martes, 5 de noviembre de 2019

La Matera

     Cae el sol sobre el terraplén de La Matera. Una ráfaga de viento trae el olor a podrido de las bolsas de basura que hay en el arroyito. La ráfaga pasa y queda estancado un calor seco, sofocante. A la tarde los paraguayos le van a caer con todo a las birras. Pero eso cuando vuelvan del laburo. Después de las 6 empiezan a llegar todos los laburantes. Por ahora solo hay unos pocos. Algunos toman tereré bajo las sombras de los arboles, otros duermen la siesta. Los perros también sufren del calor. Toman agua de las zanjas, otros directamente se meten de una en la zanja a refrescarse.

    Un carro se acerca, ni tan rápido ni tan despacio. El caballo está todo sudado. En el carro viene tres pintas. Se van acercando a los de los paraguayos que venden faso. Al que le toca vender hoy está sentado en la vereda con una bolsa camiseta en donde tiene todos los baguyos. El paraguayo los mira a los pintas. Se da cuenta de que son de otro barrio. No hay novedad, bocha de gente viene a comprar de todos lados.

   Se bajan los tres. Uno va directamente a encañonar al paraguayo de la vereda. Le saca la bolsa con los baguyos, la plata y el fierro y la faca que tiene en la cintura. El paraguayo está duro con las manos levantados y una transpiración fría que le corre la espalada. Siente el fierro frío en la cabeza. Espera la descarga, el pellizcón caliente de la bala. Lo otros que entraron en la casa encerraron en el baño a los dos paraguayos y a la paraguaya con la hija. Levantan los dos ladrilotes de faso con el que estaban haciendo los baguyos, la plata que hay arriba de la mesa, todos los fierros que encuentran y un poco de gilada que parece que es para el consumo de la casa. Meten todo adentro de una bolsa de consorcio. Cuando están saliendo de la casa le tiran unos cuantos tiros desde dos lugares diferentes. La alarma comunitaria sonó. Los paraguayos del barrio se cuidan entre ellos. Antes de salir de la casa vuelve la balacera. Una de las balas le da a uno de los giles. El paraguayo que estaba en la vereda encañodo se tira al piso. Los otros dos encaran para el carro. Tiran tiros para todos lados. No se ve de que lado vienen los corchazos. De la casa al carro la sangre forma una recta casi perfecta. Se suben y el que tiene las riendas le da un par de rebenquezos al caballo para que arranque.

   La huida va levantando polvo. Los giles tiran tiros y a la misma vez reciben de todos lados. Otra bala le da a otro gil. El que tiene las riendas y el rebenque está ileso, los otros dos están perdiendo sangre. Como si fuera el final de una película, el carro se aleja con dos de los protagonistas heridos, los fierros sin bala; la incertidumbre que alguno se termine muriendo.

  Finalmente el carro quedó fuera del alcance de los paraguayos. Uno de los giles ya está muerto, el otro pueda que tenga más suerte. Se alejan de La Matera y los títulos nunca aparecen.








La Matera

     Cae el sol sobre el terraplén de La Matera. Una ráfaga de viento trae el olor a podrido de las bolsas de basura que hay en el arroyito. La ráfaga pasa y queda estancado un calor seco, sofocante. A la tarde los paraguayos le van a caer con todo a las birras. Pero eso cuando vuelvan del laburo. Después de las 6 empiezan a llegar todos los laburantes. Por ahora solo hay unos pocos. Algunos toman tereré bajo las sombras de los arboles, otros duermen la siesta. Los perros también sufren del calor. Toman agua de las zanjas, otros directamente se meten de una en la zanja a refrescarse.
    Un carro se acerca, ni tan rápido ni tan despacio. El caballo está todo sudado. En el carro viene tres pintas. Se van acercando a los de los paraguayos que venden faso. Al que le toca vender hoy está sentado en la vereda con una bolsa camiseta en donde tiene todos los baguyos. El paraguayo los mira a los pintas. Se da cuenta de que son de otro barrio. No hay novedad, bocha de gente viene a comprar de todos lados.
   Se bajan los tres. Uno va directamente a encañonar al paraguayo de la vereda. Le saca la bolsa con los baguyos, la plata y el fierro y la faca que tiene en la cintura. El paraguayo está duro con las manos levantados y una transpiración fría que le corre la espalada. Siente el fierro frío en la cabeza. Espera la descarga, el pellizcón caliente de la bala. Lo otros que entraron en la casa encerraron en el baño a los dos paraguayos y a la paraguaya con la hija. Levantan los dos ladrilotes de faso con el que estaban haciendo los baguyos, la plata que hay arriba de la mesa, todos los fierros que encuentran y un poco de gilada que parece que es para el consumo de la casa. Meten todo adentro de una bolsa de consorcio. Cuando están saliendo de la casa le tiran unos cuantos tiros desde dos lugares diferentes. La alarma comunitaria sonó. Los paraguayos del barrio se cuidan entre ellos. Antes de salir de la casa vuelve la balacera. Una de las balas le da a uno de los giles. El paraguayo que estaba en la vereda encañodo se tira al piso. Los otros dos encaran para el carro. Tiran tiros para todos lados. No se ve de que lado vienen los corchazos. De la casa al carro la sangre forma una recta casi perfecta. Se suben y el que tiene las riendas le da un par de rebenquezos al caballo para que arranque.
   La huida va levantando polvo. Los giles tiran tiros y a la misma vez reciben de todos lados. Otra bala le da a otro gil. El que tiene las riendas y el rebenque está ileso, los otros dos están perdiendo sangre. Como si fuera el final de una película, el carro se aleja con dos de los protagonistas heridos, los fierros sin bala; la incertidumbre que alguno se termine muriendo.
  Finalmente el carro quedó fuera del alcance de los paraguayos. Uno de los giles ya está muerto, el otro pueda que tenga más suerte. Se alejan de La Matera y los títulos nunca aparecen.



Ensayo sobre la miseria

Hola miseria

¿Cómo estás?

¿De qué te vas a disfrazar ahora?



Ya no recuerdo tu último disfraz

Fue hace mucho

Fue otra década

Yo apenas sabía leer y escribir.



Sabías miseria

Que el cuerpo solito

Produce dopamina y serotonina;

Decile a los psiquiatras

Que se les acabó el curro...

Y a los políticos también...



Miseria

Sigo buscando emociones fuertes

Poemas fuertes, cuentos fuertes

Novelas desgarradoras; es que fue

Tan intenso lo nuestro miseria

Que sigo buscando esas descargas

De adrenalina caliente; sí, esas mismas.

A veces la encuentra en poemas de Casas

O Daiana Henderson. Así soy miseria

En realidad siempre fui así

Nuestro amor armó esta coraza

Indestructible de palabras indestructibles

Que destruyen-desgarran la hoja y

El lenguaje.



Ayer te vi miseria

Andabas con otro

Yo ya no tengo celos

Tengo curiosidad por ver como es la vida

Sin vos.



Creo que te vi disfrazada de funcionario

Del Estado ofreciendo su miseria

Para que publique mis libros miserables

Te diste cuente que te dije que no.



Miseria

Lo nuestro ya fue, aunque sé

Que vas a seguir cambiando de piel

De disfraces y tendré que ser astuto

Para no caer en tus trampas.



Miseria

Te escribo este poema de despedida;

Pero quedate tranquila que nunca

Me voy a olvidar de vos.



Sé que vos tampoco

Te vas a olvidar de mí.



Cada vez que paso por una alcantilla

O algún hueco en la urbanidad

Sigo pensando

Que es un lugar para ranchaear.



Miseria

Nos volveremos a ver

No en el Río de la plata

Ni en el Río de las nubes:

Nos volveremos a ver en este poema

Y en las alcantarillas.




















Ensayo sobre la miseria

Hola miseria
¿Cómo estás?
¿De qué te vas a disfrazar ahora?

Ya no recuerdo tu último disfraz
Fue hace mucho
Fue otra década
Yo apenas sabía leer y escribir.

Sabías miseria
Que el cuerpo solito
Produce dopamina y serotonina;
Decile a los psiquiatras
Que se les acabó el curro...
Y a los políticos también...

Miseria
Sigo buscando emociones fuertes
Poemas fuertes, cuentos fuertes
Novelas desgarradoras; es que fue
Tan intenso lo nuestro miseria
Que sigo buscando esas descargas
De adrenalina caliente; sí, esas mismas.
A veces la encuentra en poemas de Casas
O Daiana Henderson. Así soy miseria
En realidad siempre fui así
Nuestro amor armó esta coraza
Indestructible de palabras indestructibles
Que destruyen-desgarran la hoja y
El lenguaje.

Ayer te vi miseria
Andabas con otro
Yo ya no tengo celos
Tengo curiosidad por ver como es la vida
Sin vos.

Creo que te vi disfrazada de funcionario
Del Estado ofreciendo su miseria
Para que publique mis libros miserables
Te diste cuente que te dije que no.

Miseria
Lo nuestro ya fue, aunque sé
Que vas a seguir cambiando de piel
De disfraces y tendré que ser astuto
Para no caer en tus trampas.

Miseria
Te escribo este poema de despedida;
Pero quedate tranquila que nunca
Me voy a olvidar de vos.

Sé que vos tampoco
Te vas a olvidar de mí.

Cada vez que paso por una alcantilla
O algún hueco en la urbanidad
Sigo pensando
Que es un lugar para ranchaear.

Miseria
Nos volveremos a ver
No en el Río de la plata
Ni en el Río de las nubes:
Nos volveremos a ver en este poema
Y en las alcantarillas.









Recuerdo que de chico

Jugaba con cajas de verdura

Y las desarmaba

Para hacer aviones.



También hice barriletes con diarios

Y papel crepé

Aunque me gustaban los hecho en serie

De plástico con estampados

De Meteoro, He-man, River, Boca

Superman y El hombre araña.



Sobreviví en la calle

Armando malabares con pelotas

Rellenas con arroz

Palos de escoba y plumeros

Envueltos con cámaras de bicicleta

El bastón del diablo que hago es único.

Aunque me gustan los hechos por K8

Los he roto a todos.



Parece que toda mi vida hice lo mismo

Reutilizar los descartes.

Me pregunto que forma tenía este poema

Antes desarmarlo

Y reutilizarlo.










Recuerdo que de chico
Jugaba con cajas de verdura
Y las desarmaba
Para hacer aviones.

También hice barriletes con diarios
Y papel crepé
Aunque me gustaban los hecho en serie
De plástico con estampados
De Meteoro, He-man, River, Boca
Superman y El hombre araña.

Sobreviví en la calle
Armando malabares con pelotas
Rellenas con arroz
Palos de escoba y plumeros
Envueltos con cámaras de bicicleta
El bastón del diablo que hago es único.
Aunque me gustan los hechos por K8
Los he roto a todos.

Parece que toda mi vida hice lo mismo
Reutilizar los descartes.
Me pregunto que forma tenía este poema
Antes desarmarlo
Y reutilizarlo.




Algunas consideraciones sobre Kafka

   La primera vez que leí el nombre de Kafka fue en una novela llamada Tocayo de Antonio Navarro. Una novela que se desarrolla entre la dictadura de Fulgencio Batista y lo que vendría después: algunos dirán dictadura otros no sé. No es este un ensayo político y quizás ni llegue a ser un ensayo.

   Antonio Navarro es un administrador del ingenio azucarero familiar. Según la novela Cuba era, antes de la llegada de la Revolución, un gran exportador de azúcar, y casi al mitad de lo ingenios azucareros estaban en manos de capitalistas yankis. Corta: el 1 de enero del 59 la Revolución llega a La Habana. Comienza la división de clases y comienza a circular la palabra"Oligarcas". Antonio Navarro es, obvio, un oligarca y en la Cuba de esa época, y quizás ahora también, era algo mal visto. Parece que los únicos que tienen el derecho a saquear al pueblo y enriquecerse obscenamente son los políticos. La dictadura de Batista no fue la excepción y la de los Castro todavía no se sabe. En fin, que tiene que ver Kafka en todo esto.

  La novela narra la transición y desarrollo de la Revolución y los cambios sociales y económicos. Entre los grandes anuncios de Castro en ese primer año, en esos meetings masivos que daba casi todos los días, se anuncia la nacionalización de las empresas extranjeras.(¿Les suena?). Antonio Navarro teme por la empresa familiar. Para ese entonces los guerrilleros que se abrieron por la Sierra Maestra y el barro, a puro fuego y muerte ya están cómodamente acomodados en grandes y lujosas oficinas del Estado y ganando grandes y lujosos y cómodos sueldos. El Che Guevara no se queda afuera, es más, es designado como presidente del Banco Nacional de Cuba. El ángel de la muerte encargado de dar el Tiro de gracia a los sentenciados-enemigos de la Revolución en La cabaña ahora pasa a manejar el destino económico de la isla. Los Estados Unidos miraron con gracia a la isla, duraría poco esa gracia.

   Antes de que se anuncien la expropiaciones Tony (Así se llama Antonio en la novela) se larga a una carrera burocrática entre funcionarios estatales y oficinas espectrales. El plan de Tony es entrevistarse con Guevara para que no le expropien el ingenio azucarero familiar. Tony declara que se entrevista con el Che de noche en una oficina espectral. El dato de color, parentesis, es que los billetes de la administración Guevara era firmados como "Che", cierra parentesis. La imagen del Che ( la novela la leí a los 16 años y con millones de neuronas más) es la de Guevara sentado en un gran sillón de cuero, que da a un ventanal alto y la habitación es alta y cubierta por el humo de los puros cubanos que Ernesto fuma sin descanso. Según Navarro, Guevara no se siente cómodo con la tarea que le ha encomendado la Revolución. El Che Guevara antes de terminar con la entrevista nocturna le promete a Tony Navarro que no le expropiaran el ingenio. El Che Guevera le dice a Tony Navarro que lea El Proceso de Kafka. En el medio de la noche de La Habana termina la entrevista.

   Esta escena Kafkiana se encuentra en la mitad de la novela. El ingenio azucarero de Tony, todos los ingenios, todo empresa nacional e internacional es nacionalizada por la Revolución y para "el pueblo". El resto de la novela trata sobre cómo se armó la resistencia contra la Revolución. También del origen del resentimiento yanqui con Cuba. Con el capital del otro cualquiera es socialista.

   Por un tiempo pensé que el título que Guevara le recomienda a Navarro era El proceso de Kafka, todo junto. No tenía ni idea de quien era Kafka. No sé cómo ni por qué un día mi viejo, con el que nos odiábamos fuertemente, llegó no sé de donde y me dio La metamorfosis. Cuando leí la biografía de Kafka lloré, cuando leí la obra lloré, cuando me identifiqué con Gregorio tratando de comunicarse con su padre lloré: La metamorfosis hablaba de mí y de lo que iba a venir, de mi propia metamorfosis. Después me enteré de El castillo, América, Investigaciones de un perro, El fogonero, etc.

    Ya es harto sabido el contenido de El proceso y del concepto kafkiano. Lo que Guevara le quiere advertir a Navarro es el carácter absurdo de la Revolución. Sé que Borges lo diría con más elegancia que yo. Para Borges la paradoja de Aquiles y la tortuga es el argumento de El castillo. Cuba sería El castillo, la Revolución: K (lean El Castillo). Qué pasaría si Aquiles alcanza a la tortuga. Qué pasaría si K entra al Castillo. Qué pasaría si la Revolución vence. Qué pasaría con la dialéctica. Qué hubiera pasado acá si el E.R.P y Montoneros se hubieran hecho del poder. De cuántos 30.000 se hablarían hoy.

   El Che Guevara no dura mucho. Luego de ser ministro de industria se toma el palo.

   El Che Guevara también le estaba advirtiendo a Navarro como moriría. En un laberinto selvático, sin ninguna chance de vencer, a manos de un cobarde, sin pasión, cumpliendo una orden que hasta el mismo Guevara tuvo que acentuar:" ¡Póngase sereno! ¡Va a matar a un hombre!". El mismo final que los personales kafkianos.

    El desembarco de la resistencia de exiliados cubanos  en Bahía de cochinos también es digno de Kafka.



  Resumiendo:

                       Hoy más que nunca el kafkianismo está presente en todo. Desde el sinsentido de este mundo contemporáneo que cada vez más sofoca la existencia, hasta los macro movimientos sociales y políticos y en cualquier parte del mundo. De izquierda o de derecha no hay salida para ningún lado. Al castillo no se accede. El campesino que se presenta ante le ley y el guardián que le cierra la puerta junto antes de que el campesino muera son estados de cosas que todo el tiempo pasan. Para dónde es la salida.¿ Hay que tomar las cosas de pecho? La idiosincrasia del poder es corromperse a sí mismo. En ese caso nunca va a haber movimiento dialéctico que haga progresar a la historia y a las sociedades. ya que el que accede al poder será corrompido por el propio poder. Entonces cómo confiar en los que buscan el Poder. Siempre se habla de utopías, disolución de clases. Pero de lo que nunca se habla es de una sociedad, no sin corrupción, si no sin corruptos: se acaba con el problema. Y acá vuelve lo paradójico y kafkiano. Lo más simple es lo más irrealizable. Y esto se puede confirmar desde la experiencia personal. Si el viernes tengo la plata para el alquiler, la luz, el agua y el gas, y desde el viernes hasta el domingo me la paso ostentando y regalando plata y diciendo de lo bien que me administro, ¿El lunes no voy a tener un gran cagadón? Así se mueve este país desde hace 50 años más o menos.

   He recorrido pasillos oscuros. He asistido a muertes absurdas, sin pasión. He recorrido tribunales y juzgados espectrales. He visto jueces que no tienen idea sobre Justicia, policías que ni siquiera sabían tomar las huellas digitales. Papeles y montañas de papeles, firmas, probation, juicios abreviados. He golpeado las puerta de El castillo, me he presentado ante la ley; qué no he hecho que Guevara no me haya advertido en 1996.



   Para Finalizar:

                          Saliendo de la Villa 21 cruzamos con el Chaqueño hacia Avellaneda por la Vélez Sarfield. Nos pusimos a fumar porro en el lado de provincia. Llega un patrullero, encuentran los fasos, los dos arriba. La rutina de siempre, revisión integra, pianito y esperar para ir al médico que está en el triángulo de Bernal. La policía se proteje de futuras acciones legales por apremios ilegales o esas cosas raras que tanto les encanta a ellos. En fin. Vamos amarrocados con el Chaqueñó en la parte de atrás de la trulla. Hay poco transito en Pavón. En un semáforo un auto queda al lado de la trulla. El conductor, un tipo de clase media que está volviendo de algún trabajo precarizado, se apoya en el volante, parece cansado. Mira hacia la patrulla, nos mira, y sus labios hacen el movimiento de las palabras:" estos negros de mierda". Yo aprovecho mi condición de alto delincuente y lo miro fijo por lo que dura el semáforo. El precarizado mira para adelante y pide que se ponga en verde la luz. La luz se pone en verde. Fin. Es pedagógico sentir el desprecio de la sociedad.

    De acuerdo al lugar que uno tenga en el gallinero va a ser a los que vas a garcar. El que está más arriba más garcaal resto; el que está abajo del todo se ahoga con los garcos del resto. Creo que el término garca viene de oligarca. Me acuerdo de un policía que al pararnos por drogas, él decía que había que partir a los garcas, que los garcas arruinaron este país. Esta es la única cosa lúcida que le he escuchado decir a un policía. Un pinta que iba al comedor de Pacheco de Melo y Larrea los encaraba a los viejos y le decía: "¡He garca! ¡Dame dos pesos!". ¡Y le daban la plata!

  Yo por mi parte ya no espero a que el guardián me abra la puerta de la ley. Ya sé que es una sola, exclusiva para mí, que no tengo que esperar hasta el último aliento de vida, sé de las pulgas del abrigo del guardián y los nombres de estas. No espero ninguna Revolución. Sé que no hay que hacer tanta fuerza para abrirla, y el guardián no es tan poderoso. Lo sé porque estoy del otro lado. Gracias Kafka, gracias Che.


















Algunas consideraciones sobre Kafka

   La primera vez que leí el nombre de Kafka fue en una novela llamada Tocayo de Antonio Navarro. Una novela que se desarrolla entre la dictadura de Fulgencio Batista y lo que vendría después: algunos dirán dictadura otros no sé. No es este un ensayo político y quizás ni llegue a ser un ensayo.
   Antonio Navarro es un administrador del ingenio azucarero familiar. Según la novela Cuba era, antes de la llegada de la Revolución, un gran exportador de azúcar, y casi al mitad de lo ingenios azucareros estaban en manos de capitalistas yankis. Corta: el 1 de enero del 59 la Revolución llega a La Habana. Comienza la división de clases y comienza a circular la palabra"Oligarcas". Antonio Navarro es, obvio, un oligarca y en la Cuba de esa época, y quizás ahora también, era algo mal visto. Parece que los únicos que tienen el derecho a saquear al pueblo y enriquecerse obscenamente son los políticos. La dictadura de Batista no fue la excepción y la de los Castro todavía no se sabe. En fin, que tiene que ver Kafka en todo esto.
  La novela narra la transición y desarrollo de la Revolución y los cambios sociales y económicos. Entre los grandes anuncios de Castro en ese primer año, en esos meetings masivos que daba casi todos los días, se anuncia la nacionalización de las empresas extranjeras.(¿Les suena?). Antonio Navarro teme por la empresa familiar. Para ese entonces los guerrilleros que se abrieron por la Sierra Maestra y el barro, a puro fuego y muerte ya están cómodamente acomodados en grandes y lujosas oficinas del Estado y ganando grandes y lujosos y cómodos sueldos. El Che Guevara no se queda afuera, es más, es designado como presidente del Banco Nacional de Cuba. El ángel de la muerte encargado de dar el Tiro de gracia a los sentenciados-enemigos de la Revolución en La cabaña ahora pasa a manejar el destino económico de la isla. Los Estados Unidos miraron con gracia a la isla, duraría poco esa gracia.
   Antes de que se anuncien la expropiaciones Tony (Así se llama Antonio en la novela) se larga a una carrera burocrática entre funcionarios estatales y oficinas espectrales. El plan de Tony es entrevistarse con Guevara para que no le expropien el ingenio azucarero familiar. Tony declara que se entrevista con el Che de noche en una oficina espectral. El dato de color, parentesis, es que los billetes de la administración Guevara era firmados como "Che", cierra parentesis. La imagen del Che ( la novela la leí a los 16 años y con millones de neuronas más) es la de Guevara sentado en un gran sillón de cuero, que da a un ventanal alto y la habitación es alta y cubierta por el humo de los puros cubanos que Ernesto fuma sin descanso. Según Navarro, Guevara no se siente cómodo con la tarea que le ha encomendado la Revolución. El Che Guevara antes de terminar con la entrevista nocturna le promete a Tony Navarro que no le expropiaran el ingenio. El Che Guevera le dice a Tony Navarro que lea El Proceso de Kafka. En el medio de la noche de La Habana termina la entrevista.
   Esta escena Kafkiana se encuentra en la mitad de la novela. El ingenio azucarero de Tony, todos los ingenios, todo empresa nacional e internacional es nacionalizada por la Revolución y para "el pueblo". El resto de la novela trata sobre cómo se armó la resistencia contra la Revolución. También del origen del resentimiento yanqui con Cuba. Con el capital del otro cualquiera es socialista.
   Por un tiempo pensé que el título que Guevara le recomienda a Navarro era El proceso de Kafka, todo junto. No tenía ni idea de quien era Kafka. No sé cómo ni por qué un día mi viejo, con el que nos odiábamos fuertemente, llegó no sé de donde y me dio La metamorfosis. Cuando leí la biografía de Kafka lloré, cuando leí la obra lloré, cuando me identifiqué con Gregorio tratando de comunicarse con su padre lloré: La metamorfosis hablaba de mí y de lo que iba a venir, de mi propia metamorfosis. Después me enteré de El castillo, América, Investigaciones de un perro, El fogonero, etc.
    Ya es harto sabido el contenido de El proceso y del concepto kafkiano. Lo que Guevara le quiere advertir a Navarro es el carácter absurdo de la Revolución. Sé que Borges lo diría con más elegancia que yo. Para Borges la paradoja de Aquiles y la tortuga es el argumento de El castillo. Cuba sería El castillo, la Revolución: K (lean El Castillo). Qué pasaría si Aquiles alcanza a la tortuga. Qué pasaría si K entra al Castillo. Qué pasaría si la Revolución vence. Qué pasaría con la dialéctica. Qué hubiera pasado acá si el E.R.P y Montoneros se hubieran hecho del poder. De cuántos 30.000 se hablarían hoy.
   El Che Guevara no dura mucho. Luego de ser ministro de industria se toma el palo.
   El Che Guevara también le estaba advirtiendo a Navarro como moriría. En un laberinto selvático, sin ninguna chance de vencer, a manos de un cobarde, sin pasión, cumpliendo una orden que hasta el mismo Guevara tuvo que acentuar:" ¡Póngase sereno! ¡Va a matar a un hombre!". El mismo final que los personales kafkianos.
    El desembarco de la resistencia de exiliados cubanos  en Bahía de cochinos también es digno de Kafka.

  Resumiendo:
                       Hoy más que nunca el kafkianismo está presente en todo. Desde el sinsentido de este mundo contemporáneo que cada vez más sofoca la existencia, hasta los macro movimientos sociales y políticos y en cualquier parte del mundo. De izquierda o de derecha no hay salida para ningún lado. Al castillo no se accede. El campesino que se presenta ante le ley y el guardián que le cierra la puerta junto antes de que el campesino muera son estados de cosas que todo el tiempo pasan. Para dónde es la salida.¿ Hay que tomar las cosas de pecho? La idiosincrasia del poder es corromperse a sí mismo. En ese caso nunca va a haber movimiento dialéctico que haga progresar a la historia y a las sociedades. ya que el que accede al poder será corrompido por el propio poder. Entonces cómo confiar en los que buscan el Poder. Siempre se habla de utopías, disolución de clases. Pero de lo que nunca se habla es de una sociedad, no sin corrupción, si no sin corruptos: se acaba con el problema. Y acá vuelve lo paradójico y kafkiano. Lo más simple es lo más irrealizable. Y esto se puede confirmar desde la experiencia personal. Si el viernes tengo la plata para el alquiler, la luz, el agua y el gas, y desde el viernes hasta el domingo me la paso ostentando y regalando plata y diciendo de lo bien que me administro, ¿El lunes no voy a tener un gran cagadón? Así se mueve este país desde hace 50 años más o menos.
   He recorrido pasillos oscuros. He asistido a muertes absurdas, sin pasión. He recorrido tribunales y juzgados espectrales. He visto jueces que no tienen idea sobre Justicia, policías que ni siquiera sabían tomar las huellas digitales. Papeles y montañas de papeles, firmas, probation, juicios abreviados. He golpeado las puerta de El castillo, me he presentado ante la ley; qué no he hecho que Guevara no me haya advertido en 1996.

   Para Finalizar:
                          Saliendo de la Villa 21 cruzamos con el Chaqueño hacia Avellaneda por la Vélez Sarfield. Nos pusimos a fumar porro en el lado de provincia. Llega un patrullero, encuentran los fasos, los dos arriba. La rutina de siempre, revisión integra, pianito y esperar para ir al médico que está en el triángulo de Bernal. La policía se proteje de futuras acciones legales por apremios ilegales o esas cosas raras que tanto les encanta a ellos. En fin. Vamos amarrocados con el Chaqueñó en la parte de atrás de la trulla. Hay poco transito en Pavón. En un semáforo un auto queda al lado de la trulla. El conductor, un tipo de clase media que está volviendo de algún trabajo precarizado, se apoya en el volante, parece cansado. Mira hacia la patrulla, nos mira, y sus labios hacen el movimiento de las palabras:" estos negros de mierda". Yo aprovecho mi condición de alto delincuente y lo miro fijo por lo que dura el semáforo. El precarizado mira para adelante y pide que se ponga en verde la luz. La luz se pone en verde. Fin. Es pedagógico sentir el desprecio de la sociedad.
    De acuerdo al lugar que uno tenga en el gallinero va a ser a los que vas a garcar. El que está más arriba más garcaal resto; el que está abajo del todo se ahoga con los garcos del resto. Creo que el término garca viene de oligarca. Me acuerdo de un policía que al pararnos por drogas, él decía que había que partir a los garcas, que los garcas arruinaron este país. Esta es la única cosa lúcida que le he escuchado decir a un policía. Un pinta que iba al comedor de Pacheco de Melo y Larrea los encaraba a los viejos y le decía: "¡He garca! ¡Dame dos pesos!". ¡Y le daban la plata!
  Yo por mi parte ya no espero a que el guardián me abra la puerta de la ley. Ya sé que es una sola, exclusiva para mí, que no tengo que esperar hasta el último aliento de vida, sé de las pulgas del abrigo del guardián y los nombres de estas. No espero ninguna Revolución. Sé que no hay que hacer tanta fuerza para abrirla, y el guardián no es tan poderoso. Lo sé porque estoy del otro lado. Gracias Kafka, gracias Che.






jueves, 24 de octubre de 2019

Homero Manzi 
La Perito Moreno
Boedo y Parque Patricios.

Las avenidas del tango 
Y del rock 
Se cruzan en este cuerpo 
Que fatiga 
Calles, barrios 
Tranzas y soledad. 
Duermo en un contenedor 
Afuera de la Maternidad Sardá;
La maternidad que me vió nacer 
Y la que me ve morir.

Un tango de Discepolo 
Es cantado por un cartonero
Que cuenta billetes 
Luego de un día de trabajo.

Aníbal Troilo y
Federico Moura,
Edmundo Rivero y
Luca Prodan,
Goyeneche, Julio Sosa
Y el Indio Solari
Caminan por estos adoquines, junto 
A los mercaderes de la muerte
Con sus bolsas de papuza
Para inhalar o fumar.

Ciudad de gargantas 
Con arena blanca 
Almas consumiéndose 
En las pipas;
Busco Amancio Alcorta 
Para ir a Zabaleta 
Y cargar mi pipa 
Para consumirme. 
El tango que bailamos
El poema que escribimos 
Las noches de excesos 
Y los amores prohibidos.

La sonrisa de la muerte
Me acompaña en cada 
Esquina y en cada maniobra.

Hace mucho tiempo fue el tango 
Ayer el rock 
Y ahora camino las calles 
Buscando versos 
Y vistiendo trajes dignos 
De poetas callejeros.

Déjenme escribir el próximo poema 
Que las noches de dolor 
Fueron muchas.

Quiero llegar a la vejez 
Sintiéndome digno de ella;
Y que en el ocaso de mis días 
Vuelva ese tango que dice: "Después que importa del después 
toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado.
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado 
como un pájaro sin luz."







Homero Manzi 
La Perito Moreno
Boedo y Parque Patricios.

Las avenidas del tango 
Y del rock 
Se cruzan en este cuerpo 
Que fatiga 
Calles, barrios 
Tranzas y soledad. 
Duermo en un contenedor 
Afuera de la Maternidad Sardá;
La maternidad que me vió nacer 
Y la que me ve morir.

Un tango de Discepolo 
Es cantado por un cartonero
Que cuenta billetes 
Luego de un día de trabajo.

Aníbal Troilo y
Federico Moura,
Edmundo Rivero y
Luca Prodan,
Goyeneche, Julio Sosa
Y el Indio Solari
Caminan por estos adoquines, junto 
A los mercaderes de la muerte
Con sus bolsas de papuza
Para inhalar o fumar.

Ciudad de gargantas 
Con arena blanca 
Almas consumiéndose 
En las pipas;
Busco Amancio Alcorta 
Para ir a Zabaleta 
Y cargar mi pipa 
Para consumirme. 
El tango que bailamos
El poema que escribimos 
Las noches de excesos 
Y los amores prohibidos.

La sonrisa de la muerte
Me acompaña en cada 
Esquina y en cada maniobra.

Hace mucho tiempo fue el tango 
Ayer el rock 
Y ahora camino las calles 
Buscando versos 
Y vistiendo trajes dignos 
De poetas callejeros.

Déjenme escribir el próximo poema 
Que las noches de dolor 
Fueron muchas.

Quiero llegar a la vejez 
Sintiéndome digno de ella;
Y que en el ocaso de mis días 
Vuelva ese tango que dice: "Después que importa del después 
toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado.
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado 
como un pájaro sin luz."




martes, 22 de octubre de 2019

Despierto en un camino

Parecido a una película

Que recuerdo

Y no sé el nombre.



Pasando la encrucijada

Se levantan arboles añejos.

Y cuando poso mi mirada en ellos

Se prenden fuego.



Sigo caminando

Mientras los arboles se incineran

Y mis nombres también se queman

Con ellos.



Un colibrí llama mi atención.

Lo miro y también se prende fuego

Las liebres lo mismo

Y un cartero que lleva

Una encomienda corre con la misma suerte.



El día llega a su fin

Todo se ha prendido fuego.



En el último lago llego para refrescarme

Y al observarme en su reflejo

Las llamas consumen al lago

Y a mí

Y me veo consumiéndome

Y el lago también se consume

Y la hoja donde se escribió

Este poema también.



Por las dudas no lo leas

Si mi mirada todavía no se ha consumido

Estaré mirándote a través del reflejo

Del lago y del poema

Mientras lo leas.






Despierto en un camino
Parecido a una película
Que recuerdo
Y no sé el nombre.

Pasando la encrucijada
Se levantan arboles añejos.
Y cuando poso mi mirada en ellos
Se prenden fuego.

Sigo caminando
Mientras los arboles se incineran
Y mis nombres también se queman
Con ellos.

Un colibrí llama mi atención.
Lo miro y también se prende fuego
Las liebres lo mismo
Y un cartero que lleva
Una encomienda corre con la misma suerte.

El día llega a su fin
Todo se ha prendido fuego.

En el último lago llego para refrescarme
Y al observarme en su reflejo
Las llamas consumen al lago
Y a mí
Y me veo consumiéndome
Y el lago también se consume
Y la hoja donde se escribió
Este poema también.

Por las dudas no lo leas
Si mi mirada todavía no se ha consumido
Estaré mirándote a través del reflejo
Del lago y del poema
Mientras lo leas.


Parte de mi religión

Es uno o dos poemas a mi madre.



Parte de mi religión es vencer

La apatía

Que me quiere ver en el fracaso.



Parte de mi religión

Son los libros usados

Con sus hojas ajadas

Sus ex libris

Dedicatorias

Y el recuerdo mi tío comprando

Algo para su biblioteca:

Las librerías de usados

Son mi templo.



Parte de mi religión

Es esa Voz extraña

Que susurra en los eucaliptus

La tetera

Las fotos tomadas

En la polaroid

El pasto que crece desordenado

En mi patio.



Parte de mi religión

Es escribir

Cuando tengo ganas

Cuando no tengo ganas

Cuando hace falta

Cuando no hace falta.



Parte de mi religión es rescatar

Algo de este día

Que me sirva para mañana.



Parte de mi religión

Son los afectos.



Parte de mi religión

Fue esa última mañana

Y las que siguieron

Y la mañana de mañana.



Parte de mi religión fueron los excesos,

El abandono

La desesperación

El desequilibrio emocional

La locura

La muerte. Parte de mi religión

Es la resurrección.



Parte de mi religión es la poesía

Y todo aquello que no puedo nombrar.



Parte de mi religión

Es seguir reuniendo, juntando

Pedazos, fragmentos de la realidad

De mi visión psicótica

Y de esta imaginación

Exacerbada que no me da descanso.



Parte de mi religión

Es la luz lechosa de la luna

Bañando mi habitación

Y la hoja

Y la tinta

Y este tratado sobre las partes

De mi religión.





Escribo algunas partes

Sobre mi religión.

Cuando llegue al final

Del camino

Y de mis días

Y haya visto mi rostro

Y escuchado mi nombre

Ahí finalmente sabré

Cual fue mi religión.






Parte de mi religión
Es uno o dos poemas a mi madre.

Parte de mi religión es vencer
La apatía
Que me quiere ver en el fracaso.

Parte de mi religión
Son los libros usados
Con sus hojas ajadas
Sus ex libris
Dedicatorias
Y el recuerdo mi tío comprando
Algo para su biblioteca:
Las librerías de usados
Son mi templo.

Parte de mi religión
Es esa Voz extraña
Que susurra en los eucaliptus
La tetera
Las fotos tomadas
En la polaroid
El pasto que crece desordenado
En mi patio.

Parte de mi religión
Es escribir
Cuando tengo ganas
Cuando no tengo ganas
Cuando hace falta
Cuando no hace falta.

Parte de mi religión es rescatar
Algo de este día
Que me sirva para mañana.

Parte de mi religión
Son los afectos.

Parte de mi religión
Fue esa última mañana
Y las que siguieron
Y la mañana de mañana.

Parte de mi religión fueron los excesos,
El abandono
La desesperación
El desequilibrio emocional
La locura
La muerte. Parte de mi religión
Es la resurrección.

Parte de mi religión es la poesía
Y todo aquello que no puedo nombrar.

Parte de mi religión
Es seguir reuniendo, juntando
Pedazos, fragmentos de la realidad
De mi visión psicótica
Y de esta imaginación
Exacerbada que no me da descanso.

Parte de mi religión
Es la luz lechosa de la luna
Bañando mi habitación
Y la hoja
Y la tinta
Y este tratado sobre las partes
De mi religión.


Escribo algunas partes
Sobre mi religión.
Cuando llegue al final
Del camino
Y de mis días
Y haya visto mi rostro
Y escuchado mi nombre
Ahí finalmente sabré
Cual fue mi religión.


Mientras la tierra

Cubre la madera

Y nosotros creemos

Que la perdemos para siempre

Su nombre se prende fuego

Se incinera

Y forma las nubes que son testigos

De nuestra tristeza.



Su nombre, que está en esa madera añeja

Es solo para ubicar el lugar

Para tomar mate con ella.

Su nombre

Ahora es

Arrullo de palomas

Una gata dando a luz gatitos

Una perra perdida

Que encuentra hogar

El ladrido de sus mascotas

Nosotros cenando

Nosotros que no dejamos

Que su nombre se pierda.



Su nombre

Ahora

Es este poema

Y el otro

Y el otro

Y los otros miles.








Mientras la tierra
Cubre la madera
Y nosotros creemos
Que la perdemos para siempre
Su nombre se prende fuego
Se incinera
Y forma las nubes que son testigos
De nuestra tristeza.

Su nombre, que está en esa madera añeja
Es solo para ubicar el lugar
Para tomar mate con ella.
Su nombre
Ahora es
Arrullo de palomas
Una gata dando a luz gatitos
Una perra perdida
Que encuentra hogar
El ladrido de sus mascotas
Nosotros cenando
Nosotros que no dejamos
Que su nombre se pierda.

Su nombre
Ahora
Es este poema
Y el otro
Y el otro
Y los otros miles.



Mi ex libris

Lleva las cenizas de Cartago

La sangre de los moros

Que combatieron al Cid Campeador

El aliento de la península ibérica.



Mi ex libris

Va cambiando siglo

A

Siglo.



Alguna vez fue tinta china

Otras tinta de la India

Nepal o de algún iglú de Alaska.



Viajó por el océano Atlántico

Como marinero de Córtez y Magallanes.



También anduvo

Por las bibliotecas de la Ilustración

Y puede que haya estado en África

Pero ahí no se lo conocía como ex libris.



Mi ex libris lleva el escudo de armas

De mi último apellido;

También lleva el recuerdo Guernica

De las últimas

Dos guerras mundiales

Y el de este país

Que me ha adoptado.



Mi ex libris

Es una calavera

Con un gorro

Mitad corona mitad arlequín

Al pie del ex libris reza una frase:

"Nacer para perder

Vivir para ganar."
















Mi ex libris
Lleva las cenizas de Cartago
La sangre de los moros
Que combatieron al Cid Campeador
El aliento de la península ibérica.

Mi ex libris
Va cambiando siglo
A
Siglo.

Alguna vez fue tinta china
Otras tinta de la India
Nepal o de algún iglú de Alaska.

Viajó por el océano Atlántico
Como marinero de Córtez y Magallanes.

También anduvo
Por las bibliotecas de la Ilustración
Y puede que haya estado en África
Pero ahí no se lo conocía como ex libris.

Mi ex libris lleva el escudo de armas
De mi último apellido;
También lleva el recuerdo Guernica
De las últimas
Dos guerras mundiales
Y el de este país
Que me ha adoptado.

Mi ex libris
Es una calavera
Con un gorro
Mitad corona mitad arlequín
Al pie del ex libris reza una frase:
"Nacer para perder
Vivir para ganar."





miércoles, 9 de octubre de 2019

Locke

(Alerta de spoiler)



En Locke

Tom Hardy conduce un auto

Un auto atraviesa una autopista.

Locke mantiene 4 conversaciones

A través del bluetooh del auto.



Solo eso. 90 minutos.



La película está narrada

En todo lo que no se muestra

En el contenido de las conversaciones.



Por momentos Locke habla con su padre

Lo mira por el retrovisor

Como si estuviera sentado atrás.



Una buena película

Como un buen poema

Se construye con pocos elementos.



Mientras escribo

Frente al monitor y el teclado

El espectador sabrá a quién le escribo

Y por qué. Y por qué escribo.



Uno o dos planos bastarían.



También mi poética:

Con uno o dos versos bastarían.

Cuatro a lo sumo.



(Alerta de spoiler)

El silencio dice más que el poema

La película está en todo

Lo que no se muestra.












Locke

(Alerta de spoiler)

En Locke
Tom Hardy conduce un auto
Un auto atraviesa una autopista.
Locke mantiene 4 conversaciones
A través del bluetooh del auto.

Solo eso. 90 minutos.

La película está narrada
En todo lo que no se muestra
En el contenido de las conversaciones.

Por momentos Locke habla con su padre
Lo mira por el retrovisor
Como si estuviera sentado atrás.

Una buena película
Como un buen poema
Se construye con pocos elementos.

Mientras escribo
Frente al monitor y el teclado
El espectador sabrá a quién le escribo
Y por qué. Y por qué escribo.

Uno o dos planos bastarían.

También mi poética:
Con uno o dos versos bastarían.
Cuatro a lo sumo.

(Alerta de spoiler)
El silencio dice más que el poema
La película está en todo
Lo que no se muestra.





Doy unos cuantos pasos

Entre el pasto seco

O, ¿son cardos?

O,¿una fina hierba?

O,¿nubes de algodón?

O simplemente algodón.



El sueño es nítido

Como estas palomas

Multicolores que vuelan

Sobre mí.



Y cuando encuentro su cara

Y quiero decir su nombre

Y quiero tocar su cara

Miles de mariposas se dispersan

Por los aires

Y lo que llego a tocar es nada.



Al despertar

Miles de mariposas hay en mi habitación.










Doy unos cuantos pasos
Entre el pasto seco
O, ¿son cardos?
O,¿una fina hierba?
O,¿nubes de algodón?
O simplemente algodón.

El sueño es nítido
Como estas palomas
Multicolores que vuelan
Sobre mí.

Y cuando encuentro su cara
Y quiero decir su nombre
Y quiero tocar su cara
Miles de mariposas se dispersan
Por los aires
Y lo que llego a tocar es nada.

Al despertar
Miles de mariposas hay en mi habitación.




Quiero gritar el dolor

Como mi madre

Pero lo único que grito son versos.



Mi silencio ensordecedor

A veces no me lo permite.



La poesía

Una poesía que diga

Todo lo que yo no puedo

Todo lo que mi madre calló

Con gritos;

Todo lo que yo callé

Gritando

Por calles tristes

Pasillos tristes

Tribunales tristes

Aulas tristes

Y ahora esa tristeza

Es la más feliz de este barrio.



El barrio está en silencio

Una casa grita con voz de niño

Otro niño que callará para siempre

Su padre grita su dolor a los cintazos.



El barrio está triste

Otro niño que calla su dolor para siempre.












Quiero gritar el dolor
Como mi madre
Pero lo único que grito son versos.

Mi silencio ensordecedor
A veces no me lo permite.

La poesía
Una poesía que diga
Todo lo que yo no puedo
Todo lo que mi madre calló
Con gritos;
Todo lo que yo callé
Gritando
Por calles tristes
Pasillos tristes
Tribunales tristes
Aulas tristes
Y ahora esa tristeza
Es la más feliz de este barrio.

El barrio está en silencio
Una casa grita con voz de niño
Otro niño que callará para siempre
Su padre grita su dolor a los cintazos.

El barrio está triste
Otro niño que calla su dolor para siempre.





martes, 1 de octubre de 2019

La hoja afilada brilla


Y rechina 


Y no se queja.





Sabés que 


Ya no hay más dolor 


Para soportar.





La certeza aumenta 


A  medida que las sábanas


Y el colchón 


Se tiñen de rojo.





Pronunciás Natalí 


Y le pedís disculpas 


Porque no vas a estar en sus 15


Y cuando se case;


No te vas a ver como abuelo.





Un ángel te espera en la ventana 


El diablo ya no ríe más 


El reloj marca viernes 3AM


Yo te voy a llamar en la tarde


No me vas a contestar. 





Ahora corrés a la vera del río Pilcomayo


Yo estoy yendo a buscarte


Busco abrazarte en el barro 


Busco tu nombre y tu sonrisa 


En el cielo estrellado de Clorinda.











La hoja afilada brilla
Y rechina 
Y no se queja.

Sabés que 
Ya no hay más dolor 
Para soportar.

La certeza aumenta 
A  medida que las sábanas
Y el colchón 
Se tiñen de rojo.

Pronunciás Natalí 
Y le pedís disculpas 
Porque no vas a estar en sus 15
Y cuando se case;
No te vas a ver como abuelo.

Un ángel te espera en la ventana 
El diablo ya no ríe más 
El reloj marca viernes 3AM
Yo te voy a llamar en la tarde
No me vas a contestar. 

Ahora corrés a la vera del río Pilcomayo
Yo estoy yendo a buscarte
Busco abrazarte en el barro 
Busco tu nombre y tu sonrisa 
En el cielo estrellado de Clorinda.




domingo, 29 de septiembre de 2019

La gente sale a trabajar


El primer rayo de sol 


Decreta el comienzo del día


El camión de la leche pasa


Y detrás lo sigue el del pan.





La ochava es un paredón 


De fusilamiento:





Atrapados 


Con una venda blanca


En los ojos ciegos


Entre bolsas blancas 


En las narices ciegas 


Cada uno espera su turno.





El otro día fue el Nico Paco


Ayer el Chavi


El Moe se retuerce de las convulsiones 


Y el diario dice 


Que estamos en democracia.





La noche vuelve 


Y vuelve con La Fusiladora.





El noticiero de la medianoche 


Dice que estamos en democracia.











Veo a un hombre dormir

En el banco de la plaza:

Lo único que quiere es dormir.



Ha renunciado a todo por dormir.



Uno de tantos cuerpos

Que han acumulado cansancio

Por muchos años.



Vuelvo del comedor

Y lo veo dormir;

Vuelvo del semáforo

Y lo veo dormir;

Vuelvo de la villa

Y lo veo dormir;

Vuelvo del maxikiosco

A la madrugada

Y lo veo dormir.



"Morir...dormir, dormir...tal vez soñar"

Y yo sueño despierto

No quiero dormir... sí soñar

No quiero sentir...sí morir

No quiero callar...sí escribir

Pero falta mucho para eso

Dice el Fantasma que escribe

Un poema sobre mí:



Veo a un hombre en la plaza

Sentado en un  banco

Fumando pasta base todo el día

No quiere dormir.



Ha renunciado a todo por estar despierto.



Uno de tantos cuerpos

Que ha acumulado dolor

Por muchos años.



Ahora lo veo lejos de esa plaza

De ese banco:

Vuelvo del comedor

Y lo veo escribir;

Vuelvo del semáforo

Y lo veo escribir;

Vuelvo de la villa

Y lo veo escribir;

Vuelvo del maxikiosko

A la madrugada

Y lo veo escribir.



Ha renunciado a todo por escribir.



Morir...escribir, escribir...tal vez despertar.








16 años

 Me dijeron  Que tenía una condición  Física, mental y espiritual. Que era una alergia del cuerpo Una obsesión de la mente Un lugar oscuro d...