La primera vez que leí el nombre de Kafka fue en una novela llamada Tocayo de Antonio Navarro. Una novela que se desarrolla entre la dictadura de Fulgencio Batista y lo que vendría después: algunos dirán dictadura otros no sé. No es este un ensayo político y quizás ni llegue a ser un ensayo.
Antonio Navarro es un administrador del ingenio azucarero familiar. Según la novela Cuba era, antes de la llegada de la Revolución, un gran exportador de azúcar, y casi al mitad de lo ingenios azucareros estaban en manos de capitalistas yankis. Corta: el 1 de enero del 59 la Revolución llega a La Habana. Comienza la división de clases y comienza a circular la palabra"Oligarcas". Antonio Navarro es, obvio, un oligarca y en la Cuba de esa época, y quizás ahora también, era algo mal visto. Parece que los únicos que tienen el derecho a saquear al pueblo y enriquecerse obscenamente son los políticos. La dictadura de Batista no fue la excepción y la de los Castro todavía no se sabe. En fin, que tiene que ver Kafka en todo esto.
La novela narra la transición y desarrollo de la Revolución y los cambios sociales y económicos. Entre los grandes anuncios de Castro en ese primer año, en esos meetings masivos que daba casi todos los días, se anuncia la nacionalización de las empresas extranjeras.(¿Les suena?). Antonio Navarro teme por la empresa familiar. Para ese entonces los guerrilleros que se abrieron por la Sierra Maestra y el barro, a puro fuego y muerte ya están cómodamente acomodados en grandes y lujosas oficinas del Estado y ganando grandes y lujosos y cómodos sueldos. El Che Guevara no se queda afuera, es más, es designado como presidente del Banco Nacional de Cuba. El ángel de la muerte encargado de dar el Tiro de gracia a los sentenciados-enemigos de la Revolución en La cabaña ahora pasa a manejar el destino económico de la isla. Los Estados Unidos miraron con gracia a la isla, duraría poco esa gracia.
Antes de que se anuncien la expropiaciones Tony (Así se llama Antonio en la novela) se larga a una carrera burocrática entre funcionarios estatales y oficinas espectrales. El plan de Tony es entrevistarse con Guevara para que no le expropien el ingenio azucarero familiar. Tony declara que se entrevista con el Che de noche en una oficina espectral. El dato de color, parentesis, es que los billetes de la administración Guevara era firmados como "Che", cierra parentesis. La imagen del Che ( la novela la leí a los 16 años y con millones de neuronas más) es la de Guevara sentado en un gran sillón de cuero, que da a un ventanal alto y la habitación es alta y cubierta por el humo de los puros cubanos que Ernesto fuma sin descanso. Según Navarro, Guevara no se siente cómodo con la tarea que le ha encomendado la Revolución. El Che Guevara antes de terminar con la entrevista nocturna le promete a Tony Navarro que no le expropiaran el ingenio. El Che Guevera le dice a Tony Navarro que lea El Proceso de Kafka. En el medio de la noche de La Habana termina la entrevista.
Esta escena Kafkiana se encuentra en la mitad de la novela. El ingenio azucarero de Tony, todos los ingenios, todo empresa nacional e internacional es nacionalizada por la Revolución y para "el pueblo". El resto de la novela trata sobre cómo se armó la resistencia contra la Revolución. También del origen del resentimiento yanqui con Cuba. Con el capital del otro cualquiera es socialista.
Por un tiempo pensé que el título que Guevara le recomienda a Navarro era El proceso de Kafka, todo junto. No tenía ni idea de quien era Kafka. No sé cómo ni por qué un día mi viejo, con el que nos odiábamos fuertemente, llegó no sé de donde y me dio La metamorfosis. Cuando leí la biografía de Kafka lloré, cuando leí la obra lloré, cuando me identifiqué con Gregorio tratando de comunicarse con su padre lloré: La metamorfosis hablaba de mí y de lo que iba a venir, de mi propia metamorfosis. Después me enteré de El castillo, América, Investigaciones de un perro, El fogonero, etc.
Ya es harto sabido el contenido de El proceso y del concepto kafkiano. Lo que Guevara le quiere advertir a Navarro es el carácter absurdo de la Revolución. Sé que Borges lo diría con más elegancia que yo. Para Borges la paradoja de Aquiles y la tortuga es el argumento de El castillo. Cuba sería El castillo, la Revolución: K (lean El Castillo). Qué pasaría si Aquiles alcanza a la tortuga. Qué pasaría si K entra al Castillo. Qué pasaría si la Revolución vence. Qué pasaría con la dialéctica. Qué hubiera pasado acá si el E.R.P y Montoneros se hubieran hecho del poder. De cuántos 30.000 se hablarían hoy.
El Che Guevara no dura mucho. Luego de ser ministro de industria se toma el palo.
El Che Guevara también le estaba advirtiendo a Navarro como moriría. En un laberinto selvático, sin ninguna chance de vencer, a manos de un cobarde, sin pasión, cumpliendo una orden que hasta el mismo Guevara tuvo que acentuar:" ¡Póngase sereno! ¡Va a matar a un hombre!". El mismo final que los personales kafkianos.
El desembarco de la resistencia de exiliados cubanos en Bahía de cochinos también es digno de Kafka.
Resumiendo:
Hoy más que nunca el kafkianismo está presente en todo. Desde el sinsentido de este mundo contemporáneo que cada vez más sofoca la existencia, hasta los macro movimientos sociales y políticos y en cualquier parte del mundo. De izquierda o de derecha no hay salida para ningún lado. Al castillo no se accede. El campesino que se presenta ante le ley y el guardián que le cierra la puerta junto antes de que el campesino muera son estados de cosas que todo el tiempo pasan. Para dónde es la salida.¿ Hay que tomar las cosas de pecho? La idiosincrasia del poder es corromperse a sí mismo. En ese caso nunca va a haber movimiento dialéctico que haga progresar a la historia y a las sociedades. ya que el que accede al poder será corrompido por el propio poder. Entonces cómo confiar en los que buscan el Poder. Siempre se habla de utopías, disolución de clases. Pero de lo que nunca se habla es de una sociedad, no sin corrupción, si no sin corruptos: se acaba con el problema. Y acá vuelve lo paradójico y kafkiano. Lo más simple es lo más irrealizable. Y esto se puede confirmar desde la experiencia personal. Si el viernes tengo la plata para el alquiler, la luz, el agua y el gas, y desde el viernes hasta el domingo me la paso ostentando y regalando plata y diciendo de lo bien que me administro, ¿El lunes no voy a tener un gran cagadón? Así se mueve este país desde hace 50 años más o menos.
He recorrido pasillos oscuros. He asistido a muertes absurdas, sin pasión. He recorrido tribunales y juzgados espectrales. He visto jueces que no tienen idea sobre Justicia, policías que ni siquiera sabían tomar las huellas digitales. Papeles y montañas de papeles, firmas, probation, juicios abreviados. He golpeado las puerta de El castillo, me he presentado ante la ley; qué no he hecho que Guevara no me haya advertido en 1996.
Para Finalizar:
Saliendo de la Villa 21 cruzamos con el Chaqueño hacia Avellaneda por la Vélez Sarfield. Nos pusimos a fumar porro en el lado de provincia. Llega un patrullero, encuentran los fasos, los dos arriba. La rutina de siempre, revisión integra, pianito y esperar para ir al médico que está en el triángulo de Bernal. La policía se proteje de futuras acciones legales por apremios ilegales o esas cosas raras que tanto les encanta a ellos. En fin. Vamos amarrocados con el Chaqueñó en la parte de atrás de la trulla. Hay poco transito en Pavón. En un semáforo un auto queda al lado de la trulla. El conductor, un tipo de clase media que está volviendo de algún trabajo precarizado, se apoya en el volante, parece cansado. Mira hacia la patrulla, nos mira, y sus labios hacen el movimiento de las palabras:" estos negros de mierda". Yo aprovecho mi condición de alto delincuente y lo miro fijo por lo que dura el semáforo. El precarizado mira para adelante y pide que se ponga en verde la luz. La luz se pone en verde. Fin. Es pedagógico sentir el desprecio de la sociedad.
De acuerdo al lugar que uno tenga en el gallinero va a ser a los que vas a garcar. El que está más arriba más garcaal resto; el que está abajo del todo se ahoga con los garcos del resto. Creo que el término garca viene de oligarca. Me acuerdo de un policía que al pararnos por drogas, él decía que había que partir a los garcas, que los garcas arruinaron este país. Esta es la única cosa lúcida que le he escuchado decir a un policía. Un pinta que iba al comedor de Pacheco de Melo y Larrea los encaraba a los viejos y le decía: "¡He garca! ¡Dame dos pesos!". ¡Y le daban la plata!
Yo por mi parte ya no espero a que el guardián me abra la puerta de la ley. Ya sé que es una sola, exclusiva para mí, que no tengo que esperar hasta el último aliento de vida, sé de las pulgas del abrigo del guardián y los nombres de estas. No espero ninguna Revolución. Sé que no hay que hacer tanta fuerza para abrirla, y el guardián no es tan poderoso. Lo sé porque estoy del otro lado. Gracias Kafka, gracias Che.
martes, 5 de noviembre de 2019
Algunas consideraciones sobre Kafka
La primera vez que leí el nombre de Kafka fue en una novela llamada Tocayo de Antonio Navarro. Una novela que se desarrolla entre la dictadura de Fulgencio Batista y lo que vendría después: algunos dirán dictadura otros no sé. No es este un ensayo político y quizás ni llegue a ser un ensayo.
Antonio Navarro es un administrador del ingenio azucarero familiar. Según la novela Cuba era, antes de la llegada de la Revolución, un gran exportador de azúcar, y casi al mitad de lo ingenios azucareros estaban en manos de capitalistas yankis. Corta: el 1 de enero del 59 la Revolución llega a La Habana. Comienza la división de clases y comienza a circular la palabra"Oligarcas". Antonio Navarro es, obvio, un oligarca y en la Cuba de esa época, y quizás ahora también, era algo mal visto. Parece que los únicos que tienen el derecho a saquear al pueblo y enriquecerse obscenamente son los políticos. La dictadura de Batista no fue la excepción y la de los Castro todavía no se sabe. En fin, que tiene que ver Kafka en todo esto.
La novela narra la transición y desarrollo de la Revolución y los cambios sociales y económicos. Entre los grandes anuncios de Castro en ese primer año, en esos meetings masivos que daba casi todos los días, se anuncia la nacionalización de las empresas extranjeras.(¿Les suena?). Antonio Navarro teme por la empresa familiar. Para ese entonces los guerrilleros que se abrieron por la Sierra Maestra y el barro, a puro fuego y muerte ya están cómodamente acomodados en grandes y lujosas oficinas del Estado y ganando grandes y lujosos y cómodos sueldos. El Che Guevara no se queda afuera, es más, es designado como presidente del Banco Nacional de Cuba. El ángel de la muerte encargado de dar el Tiro de gracia a los sentenciados-enemigos de la Revolución en La cabaña ahora pasa a manejar el destino económico de la isla. Los Estados Unidos miraron con gracia a la isla, duraría poco esa gracia.
Antes de que se anuncien la expropiaciones Tony (Así se llama Antonio en la novela) se larga a una carrera burocrática entre funcionarios estatales y oficinas espectrales. El plan de Tony es entrevistarse con Guevara para que no le expropien el ingenio azucarero familiar. Tony declara que se entrevista con el Che de noche en una oficina espectral. El dato de color, parentesis, es que los billetes de la administración Guevara era firmados como "Che", cierra parentesis. La imagen del Che ( la novela la leí a los 16 años y con millones de neuronas más) es la de Guevara sentado en un gran sillón de cuero, que da a un ventanal alto y la habitación es alta y cubierta por el humo de los puros cubanos que Ernesto fuma sin descanso. Según Navarro, Guevara no se siente cómodo con la tarea que le ha encomendado la Revolución. El Che Guevara antes de terminar con la entrevista nocturna le promete a Tony Navarro que no le expropiaran el ingenio. El Che Guevera le dice a Tony Navarro que lea El Proceso de Kafka. En el medio de la noche de La Habana termina la entrevista.
Esta escena Kafkiana se encuentra en la mitad de la novela. El ingenio azucarero de Tony, todos los ingenios, todo empresa nacional e internacional es nacionalizada por la Revolución y para "el pueblo". El resto de la novela trata sobre cómo se armó la resistencia contra la Revolución. También del origen del resentimiento yanqui con Cuba. Con el capital del otro cualquiera es socialista.
Por un tiempo pensé que el título que Guevara le recomienda a Navarro era El proceso de Kafka, todo junto. No tenía ni idea de quien era Kafka. No sé cómo ni por qué un día mi viejo, con el que nos odiábamos fuertemente, llegó no sé de donde y me dio La metamorfosis. Cuando leí la biografía de Kafka lloré, cuando leí la obra lloré, cuando me identifiqué con Gregorio tratando de comunicarse con su padre lloré: La metamorfosis hablaba de mí y de lo que iba a venir, de mi propia metamorfosis. Después me enteré de El castillo, América, Investigaciones de un perro, El fogonero, etc.
Ya es harto sabido el contenido de El proceso y del concepto kafkiano. Lo que Guevara le quiere advertir a Navarro es el carácter absurdo de la Revolución. Sé que Borges lo diría con más elegancia que yo. Para Borges la paradoja de Aquiles y la tortuga es el argumento de El castillo. Cuba sería El castillo, la Revolución: K (lean El Castillo). Qué pasaría si Aquiles alcanza a la tortuga. Qué pasaría si K entra al Castillo. Qué pasaría si la Revolución vence. Qué pasaría con la dialéctica. Qué hubiera pasado acá si el E.R.P y Montoneros se hubieran hecho del poder. De cuántos 30.000 se hablarían hoy.
El Che Guevara no dura mucho. Luego de ser ministro de industria se toma el palo.
El Che Guevara también le estaba advirtiendo a Navarro como moriría. En un laberinto selvático, sin ninguna chance de vencer, a manos de un cobarde, sin pasión, cumpliendo una orden que hasta el mismo Guevara tuvo que acentuar:" ¡Póngase sereno! ¡Va a matar a un hombre!". El mismo final que los personales kafkianos.
El desembarco de la resistencia de exiliados cubanos en Bahía de cochinos también es digno de Kafka.
Resumiendo:
Hoy más que nunca el kafkianismo está presente en todo. Desde el sinsentido de este mundo contemporáneo que cada vez más sofoca la existencia, hasta los macro movimientos sociales y políticos y en cualquier parte del mundo. De izquierda o de derecha no hay salida para ningún lado. Al castillo no se accede. El campesino que se presenta ante le ley y el guardián que le cierra la puerta junto antes de que el campesino muera son estados de cosas que todo el tiempo pasan. Para dónde es la salida.¿ Hay que tomar las cosas de pecho? La idiosincrasia del poder es corromperse a sí mismo. En ese caso nunca va a haber movimiento dialéctico que haga progresar a la historia y a las sociedades. ya que el que accede al poder será corrompido por el propio poder. Entonces cómo confiar en los que buscan el Poder. Siempre se habla de utopías, disolución de clases. Pero de lo que nunca se habla es de una sociedad, no sin corrupción, si no sin corruptos: se acaba con el problema. Y acá vuelve lo paradójico y kafkiano. Lo más simple es lo más irrealizable. Y esto se puede confirmar desde la experiencia personal. Si el viernes tengo la plata para el alquiler, la luz, el agua y el gas, y desde el viernes hasta el domingo me la paso ostentando y regalando plata y diciendo de lo bien que me administro, ¿El lunes no voy a tener un gran cagadón? Así se mueve este país desde hace 50 años más o menos.
He recorrido pasillos oscuros. He asistido a muertes absurdas, sin pasión. He recorrido tribunales y juzgados espectrales. He visto jueces que no tienen idea sobre Justicia, policías que ni siquiera sabían tomar las huellas digitales. Papeles y montañas de papeles, firmas, probation, juicios abreviados. He golpeado las puerta de El castillo, me he presentado ante la ley; qué no he hecho que Guevara no me haya advertido en 1996.
Para Finalizar:
Saliendo de la Villa 21 cruzamos con el Chaqueño hacia Avellaneda por la Vélez Sarfield. Nos pusimos a fumar porro en el lado de provincia. Llega un patrullero, encuentran los fasos, los dos arriba. La rutina de siempre, revisión integra, pianito y esperar para ir al médico que está en el triángulo de Bernal. La policía se proteje de futuras acciones legales por apremios ilegales o esas cosas raras que tanto les encanta a ellos. En fin. Vamos amarrocados con el Chaqueñó en la parte de atrás de la trulla. Hay poco transito en Pavón. En un semáforo un auto queda al lado de la trulla. El conductor, un tipo de clase media que está volviendo de algún trabajo precarizado, se apoya en el volante, parece cansado. Mira hacia la patrulla, nos mira, y sus labios hacen el movimiento de las palabras:" estos negros de mierda". Yo aprovecho mi condición de alto delincuente y lo miro fijo por lo que dura el semáforo. El precarizado mira para adelante y pide que se ponga en verde la luz. La luz se pone en verde. Fin. Es pedagógico sentir el desprecio de la sociedad.
De acuerdo al lugar que uno tenga en el gallinero va a ser a los que vas a garcar. El que está más arriba más garcaal resto; el que está abajo del todo se ahoga con los garcos del resto. Creo que el término garca viene de oligarca. Me acuerdo de un policía que al pararnos por drogas, él decía que había que partir a los garcas, que los garcas arruinaron este país. Esta es la única cosa lúcida que le he escuchado decir a un policía. Un pinta que iba al comedor de Pacheco de Melo y Larrea los encaraba a los viejos y le decía: "¡He garca! ¡Dame dos pesos!". ¡Y le daban la plata!
Yo por mi parte ya no espero a que el guardián me abra la puerta de la ley. Ya sé que es una sola, exclusiva para mí, que no tengo que esperar hasta el último aliento de vida, sé de las pulgas del abrigo del guardián y los nombres de estas. No espero ninguna Revolución. Sé que no hay que hacer tanta fuerza para abrirla, y el guardián no es tan poderoso. Lo sé porque estoy del otro lado. Gracias Kafka, gracias Che.
Antonio Navarro es un administrador del ingenio azucarero familiar. Según la novela Cuba era, antes de la llegada de la Revolución, un gran exportador de azúcar, y casi al mitad de lo ingenios azucareros estaban en manos de capitalistas yankis. Corta: el 1 de enero del 59 la Revolución llega a La Habana. Comienza la división de clases y comienza a circular la palabra"Oligarcas". Antonio Navarro es, obvio, un oligarca y en la Cuba de esa época, y quizás ahora también, era algo mal visto. Parece que los únicos que tienen el derecho a saquear al pueblo y enriquecerse obscenamente son los políticos. La dictadura de Batista no fue la excepción y la de los Castro todavía no se sabe. En fin, que tiene que ver Kafka en todo esto.
La novela narra la transición y desarrollo de la Revolución y los cambios sociales y económicos. Entre los grandes anuncios de Castro en ese primer año, en esos meetings masivos que daba casi todos los días, se anuncia la nacionalización de las empresas extranjeras.(¿Les suena?). Antonio Navarro teme por la empresa familiar. Para ese entonces los guerrilleros que se abrieron por la Sierra Maestra y el barro, a puro fuego y muerte ya están cómodamente acomodados en grandes y lujosas oficinas del Estado y ganando grandes y lujosos y cómodos sueldos. El Che Guevara no se queda afuera, es más, es designado como presidente del Banco Nacional de Cuba. El ángel de la muerte encargado de dar el Tiro de gracia a los sentenciados-enemigos de la Revolución en La cabaña ahora pasa a manejar el destino económico de la isla. Los Estados Unidos miraron con gracia a la isla, duraría poco esa gracia.
Antes de que se anuncien la expropiaciones Tony (Así se llama Antonio en la novela) se larga a una carrera burocrática entre funcionarios estatales y oficinas espectrales. El plan de Tony es entrevistarse con Guevara para que no le expropien el ingenio azucarero familiar. Tony declara que se entrevista con el Che de noche en una oficina espectral. El dato de color, parentesis, es que los billetes de la administración Guevara era firmados como "Che", cierra parentesis. La imagen del Che ( la novela la leí a los 16 años y con millones de neuronas más) es la de Guevara sentado en un gran sillón de cuero, que da a un ventanal alto y la habitación es alta y cubierta por el humo de los puros cubanos que Ernesto fuma sin descanso. Según Navarro, Guevara no se siente cómodo con la tarea que le ha encomendado la Revolución. El Che Guevara antes de terminar con la entrevista nocturna le promete a Tony Navarro que no le expropiaran el ingenio. El Che Guevera le dice a Tony Navarro que lea El Proceso de Kafka. En el medio de la noche de La Habana termina la entrevista.
Esta escena Kafkiana se encuentra en la mitad de la novela. El ingenio azucarero de Tony, todos los ingenios, todo empresa nacional e internacional es nacionalizada por la Revolución y para "el pueblo". El resto de la novela trata sobre cómo se armó la resistencia contra la Revolución. También del origen del resentimiento yanqui con Cuba. Con el capital del otro cualquiera es socialista.
Por un tiempo pensé que el título que Guevara le recomienda a Navarro era El proceso de Kafka, todo junto. No tenía ni idea de quien era Kafka. No sé cómo ni por qué un día mi viejo, con el que nos odiábamos fuertemente, llegó no sé de donde y me dio La metamorfosis. Cuando leí la biografía de Kafka lloré, cuando leí la obra lloré, cuando me identifiqué con Gregorio tratando de comunicarse con su padre lloré: La metamorfosis hablaba de mí y de lo que iba a venir, de mi propia metamorfosis. Después me enteré de El castillo, América, Investigaciones de un perro, El fogonero, etc.
Ya es harto sabido el contenido de El proceso y del concepto kafkiano. Lo que Guevara le quiere advertir a Navarro es el carácter absurdo de la Revolución. Sé que Borges lo diría con más elegancia que yo. Para Borges la paradoja de Aquiles y la tortuga es el argumento de El castillo. Cuba sería El castillo, la Revolución: K (lean El Castillo). Qué pasaría si Aquiles alcanza a la tortuga. Qué pasaría si K entra al Castillo. Qué pasaría si la Revolución vence. Qué pasaría con la dialéctica. Qué hubiera pasado acá si el E.R.P y Montoneros se hubieran hecho del poder. De cuántos 30.000 se hablarían hoy.
El Che Guevara no dura mucho. Luego de ser ministro de industria se toma el palo.
El Che Guevara también le estaba advirtiendo a Navarro como moriría. En un laberinto selvático, sin ninguna chance de vencer, a manos de un cobarde, sin pasión, cumpliendo una orden que hasta el mismo Guevara tuvo que acentuar:" ¡Póngase sereno! ¡Va a matar a un hombre!". El mismo final que los personales kafkianos.
El desembarco de la resistencia de exiliados cubanos en Bahía de cochinos también es digno de Kafka.
Resumiendo:
Hoy más que nunca el kafkianismo está presente en todo. Desde el sinsentido de este mundo contemporáneo que cada vez más sofoca la existencia, hasta los macro movimientos sociales y políticos y en cualquier parte del mundo. De izquierda o de derecha no hay salida para ningún lado. Al castillo no se accede. El campesino que se presenta ante le ley y el guardián que le cierra la puerta junto antes de que el campesino muera son estados de cosas que todo el tiempo pasan. Para dónde es la salida.¿ Hay que tomar las cosas de pecho? La idiosincrasia del poder es corromperse a sí mismo. En ese caso nunca va a haber movimiento dialéctico que haga progresar a la historia y a las sociedades. ya que el que accede al poder será corrompido por el propio poder. Entonces cómo confiar en los que buscan el Poder. Siempre se habla de utopías, disolución de clases. Pero de lo que nunca se habla es de una sociedad, no sin corrupción, si no sin corruptos: se acaba con el problema. Y acá vuelve lo paradójico y kafkiano. Lo más simple es lo más irrealizable. Y esto se puede confirmar desde la experiencia personal. Si el viernes tengo la plata para el alquiler, la luz, el agua y el gas, y desde el viernes hasta el domingo me la paso ostentando y regalando plata y diciendo de lo bien que me administro, ¿El lunes no voy a tener un gran cagadón? Así se mueve este país desde hace 50 años más o menos.
He recorrido pasillos oscuros. He asistido a muertes absurdas, sin pasión. He recorrido tribunales y juzgados espectrales. He visto jueces que no tienen idea sobre Justicia, policías que ni siquiera sabían tomar las huellas digitales. Papeles y montañas de papeles, firmas, probation, juicios abreviados. He golpeado las puerta de El castillo, me he presentado ante la ley; qué no he hecho que Guevara no me haya advertido en 1996.
Para Finalizar:
Saliendo de la Villa 21 cruzamos con el Chaqueño hacia Avellaneda por la Vélez Sarfield. Nos pusimos a fumar porro en el lado de provincia. Llega un patrullero, encuentran los fasos, los dos arriba. La rutina de siempre, revisión integra, pianito y esperar para ir al médico que está en el triángulo de Bernal. La policía se proteje de futuras acciones legales por apremios ilegales o esas cosas raras que tanto les encanta a ellos. En fin. Vamos amarrocados con el Chaqueñó en la parte de atrás de la trulla. Hay poco transito en Pavón. En un semáforo un auto queda al lado de la trulla. El conductor, un tipo de clase media que está volviendo de algún trabajo precarizado, se apoya en el volante, parece cansado. Mira hacia la patrulla, nos mira, y sus labios hacen el movimiento de las palabras:" estos negros de mierda". Yo aprovecho mi condición de alto delincuente y lo miro fijo por lo que dura el semáforo. El precarizado mira para adelante y pide que se ponga en verde la luz. La luz se pone en verde. Fin. Es pedagógico sentir el desprecio de la sociedad.
De acuerdo al lugar que uno tenga en el gallinero va a ser a los que vas a garcar. El que está más arriba más garcaal resto; el que está abajo del todo se ahoga con los garcos del resto. Creo que el término garca viene de oligarca. Me acuerdo de un policía que al pararnos por drogas, él decía que había que partir a los garcas, que los garcas arruinaron este país. Esta es la única cosa lúcida que le he escuchado decir a un policía. Un pinta que iba al comedor de Pacheco de Melo y Larrea los encaraba a los viejos y le decía: "¡He garca! ¡Dame dos pesos!". ¡Y le daban la plata!
Yo por mi parte ya no espero a que el guardián me abra la puerta de la ley. Ya sé que es una sola, exclusiva para mí, que no tengo que esperar hasta el último aliento de vida, sé de las pulgas del abrigo del guardián y los nombres de estas. No espero ninguna Revolución. Sé que no hay que hacer tanta fuerza para abrirla, y el guardián no es tan poderoso. Lo sé porque estoy del otro lado. Gracias Kafka, gracias Che.
jueves, 24 de octubre de 2019
Homero Manzi
La Perito Moreno
Boedo y Parque Patricios.
Las avenidas del tango
Y del rock
Se cruzan en este cuerpo
Que fatiga
Calles, barrios
Tranzas y soledad.
Duermo en un contenedor
Afuera de la Maternidad Sardá;
La maternidad que me vió nacer
Y la que me ve morir.
Un tango de Discepolo
Es cantado por un cartonero
Que cuenta billetes
Luego de un día de trabajo.
Aníbal Troilo y
Federico Moura,
Edmundo Rivero y
Luca Prodan,
Goyeneche, Julio Sosa
Y el Indio Solari
Caminan por estos adoquines, junto
A los mercaderes de la muerte
Con sus bolsas de papuza
Para inhalar o fumar.
Ciudad de gargantas
Con arena blanca
Almas consumiéndose
En las pipas;
Busco Amancio Alcorta
Para ir a Zabaleta
Y cargar mi pipa
Para consumirme.
El tango que bailamos
El poema que escribimos
Las noches de excesos
Y los amores prohibidos.
La sonrisa de la muerte
Me acompaña en cada
Esquina y en cada maniobra.
Hace mucho tiempo fue el tango
Ayer el rock
Y ahora camino las calles
Buscando versos
Y vistiendo trajes dignos
De poetas callejeros.
Déjenme escribir el próximo poema
Que las noches de dolor
Fueron muchas.
Quiero llegar a la vejez
Sintiéndome digno de ella;
Y que en el ocaso de mis días
Vuelva ese tango que dice: "Después que importa del después
toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado.
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz."
La Perito Moreno
Boedo y Parque Patricios.
Las avenidas del tango
Y del rock
Se cruzan en este cuerpo
Que fatiga
Calles, barrios
Tranzas y soledad.
Duermo en un contenedor
Afuera de la Maternidad Sardá;
La maternidad que me vió nacer
Y la que me ve morir.
Un tango de Discepolo
Es cantado por un cartonero
Que cuenta billetes
Luego de un día de trabajo.
Aníbal Troilo y
Federico Moura,
Edmundo Rivero y
Luca Prodan,
Goyeneche, Julio Sosa
Y el Indio Solari
Caminan por estos adoquines, junto
A los mercaderes de la muerte
Con sus bolsas de papuza
Para inhalar o fumar.
Ciudad de gargantas
Con arena blanca
Almas consumiéndose
En las pipas;
Busco Amancio Alcorta
Para ir a Zabaleta
Y cargar mi pipa
Para consumirme.
El tango que bailamos
El poema que escribimos
Las noches de excesos
Y los amores prohibidos.
La sonrisa de la muerte
Me acompaña en cada
Esquina y en cada maniobra.
Hace mucho tiempo fue el tango
Ayer el rock
Y ahora camino las calles
Buscando versos
Y vistiendo trajes dignos
De poetas callejeros.
Déjenme escribir el próximo poema
Que las noches de dolor
Fueron muchas.
Quiero llegar a la vejez
Sintiéndome digno de ella;
Y que en el ocaso de mis días
Vuelva ese tango que dice: "Después que importa del después
toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado.
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz."
Homero Manzi
La Perito Moreno
Boedo y Parque Patricios.
Las avenidas del tango
Y del rock
Se cruzan en este cuerpo
Que fatiga
Calles, barrios
Tranzas y soledad.
Duermo en un contenedor
Afuera de la Maternidad Sardá;
La maternidad que me vió nacer
Y la que me ve morir.
Un tango de Discepolo
Es cantado por un cartonero
Que cuenta billetes
Luego de un día de trabajo.
Aníbal Troilo y
Federico Moura,
Edmundo Rivero y
Luca Prodan,
Goyeneche, Julio Sosa
Y el Indio Solari
Caminan por estos adoquines, junto
A los mercaderes de la muerte
Con sus bolsas de papuza
Para inhalar o fumar.
Ciudad de gargantas
Con arena blanca
Almas consumiéndose
En las pipas;
Busco Amancio Alcorta
Para ir a Zabaleta
Y cargar mi pipa
Para consumirme.
El tango que bailamos
El poema que escribimos
Las noches de excesos
Y los amores prohibidos.
La sonrisa de la muerte
Me acompaña en cada
Esquina y en cada maniobra.
Hace mucho tiempo fue el tango
Ayer el rock
Y ahora camino las calles
Buscando versos
Y vistiendo trajes dignos
De poetas callejeros.
Déjenme escribir el próximo poema
Que las noches de dolor
Fueron muchas.
Quiero llegar a la vejez
Sintiéndome digno de ella;
Y que en el ocaso de mis días
Vuelva ese tango que dice: "Después que importa del después
toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado.
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz."
La Perito Moreno
Boedo y Parque Patricios.
Las avenidas del tango
Y del rock
Se cruzan en este cuerpo
Que fatiga
Calles, barrios
Tranzas y soledad.
Duermo en un contenedor
Afuera de la Maternidad Sardá;
La maternidad que me vió nacer
Y la que me ve morir.
Un tango de Discepolo
Es cantado por un cartonero
Que cuenta billetes
Luego de un día de trabajo.
Aníbal Troilo y
Federico Moura,
Edmundo Rivero y
Luca Prodan,
Goyeneche, Julio Sosa
Y el Indio Solari
Caminan por estos adoquines, junto
A los mercaderes de la muerte
Con sus bolsas de papuza
Para inhalar o fumar.
Ciudad de gargantas
Con arena blanca
Almas consumiéndose
En las pipas;
Busco Amancio Alcorta
Para ir a Zabaleta
Y cargar mi pipa
Para consumirme.
El tango que bailamos
El poema que escribimos
Las noches de excesos
Y los amores prohibidos.
La sonrisa de la muerte
Me acompaña en cada
Esquina y en cada maniobra.
Hace mucho tiempo fue el tango
Ayer el rock
Y ahora camino las calles
Buscando versos
Y vistiendo trajes dignos
De poetas callejeros.
Déjenme escribir el próximo poema
Que las noches de dolor
Fueron muchas.
Quiero llegar a la vejez
Sintiéndome digno de ella;
Y que en el ocaso de mis días
Vuelva ese tango que dice: "Después que importa del después
toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado.
Eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz."
martes, 22 de octubre de 2019
Despierto en un camino
Parecido a una película
Que recuerdo
Y no sé el nombre.
Pasando la encrucijada
Se levantan arboles añejos.
Y cuando poso mi mirada en ellos
Se prenden fuego.
Sigo caminando
Mientras los arboles se incineran
Y mis nombres también se queman
Con ellos.
Un colibrí llama mi atención.
Lo miro y también se prende fuego
Las liebres lo mismo
Y un cartero que lleva
Una encomienda corre con la misma suerte.
El día llega a su fin
Todo se ha prendido fuego.
En el último lago llego para refrescarme
Y al observarme en su reflejo
Las llamas consumen al lago
Y a mí
Y me veo consumiéndome
Y el lago también se consume
Y la hoja donde se escribió
Este poema también.
Por las dudas no lo leas
Si mi mirada todavía no se ha consumido
Estaré mirándote a través del reflejo
Del lago y del poema
Mientras lo leas.
Parecido a una película
Que recuerdo
Y no sé el nombre.
Pasando la encrucijada
Se levantan arboles añejos.
Y cuando poso mi mirada en ellos
Se prenden fuego.
Sigo caminando
Mientras los arboles se incineran
Y mis nombres también se queman
Con ellos.
Un colibrí llama mi atención.
Lo miro y también se prende fuego
Las liebres lo mismo
Y un cartero que lleva
Una encomienda corre con la misma suerte.
El día llega a su fin
Todo se ha prendido fuego.
En el último lago llego para refrescarme
Y al observarme en su reflejo
Las llamas consumen al lago
Y a mí
Y me veo consumiéndome
Y el lago también se consume
Y la hoja donde se escribió
Este poema también.
Por las dudas no lo leas
Si mi mirada todavía no se ha consumido
Estaré mirándote a través del reflejo
Del lago y del poema
Mientras lo leas.
Despierto en un camino
Parecido a una película
Que recuerdo
Y no sé el nombre.
Pasando la encrucijada
Se levantan arboles añejos.
Y cuando poso mi mirada en ellos
Se prenden fuego.
Sigo caminando
Mientras los arboles se incineran
Y mis nombres también se queman
Con ellos.
Un colibrí llama mi atención.
Lo miro y también se prende fuego
Las liebres lo mismo
Y un cartero que lleva
Una encomienda corre con la misma suerte.
El día llega a su fin
Todo se ha prendido fuego.
En el último lago llego para refrescarme
Y al observarme en su reflejo
Las llamas consumen al lago
Y a mí
Y me veo consumiéndome
Y el lago también se consume
Y la hoja donde se escribió
Este poema también.
Por las dudas no lo leas
Si mi mirada todavía no se ha consumido
Estaré mirándote a través del reflejo
Del lago y del poema
Mientras lo leas.
Parecido a una película
Que recuerdo
Y no sé el nombre.
Pasando la encrucijada
Se levantan arboles añejos.
Y cuando poso mi mirada en ellos
Se prenden fuego.
Sigo caminando
Mientras los arboles se incineran
Y mis nombres también se queman
Con ellos.
Un colibrí llama mi atención.
Lo miro y también se prende fuego
Las liebres lo mismo
Y un cartero que lleva
Una encomienda corre con la misma suerte.
El día llega a su fin
Todo se ha prendido fuego.
En el último lago llego para refrescarme
Y al observarme en su reflejo
Las llamas consumen al lago
Y a mí
Y me veo consumiéndome
Y el lago también se consume
Y la hoja donde se escribió
Este poema también.
Por las dudas no lo leas
Si mi mirada todavía no se ha consumido
Estaré mirándote a través del reflejo
Del lago y del poema
Mientras lo leas.
Parte de mi religión
Es uno o dos poemas a mi madre.
Parte de mi religión es vencer
La apatía
Que me quiere ver en el fracaso.
Parte de mi religión
Son los libros usados
Con sus hojas ajadas
Sus ex libris
Dedicatorias
Y el recuerdo mi tío comprando
Algo para su biblioteca:
Las librerías de usados
Son mi templo.
Parte de mi religión
Es esa Voz extraña
Que susurra en los eucaliptus
La tetera
Las fotos tomadas
En la polaroid
El pasto que crece desordenado
En mi patio.
Parte de mi religión
Es escribir
Cuando tengo ganas
Cuando no tengo ganas
Cuando hace falta
Cuando no hace falta.
Parte de mi religión es rescatar
Algo de este día
Que me sirva para mañana.
Parte de mi religión
Son los afectos.
Parte de mi religión
Fue esa última mañana
Y las que siguieron
Y la mañana de mañana.
Parte de mi religión fueron los excesos,
El abandono
La desesperación
El desequilibrio emocional
La locura
La muerte. Parte de mi religión
Es la resurrección.
Parte de mi religión es la poesía
Y todo aquello que no puedo nombrar.
Parte de mi religión
Es seguir reuniendo, juntando
Pedazos, fragmentos de la realidad
De mi visión psicótica
Y de esta imaginación
Exacerbada que no me da descanso.
Parte de mi religión
Es la luz lechosa de la luna
Bañando mi habitación
Y la hoja
Y la tinta
Y este tratado sobre las partes
De mi religión.
Escribo algunas partes
Sobre mi religión.
Cuando llegue al final
Del camino
Y de mis días
Y haya visto mi rostro
Y escuchado mi nombre
Ahí finalmente sabré
Cual fue mi religión.
Es uno o dos poemas a mi madre.
Parte de mi religión es vencer
La apatía
Que me quiere ver en el fracaso.
Parte de mi religión
Son los libros usados
Con sus hojas ajadas
Sus ex libris
Dedicatorias
Y el recuerdo mi tío comprando
Algo para su biblioteca:
Las librerías de usados
Son mi templo.
Parte de mi religión
Es esa Voz extraña
Que susurra en los eucaliptus
La tetera
Las fotos tomadas
En la polaroid
El pasto que crece desordenado
En mi patio.
Parte de mi religión
Es escribir
Cuando tengo ganas
Cuando no tengo ganas
Cuando hace falta
Cuando no hace falta.
Parte de mi religión es rescatar
Algo de este día
Que me sirva para mañana.
Parte de mi religión
Son los afectos.
Parte de mi religión
Fue esa última mañana
Y las que siguieron
Y la mañana de mañana.
Parte de mi religión fueron los excesos,
El abandono
La desesperación
El desequilibrio emocional
La locura
La muerte. Parte de mi religión
Es la resurrección.
Parte de mi religión es la poesía
Y todo aquello que no puedo nombrar.
Parte de mi religión
Es seguir reuniendo, juntando
Pedazos, fragmentos de la realidad
De mi visión psicótica
Y de esta imaginación
Exacerbada que no me da descanso.
Parte de mi religión
Es la luz lechosa de la luna
Bañando mi habitación
Y la hoja
Y la tinta
Y este tratado sobre las partes
De mi religión.
Escribo algunas partes
Sobre mi religión.
Cuando llegue al final
Del camino
Y de mis días
Y haya visto mi rostro
Y escuchado mi nombre
Ahí finalmente sabré
Cual fue mi religión.
Parte de mi religión
Es uno o dos poemas a mi madre.
Parte de mi religión es vencer
La apatía
Que me quiere ver en el fracaso.
Parte de mi religión
Son los libros usados
Con sus hojas ajadas
Sus ex libris
Dedicatorias
Y el recuerdo mi tío comprando
Algo para su biblioteca:
Las librerías de usados
Son mi templo.
Parte de mi religión
Es esa Voz extraña
Que susurra en los eucaliptus
La tetera
Las fotos tomadas
En la polaroid
El pasto que crece desordenado
En mi patio.
Parte de mi religión
Es escribir
Cuando tengo ganas
Cuando no tengo ganas
Cuando hace falta
Cuando no hace falta.
Parte de mi religión es rescatar
Algo de este día
Que me sirva para mañana.
Parte de mi religión
Son los afectos.
Parte de mi religión
Fue esa última mañana
Y las que siguieron
Y la mañana de mañana.
Parte de mi religión fueron los excesos,
El abandono
La desesperación
El desequilibrio emocional
La locura
La muerte. Parte de mi religión
Es la resurrección.
Parte de mi religión es la poesía
Y todo aquello que no puedo nombrar.
Parte de mi religión
Es seguir reuniendo, juntando
Pedazos, fragmentos de la realidad
De mi visión psicótica
Y de esta imaginación
Exacerbada que no me da descanso.
Parte de mi religión
Es la luz lechosa de la luna
Bañando mi habitación
Y la hoja
Y la tinta
Y este tratado sobre las partes
De mi religión.
Escribo algunas partes
Sobre mi religión.
Cuando llegue al final
Del camino
Y de mis días
Y haya visto mi rostro
Y escuchado mi nombre
Ahí finalmente sabré
Cual fue mi religión.
Es uno o dos poemas a mi madre.
Parte de mi religión es vencer
La apatía
Que me quiere ver en el fracaso.
Parte de mi religión
Son los libros usados
Con sus hojas ajadas
Sus ex libris
Dedicatorias
Y el recuerdo mi tío comprando
Algo para su biblioteca:
Las librerías de usados
Son mi templo.
Parte de mi religión
Es esa Voz extraña
Que susurra en los eucaliptus
La tetera
Las fotos tomadas
En la polaroid
El pasto que crece desordenado
En mi patio.
Parte de mi religión
Es escribir
Cuando tengo ganas
Cuando no tengo ganas
Cuando hace falta
Cuando no hace falta.
Parte de mi religión es rescatar
Algo de este día
Que me sirva para mañana.
Parte de mi religión
Son los afectos.
Parte de mi religión
Fue esa última mañana
Y las que siguieron
Y la mañana de mañana.
Parte de mi religión fueron los excesos,
El abandono
La desesperación
El desequilibrio emocional
La locura
La muerte. Parte de mi religión
Es la resurrección.
Parte de mi religión es la poesía
Y todo aquello que no puedo nombrar.
Parte de mi religión
Es seguir reuniendo, juntando
Pedazos, fragmentos de la realidad
De mi visión psicótica
Y de esta imaginación
Exacerbada que no me da descanso.
Parte de mi religión
Es la luz lechosa de la luna
Bañando mi habitación
Y la hoja
Y la tinta
Y este tratado sobre las partes
De mi religión.
Escribo algunas partes
Sobre mi religión.
Cuando llegue al final
Del camino
Y de mis días
Y haya visto mi rostro
Y escuchado mi nombre
Ahí finalmente sabré
Cual fue mi religión.
Mientras la tierra
Cubre la madera
Y nosotros creemos
Que la perdemos para siempre
Su nombre se prende fuego
Se incinera
Y forma las nubes que son testigos
De nuestra tristeza.
Su nombre, que está en esa madera añeja
Es solo para ubicar el lugar
Para tomar mate con ella.
Su nombre
Ahora es
Arrullo de palomas
Una gata dando a luz gatitos
Una perra perdida
Que encuentra hogar
El ladrido de sus mascotas
Nosotros cenando
Nosotros que no dejamos
Que su nombre se pierda.
Su nombre
Ahora
Es este poema
Y el otro
Y el otro
Y los otros miles.
Cubre la madera
Y nosotros creemos
Que la perdemos para siempre
Su nombre se prende fuego
Se incinera
Y forma las nubes que son testigos
De nuestra tristeza.
Su nombre, que está en esa madera añeja
Es solo para ubicar el lugar
Para tomar mate con ella.
Su nombre
Ahora es
Arrullo de palomas
Una gata dando a luz gatitos
Una perra perdida
Que encuentra hogar
El ladrido de sus mascotas
Nosotros cenando
Nosotros que no dejamos
Que su nombre se pierda.
Su nombre
Ahora
Es este poema
Y el otro
Y el otro
Y los otros miles.
Mientras la tierra
Cubre la madera
Y nosotros creemos
Que la perdemos para siempre
Su nombre se prende fuego
Se incinera
Y forma las nubes que son testigos
De nuestra tristeza.
Su nombre, que está en esa madera añeja
Es solo para ubicar el lugar
Para tomar mate con ella.
Su nombre
Ahora es
Arrullo de palomas
Una gata dando a luz gatitos
Una perra perdida
Que encuentra hogar
El ladrido de sus mascotas
Nosotros cenando
Nosotros que no dejamos
Que su nombre se pierda.
Su nombre
Ahora
Es este poema
Y el otro
Y el otro
Y los otros miles.
Cubre la madera
Y nosotros creemos
Que la perdemos para siempre
Su nombre se prende fuego
Se incinera
Y forma las nubes que son testigos
De nuestra tristeza.
Su nombre, que está en esa madera añeja
Es solo para ubicar el lugar
Para tomar mate con ella.
Su nombre
Ahora es
Arrullo de palomas
Una gata dando a luz gatitos
Una perra perdida
Que encuentra hogar
El ladrido de sus mascotas
Nosotros cenando
Nosotros que no dejamos
Que su nombre se pierda.
Su nombre
Ahora
Es este poema
Y el otro
Y el otro
Y los otros miles.
Mi ex libris
Lleva las cenizas de Cartago
La sangre de los moros
Que combatieron al Cid Campeador
El aliento de la península ibérica.
Mi ex libris
Va cambiando siglo
A
Siglo.
Alguna vez fue tinta china
Otras tinta de la India
Nepal o de algún iglú de Alaska.
Viajó por el océano Atlántico
Como marinero de Córtez y Magallanes.
También anduvo
Por las bibliotecas de la Ilustración
Y puede que haya estado en África
Pero ahí no se lo conocía como ex libris.
Mi ex libris lleva el escudo de armas
De mi último apellido;
También lleva el recuerdo Guernica
De las últimas
Dos guerras mundiales
Y el de este país
Que me ha adoptado.
Mi ex libris
Es una calavera
Con un gorro
Mitad corona mitad arlequín
Al pie del ex libris reza una frase:
"Nacer para perder
Vivir para ganar."
Lleva las cenizas de Cartago
La sangre de los moros
Que combatieron al Cid Campeador
El aliento de la península ibérica.
Mi ex libris
Va cambiando siglo
A
Siglo.
Alguna vez fue tinta china
Otras tinta de la India
Nepal o de algún iglú de Alaska.
Viajó por el océano Atlántico
Como marinero de Córtez y Magallanes.
También anduvo
Por las bibliotecas de la Ilustración
Y puede que haya estado en África
Pero ahí no se lo conocía como ex libris.
Mi ex libris lleva el escudo de armas
De mi último apellido;
También lleva el recuerdo Guernica
De las últimas
Dos guerras mundiales
Y el de este país
Que me ha adoptado.
Mi ex libris
Es una calavera
Con un gorro
Mitad corona mitad arlequín
Al pie del ex libris reza una frase:
"Nacer para perder
Vivir para ganar."
Mi ex libris
Lleva las cenizas de Cartago
La sangre de los moros
Que combatieron al Cid Campeador
El aliento de la península ibérica.
Mi ex libris
Va cambiando siglo
A
Siglo.
Alguna vez fue tinta china
Otras tinta de la India
Nepal o de algún iglú de Alaska.
Viajó por el océano Atlántico
Como marinero de Córtez y Magallanes.
También anduvo
Por las bibliotecas de la Ilustración
Y puede que haya estado en África
Pero ahí no se lo conocía como ex libris.
Mi ex libris lleva el escudo de armas
De mi último apellido;
También lleva el recuerdo Guernica
De las últimas
Dos guerras mundiales
Y el de este país
Que me ha adoptado.
Mi ex libris
Es una calavera
Con un gorro
Mitad corona mitad arlequín
Al pie del ex libris reza una frase:
"Nacer para perder
Vivir para ganar."
Lleva las cenizas de Cartago
La sangre de los moros
Que combatieron al Cid Campeador
El aliento de la península ibérica.
Mi ex libris
Va cambiando siglo
A
Siglo.
Alguna vez fue tinta china
Otras tinta de la India
Nepal o de algún iglú de Alaska.
Viajó por el océano Atlántico
Como marinero de Córtez y Magallanes.
También anduvo
Por las bibliotecas de la Ilustración
Y puede que haya estado en África
Pero ahí no se lo conocía como ex libris.
Mi ex libris lleva el escudo de armas
De mi último apellido;
También lleva el recuerdo Guernica
De las últimas
Dos guerras mundiales
Y el de este país
Que me ha adoptado.
Mi ex libris
Es una calavera
Con un gorro
Mitad corona mitad arlequín
Al pie del ex libris reza una frase:
"Nacer para perder
Vivir para ganar."
miércoles, 9 de octubre de 2019
Locke
(Alerta de spoiler)
En Locke
Tom Hardy conduce un auto
Un auto atraviesa una autopista.
Locke mantiene 4 conversaciones
A través del bluetooh del auto.
Solo eso. 90 minutos.
La película está narrada
En todo lo que no se muestra
En el contenido de las conversaciones.
Por momentos Locke habla con su padre
Lo mira por el retrovisor
Como si estuviera sentado atrás.
Una buena película
Como un buen poema
Se construye con pocos elementos.
Mientras escribo
Frente al monitor y el teclado
El espectador sabrá a quién le escribo
Y por qué. Y por qué escribo.
Uno o dos planos bastarían.
También mi poética:
Con uno o dos versos bastarían.
Cuatro a lo sumo.
(Alerta de spoiler)
El silencio dice más que el poema
La película está en todo
Lo que no se muestra.
En Locke
Tom Hardy conduce un auto
Un auto atraviesa una autopista.
Locke mantiene 4 conversaciones
A través del bluetooh del auto.
Solo eso. 90 minutos.
La película está narrada
En todo lo que no se muestra
En el contenido de las conversaciones.
Por momentos Locke habla con su padre
Lo mira por el retrovisor
Como si estuviera sentado atrás.
Una buena película
Como un buen poema
Se construye con pocos elementos.
Mientras escribo
Frente al monitor y el teclado
El espectador sabrá a quién le escribo
Y por qué. Y por qué escribo.
Uno o dos planos bastarían.
También mi poética:
Con uno o dos versos bastarían.
Cuatro a lo sumo.
(Alerta de spoiler)
El silencio dice más que el poema
La película está en todo
Lo que no se muestra.
Locke
(Alerta de spoiler)
En Locke
Tom Hardy conduce un auto
Un auto atraviesa una autopista.
Locke mantiene 4 conversaciones
A través del bluetooh del auto.
Solo eso. 90 minutos.
La película está narrada
En todo lo que no se muestra
En el contenido de las conversaciones.
Por momentos Locke habla con su padre
Lo mira por el retrovisor
Como si estuviera sentado atrás.
Una buena película
Como un buen poema
Se construye con pocos elementos.
Mientras escribo
Frente al monitor y el teclado
El espectador sabrá a quién le escribo
Y por qué. Y por qué escribo.
Uno o dos planos bastarían.
También mi poética:
Con uno o dos versos bastarían.
Cuatro a lo sumo.
(Alerta de spoiler)
El silencio dice más que el poema
La película está en todo
Lo que no se muestra.
En Locke
Tom Hardy conduce un auto
Un auto atraviesa una autopista.
Locke mantiene 4 conversaciones
A través del bluetooh del auto.
Solo eso. 90 minutos.
La película está narrada
En todo lo que no se muestra
En el contenido de las conversaciones.
Por momentos Locke habla con su padre
Lo mira por el retrovisor
Como si estuviera sentado atrás.
Una buena película
Como un buen poema
Se construye con pocos elementos.
Mientras escribo
Frente al monitor y el teclado
El espectador sabrá a quién le escribo
Y por qué. Y por qué escribo.
Uno o dos planos bastarían.
También mi poética:
Con uno o dos versos bastarían.
Cuatro a lo sumo.
(Alerta de spoiler)
El silencio dice más que el poema
La película está en todo
Lo que no se muestra.
Doy unos cuantos pasos
Entre el pasto seco
O, ¿son cardos?
O,¿una fina hierba?
O,¿nubes de algodón?
O simplemente algodón.
El sueño es nítido
Como estas palomas
Multicolores que vuelan
Sobre mí.
Y cuando encuentro su cara
Y quiero decir su nombre
Y quiero tocar su cara
Miles de mariposas se dispersan
Por los aires
Y lo que llego a tocar es nada.
Al despertar
Miles de mariposas hay en mi habitación.
Entre el pasto seco
O, ¿son cardos?
O,¿una fina hierba?
O,¿nubes de algodón?
O simplemente algodón.
El sueño es nítido
Como estas palomas
Multicolores que vuelan
Sobre mí.
Y cuando encuentro su cara
Y quiero decir su nombre
Y quiero tocar su cara
Miles de mariposas se dispersan
Por los aires
Y lo que llego a tocar es nada.
Al despertar
Miles de mariposas hay en mi habitación.
Doy unos cuantos pasos
Entre el pasto seco
O, ¿son cardos?
O,¿una fina hierba?
O,¿nubes de algodón?
O simplemente algodón.
El sueño es nítido
Como estas palomas
Multicolores que vuelan
Sobre mí.
Y cuando encuentro su cara
Y quiero decir su nombre
Y quiero tocar su cara
Miles de mariposas se dispersan
Por los aires
Y lo que llego a tocar es nada.
Al despertar
Miles de mariposas hay en mi habitación.
Entre el pasto seco
O, ¿son cardos?
O,¿una fina hierba?
O,¿nubes de algodón?
O simplemente algodón.
El sueño es nítido
Como estas palomas
Multicolores que vuelan
Sobre mí.
Y cuando encuentro su cara
Y quiero decir su nombre
Y quiero tocar su cara
Miles de mariposas se dispersan
Por los aires
Y lo que llego a tocar es nada.
Al despertar
Miles de mariposas hay en mi habitación.
Quiero gritar el dolor
Como mi madre
Pero lo único que grito son versos.
Mi silencio ensordecedor
A veces no me lo permite.
La poesía
Una poesía que diga
Todo lo que yo no puedo
Todo lo que mi madre calló
Con gritos;
Todo lo que yo callé
Gritando
Por calles tristes
Pasillos tristes
Tribunales tristes
Aulas tristes
Y ahora esa tristeza
Es la más feliz de este barrio.
El barrio está en silencio
Una casa grita con voz de niño
Otro niño que callará para siempre
Su padre grita su dolor a los cintazos.
El barrio está triste
Otro niño que calla su dolor para siempre.
Como mi madre
Pero lo único que grito son versos.
Mi silencio ensordecedor
A veces no me lo permite.
La poesía
Una poesía que diga
Todo lo que yo no puedo
Todo lo que mi madre calló
Con gritos;
Todo lo que yo callé
Gritando
Por calles tristes
Pasillos tristes
Tribunales tristes
Aulas tristes
Y ahora esa tristeza
Es la más feliz de este barrio.
El barrio está en silencio
Una casa grita con voz de niño
Otro niño que callará para siempre
Su padre grita su dolor a los cintazos.
El barrio está triste
Otro niño que calla su dolor para siempre.
Quiero gritar el dolor
Como mi madre
Pero lo único que grito son versos.
Mi silencio ensordecedor
A veces no me lo permite.
La poesía
Una poesía que diga
Todo lo que yo no puedo
Todo lo que mi madre calló
Con gritos;
Todo lo que yo callé
Gritando
Por calles tristes
Pasillos tristes
Tribunales tristes
Aulas tristes
Y ahora esa tristeza
Es la más feliz de este barrio.
El barrio está en silencio
Una casa grita con voz de niño
Otro niño que callará para siempre
Su padre grita su dolor a los cintazos.
El barrio está triste
Otro niño que calla su dolor para siempre.
Como mi madre
Pero lo único que grito son versos.
Mi silencio ensordecedor
A veces no me lo permite.
La poesía
Una poesía que diga
Todo lo que yo no puedo
Todo lo que mi madre calló
Con gritos;
Todo lo que yo callé
Gritando
Por calles tristes
Pasillos tristes
Tribunales tristes
Aulas tristes
Y ahora esa tristeza
Es la más feliz de este barrio.
El barrio está en silencio
Una casa grita con voz de niño
Otro niño que callará para siempre
Su padre grita su dolor a los cintazos.
El barrio está triste
Otro niño que calla su dolor para siempre.
martes, 1 de octubre de 2019
La hoja afilada brilla
Y rechina
Y no se queja.
Sabés que
Ya no hay más dolor
Para soportar.
La certeza aumenta
A medida que las sábanas
Y el colchón
Se tiñen de rojo.
Pronunciás Natalí
Y le pedís disculpas
Porque no vas a estar en sus 15
Y cuando se case;
No te vas a ver como abuelo.
Un ángel te espera en la ventana
El diablo ya no ríe más
El reloj marca viernes 3AM
Yo te voy a llamar en la tarde
No me vas a contestar.
Ahora corrés a la vera del río Pilcomayo
Yo estoy yendo a buscarte
Busco abrazarte en el barro
Busco tu nombre y tu sonrisa
Y rechina
Y no se queja.
Sabés que
Ya no hay más dolor
Para soportar.
La certeza aumenta
A medida que las sábanas
Y el colchón
Se tiñen de rojo.
Pronunciás Natalí
Y le pedís disculpas
Porque no vas a estar en sus 15
Y cuando se case;
No te vas a ver como abuelo.
Un ángel te espera en la ventana
El diablo ya no ríe más
El reloj marca viernes 3AM
Yo te voy a llamar en la tarde
No me vas a contestar.
Ahora corrés a la vera del río Pilcomayo
Yo estoy yendo a buscarte
Busco abrazarte en el barro
Busco tu nombre y tu sonrisa
La hoja afilada brilla
Y rechina
Y no se queja.
Sabés que
Ya no hay más dolor
Para soportar.
La certeza aumenta
A medida que las sábanas
Y el colchón
Se tiñen de rojo.
Pronunciás Natalí
Y le pedís disculpas
Porque no vas a estar en sus 15
Y cuando se case;
No te vas a ver como abuelo.
Un ángel te espera en la ventana
El diablo ya no ríe más
El reloj marca viernes 3AM
Yo te voy a llamar en la tarde
No me vas a contestar.
Ahora corrés a la vera del río Pilcomayo
Yo estoy yendo a buscarte
Busco abrazarte en el barro
Busco tu nombre y tu sonrisa
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