obra.
Palimpsesto
El café se enfría en la taza
El destino se disipa
Sin ninguna intención
Burbujas de gas
Desgarran el agua cristalina;
En la calle,
Humanidad rutinaria
Inconsciente
Autómata
Se arrastran al abismo de la muerte
Pienso en el semáforo
Debería tener mas luces
Seis por lo menos;
Luz azul: "Conócete a ti mismo"
Luz negra:" No trabajes para el Estado"
Luz violeta:" Todo es Ser"
Entonces pienso (Nunca dejo de pensar)
En la tarde que declina
Un día menos de vida
Veinticuatro horas mas de experiencia
¿Dónde hay que llegar?
El mundo es extraño
Nadie habla con nadie en la calle
Solamente para presupuestar
Y cobrar
Como ahora
Sé que tengo que pagar este café
"Un café con leche y dos medialunas" y
"¿Cuánto es?,
Las únicas palabras que dije y diré;
Escribir, eso sí
Escribí mucho más
Pensar:
El número de pensamientos es ininteligible
Como el movimiento de ese árbol,
Aquí enfrente
¿Qué fuerza extraña mueve sus ramas delicadas?
"Palimpsestos apócrifos" reúne la poesía (los biógrafos del poeta aún no se han puesto de acuerdo si el libro alguna vez existió) escrita en latín en el periodo mas lúcido del poeta. Ninguna copia ha sobrevivido ( de ahí la controversia). Solo este poema y la referencia de una crítica literaria en una revista ucraniana donde se lo catalogaba al poeta de fraude. Es todo lo que se tiene, hasta nuestros días, de esa supuesta obra.
El destino se disipa
Sin ninguna intención
Burbujas de gas
Desgarran el agua cristalina;
En la calle,
Humanidad rutinaria
Inconsciente
Autómata
Se arrastran al abismo de la muerte
Pienso en el semáforo
Debería tener mas luces
Seis por lo menos;
Luz azul: "Conócete a ti mismo"
Luz negra:" No trabajes para el Estado"
Luz violeta:" Todo es Ser"
Entonces pienso (Nunca dejo de pensar)
En la tarde que declina
Un día menos de vida
Veinticuatro horas mas de experiencia
¿Dónde hay que llegar?
El mundo es extraño
Nadie habla con nadie en la calle
Solamente para presupuestar
Y cobrar
Como ahora
Sé que tengo que pagar este café
"Un café con leche y dos medialunas" y
"¿Cuánto es?,
Las únicas palabras que dije y diré;
Escribir, eso sí
Escribí mucho más
Pensar:
El número de pensamientos es ininteligible
Como el movimiento de ese árbol,
Aquí enfrente
¿Qué fuerza extraña mueve sus ramas delicadas?
"Palimpsestos apócrifos" reúne la poesía (los biógrafos del poeta aún no se han puesto de acuerdo si el libro alguna vez existió) escrita en latín en el periodo mas lúcido del poeta. Ninguna copia ha sobrevivido ( de ahí la controversia). Solo este poema y la referencia de una crítica literaria en una revista ucraniana donde se lo catalogaba al poeta de fraude. Es todo lo que se tiene, hasta nuestros días, de esa supuesta obra.
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