martes, 12 de junio de 2018

Peripatéticos


Era la época del peripato


De los papeles de merca


En papel glasé


La época en que la marihuana


No era una moda


Y tres finitos valían 10 pesos


Y había que caminar todo


El día para


Hacer la maniobra;


La época en que todos queríamos


Ser rockeros


Y palmar a los 27


Para poder entrar al glorioso club;


Y si ese plan no funcionaba


La fantasía era


Vender gilada


Tener mucho dinero


Y poder


Como Al Pacino en Scarface


Tener montañas de merca


Tomar todo el día


Y si se pudre


También pudrirla a los tiros.


Era la época en que


La poesía empezaba


A habitar, y en


Cada calle


Cada esquina


Cada maniobra


Cada tranza


Cada gira


Cada resaca


Cada sobredosis


Cada dosis


Las preguntas aparecían


Y ardíamos:


Ardíamos en preguntas


Amanecíamos buscando


Las respuestas, y


Todo a nuestro alrededor


Se quemaba.


Se quemaban las


Hojas, las flores


El asfalto


Los barrotes de cada celda


En cada comisaría, los papeles glasé


De merca y los blisters de clonazepam


También.


Así que señalo a esa época


En la que empezaba


A escribir, a "tomar" notas;


Y a esos versos que dicen que:


Poesía es todo lo que está


Preguntando, yo le agrego:


Poesía es todo lo que está


Respirando


Fisurando


Y especialmente:




Caminando















Peripatéticos

Era la época del peripato
De los papeles de merca
En papel glasé
La época en que la marihuana
No era una moda
Y tres finitos valían 10 pesos
Y había que caminar todo
El día para
Hacer la maniobra;
La época en que todos queríamos
Ser rockeros
Y palmar a los 27
Para poder entrar al glorioso club;
Y si ese plan no funcionaba
La fantasía era
Vender gilada
Tener mucho dinero
Y poder
Como Al Pacino en Scarface
Tener montañas de merca
Tomar todo el día
Y si se pudre
También pudrirla a los tiros.
Era la época en que
La poesía empezaba
A habitar, y en
Cada calle
Cada esquina
Cada maniobra
Cada tranza
Cada gira
Cada resaca
Cada sobredosis
Cada dosis
Las preguntas aparecían
Y ardíamos:
Ardíamos en preguntas
Amanecíamos buscando
Las respuestas, y
Todo a nuestro alrededor
Se quemaba.
Se quemaban las
Hojas, las flores
El asfalto
Los barrotes de cada celda
En cada comisaría, los papeles glasé
De merca y los blisters de clonazepam
También.
Así que señalo a esa época
En la que empezaba
A escribir, a "tomar" notas;
Y a esos versos que dicen que:
Poesía es todo lo que está
Preguntando, yo le agrego:
Poesía es todo lo que está
Respirando
Fisurando
Y especialmente:

Caminando




Día de la poesía





Inspiré profundo


Antes de empezar.


Pasa el día de la poesía


Y yo sigo sin poder festejar.


Hablé todo el día


De poesía


Leí poesía


Compré poesía


Regalé poesía


Leí un ensayo de Schopenhauer


Sobre poesía


Fui a un taller de poesía...





Y el día se me escapa


La voz se me escapa


La medianoche oprime


Mi humanidad


Las horas lánguidas nocturnas


Me acorralan contra


El cuaderno.





Y escribo y escribo


Pensando en ese verso


Que justifique mi día


Pensado que quizás


La poesía en su día


Quiera descansar.





Así que es en vano que


Siga buscando


Es en vano que quiera


Asomar hoy a tratar


De descubrir su misterio


Es en vano que siga garrapateando


Letras


Fatigando hojas


Buscando un mínimo de emoción


Para acelerar el ritmo de mi pulso.


Hoy es el día de la poesía


Y el primer día de otoño;


Otro cambio de estación


Y sigo acumulando




Intentos fallidos de poesía.















Día de la poesía


Inspiré profundo
Antes de empezar.
Pasa el día de la poesía
Y yo sigo sin poder festejar.
Hablé todo el día
De poesía
Leí poesía
Compré poesía
Regalé poesía
Leí un ensayo de Schopenhauer
Sobre poesía
Fui a un taller de poesía...

Y el día se me escapa
La voz se me escapa
La medianoche oprime
Mi humanidad
Las horas lánguidas nocturnas
Me acorralan contra
El cuaderno.

Y escribo y escribo
Pensando en ese verso
Que justifique mi día
Pensado que quizás
La poesía en su día
Quiera descansar.

Así que es en vano que
Siga buscando
Es en vano que quiera
Asomar hoy a tratar
De descubrir su misterio
Es en vano que siga garrapateando
Letras
Fatigando hojas
Buscando un mínimo de emoción
Para acelerar el ritmo de mi pulso.
Hoy es el día de la poesía
Y el primer día de otoño;
Otro cambio de estación
Y sigo acumulando

Intentos fallidos de poesía.





Porque la realidad es


Impermanente; y cuando


Comencé a escribir


“Impermanente” la


Realidad ya había


Cambiado un millón de veces


También se había


Actualizado un millón de veces.


Lo mismo ocurrió cuando terminé


De escribir “ impermanente”


La realidad había cambiado


Un millón de veces,


También se había actualizado


Un millón de veces.


¿Qué puedo decir de mí?


Desde que empecé este poema


Y hasta que lo acabé,


Cambié un millón de veces


También me actualicé




Un millón de veces.















Porque la realidad es
Impermanente; y cuando
Comencé a escribir
“Impermanente” la
Realidad ya había
Cambiado un millón de veces
También se había
Actualizado un millón de veces.
Lo mismo ocurrió cuando terminé
De escribir “ impermanente”
La realidad había cambiado
Un millón de veces,
También se había actualizado
Un millón de veces.
¿Qué puedo decir de mí?
Desde que empecé este poema
Y hasta que lo acabé,
Cambié un millón de veces
También me actualicé

Un millón de veces.




Pichón de loro golpea

La ventanita;

Mientras tanto cuenta las

Monedas en la palma

De su mano. Mi tía lo saluda

Y le pregunta que necesita;

Pichón de loro necesita

Una dosis de Resero blanco,

Y cuando mi tía le dice el valor

Pichón de loro vuelve a contar

Sus monedas. Se da cuenta de que

No le alcanza para una botella;

Pero sí le

Alcanza para un vaso. Mi tía

Ya sabe como proceder:

Le sirve un vaso de vino

Blanco y caliente y

Pichón de loro se lo toma de

Un saque. Mientras su sistema

Nervioso se repone; pichón de loro

Conversa con mi tía, y es durante

La conversación que la lucidez

Lo golpea (se da cuenta de que no

Le alcanzaba para la botella, pero

Sí le alcanza para otro vaso).

Entonces vuelve a contar sus

Monedas,

Mi tía vuelve a servirle el vaso

Y pichón de loro

Vuelve a tomarse el vaso de un saque.



Pichón de loro fue un precursor

De los adictos desesperados

Que consumen en la ventanita

Del tranza.

Mi tía fue una precursora

De los mercaderes de la muerte

Que dosifican el antídoto

De tu dolor de acuerdo

Al dinero que les lleves.



Y después se preguntan

Por qué uno salió así.








Pichón de loro golpea
La ventanita;
Mientras tanto cuenta las
Monedas en la palma
De su mano. Mi tía lo saluda
Y le pregunta que necesita;
Pichón de loro necesita
Una dosis de Resero blanco,
Y cuando mi tía le dice el valor
Pichón de loro vuelve a contar
Sus monedas. Se da cuenta de que
No le alcanza para una botella;
Pero sí le
Alcanza para un vaso. Mi tía
Ya sabe como proceder:
Le sirve un vaso de vino
Blanco y caliente y
Pichón de loro se lo toma de
Un saque. Mientras su sistema
Nervioso se repone; pichón de loro
Conversa con mi tía, y es durante
La conversación que la lucidez
Lo golpea (se da cuenta de que no
Le alcanzaba para la botella, pero
Sí le alcanza para otro vaso).
Entonces vuelve a contar sus
Monedas,
Mi tía vuelve a servirle el vaso
Y pichón de loro
Vuelve a tomarse el vaso de un saque.

Pichón de loro fue un precursor
De los adictos desesperados
Que consumen en la ventanita
Del tranza.
Mi tía fue una precursora
De los mercaderes de la muerte
Que dosifican el antídoto
De tu dolor de acuerdo
Al dinero que les lleves.

Y después se preguntan
Por qué uno salió así.



Un pájaro 


Visita mi casa;


Con sus movimientos 


Cortos y eléctricos 


De dispone a cantar 


Su canción.


Mira para ambos lados 


Mientras recita; y cuando 


Termina se arroja al vacío 


Dejando su melodía 


Por todas partes. Quizás 


Parezca insignificante este


Canto de pájaro, este poema


Sobre el canto de este pájaro


Esta idea sobre Dios tomando


Forma de pájaro y dejando 


Cantos por aquí y por allá.


Seguro que para el resto de la 


Humanidad puede llegar a serlo;


Pero no para mí,


Porque no es la primera vez que 


Escribo sobre pájaros


Sobres sus cantos 


Sobre la idea de Dios tomando


Forma de pájaros. 





No es la primera vez, y tampoco


Será la última. 

Un pájaro 
Visita mi casa;
Con sus movimientos 
Cortos y eléctricos 
De dispone a cantar 
Su canción.
Mira para ambos lados 
Mientras recita; y cuando 
Termina se arroja al vacío 
Dejando su melodía 
Por todas partes. Quizás 
Parezca insignificante este
Canto de pájaro, este poema
Sobre el canto de este pájaro
Esta idea sobre Dios tomando
Forma de pájaro y dejando 
Cantos por aquí y por allá.
Seguro que para el resto de la 
Humanidad puede llegar a serlo;
Pero no para mí,
Porque no es la primera vez que 
Escribo sobre pájaros
Sobres sus cantos 
Sobre la idea de Dios tomando
Forma de pájaros. 

No es la primera vez, y tampoco
Será la última. 

lunes, 11 de junio de 2018

Violencia de género

   -¿Vamos a Barracas Chiva?-, dice el Chaqueño contando sus monedas. Un par de horas de semáforo enfrentando a los autos y el dinero para la recompensa ya está en sus manos. Es un sábado idéntico a miles de sábados más. Pocos autos por la 9 de julio pero con buenas ganancias. El viaje a la villa, los pasillos, los pintas y la vuelta en el 70 o en tren por Hipólito Irigoyen hace que sea un sábado idéntico a miles de sábados más.

  Tomamos el 70 en Suipacha y Viamonte que viene de Retiro y va hacia Valentín Alsina. El bondi viene lleno. En su mayoría obreros de la construcción paraguayos, bastante borrachos y duros. El resto, por lo visto, también son paraguayos que viven en La 31(Retiro), y van a visitar parientes, también paraguayos, que viven en La 21(Barracas). Y como siempre, entre toda esa gente los que van a comprar droga a la villa. El Chaqueño y yo somos esos pasajeros. También hay tres pasajeros más que van a comprar droga a la villa: un paquero, una paquera y un bebé amantando del pecho de la paquera. Todo trascurre con cierta normalidad.

   La pareja de paqueros van diciendo en voz alta sus planes. Que van a llegar a Zabaleta, van a preparar sus pipas y van a fumar. La mina le dice que la plata la va a llevar ella. El paquero empieza a monologar solo, habla de no se que historia entre ellos, que no se que otra cosa, que el otro día, que cuando lleguen (todos pensamientos desordenados y paranoicos), que es una hija de puta,"mira lo que me hiciste, ¿dónde metiste la plata?, yo a vos te voy a dar", y ¡paff!. Le da dos cachetadas en la cabeza y una en la cara. El bebe comienza a llorar. El gil ya está sacado y grita más fuerte, el bebé también llora más fuerte. En el bondi nadie dice nada. Lo miro de reojo al Chaqueño para darle una paliza al gil, pero el me hace una seña negando,"no te metas". Recordé una anécdota que me había contado en la que, un gil como este, también le estaba dando una paliza a su jermu, él se mete para defenderla, le da unos cuantos viajes al gil, pero la mina se mete entre los dos y (víctima y victimario) lo quieren apuñalar. También recordé las peleas violentas de mis padres. Ellos siempre volvían a su rutina después de putearse y romper cosas, era su manera de relacionarse. Nunca supe que era lo que los mantenía juntos. Así que me quedo en el molde y que siga el espectáculo.

    Es más que seguro que el paquero no se dio cuanta de que va en un colectivo lleno de gente. Y sigue con las cachetadas y el bebé llora más fuerte todavía. Una señora indignada le dice al chofer que haga algo, que la chica va con una criatura. El colectivero está más que acostumbrado a estas escenas, todo el día va y viene de las villas llevando gente puesta y fisurada. El bondi va por Iriarte, falta todavía para llegar a la avenida Velez Sarfield. El colectivero frena, va hacia la parte media del bondi y lo encara al gil. Le pide que se calme, amablemente. El chanta le dice que no pasa nada. El bondi arranca de nuevo. Pero el gil está enrroscado, ya  se olvidó del colectivero y de que está lleno de gente el bondi. Y siguen las cachetadas.

   Desde el fondo aparece un paraguayo ancho como un ropero. Albañil por lo visto y borracho por lo visto. Recordemos que es sábado a la tarde y muchos obreros de la construcción empezaron a escabiar desde el mediodía en la obra. Mientras se dirige el gil se da vuelta la vicera, como lo hacia Stallone en Halcón cuando se disponía a enfrentar al adversario.

  -¿Qué pasa hermano?-, le dice con tonada de paraguayo borracho,- aprendé a respetar, no ves que está lleno de gente, no ves que hay chicos y tu bebé esta llorando. Cómo le vas a pegar a una mujer que está amamantando.

   La voz del paraguayo es lo único que se siente en el bondi. El chanta no dice nada. Agacha la cabeza. Cuando el paraguayo se da vuelta para volver a su asiento el gil le dice algo entre dientes. El paraguayo se vuelve y le emboca una trompada en el medio de la cara. El impacto suena como cuando se rompe una madera. El chanta queda desmayado en la parte media del bondi. El colectivero abre la puerta y con el Chaqueño lo empujamos con los pies para que caiga afuera. El chanta queda desparramado sobre el asfalto en Iriarte y Velez Sarfield.

   La paquera no dice absolutamente. El bebé dejó de llorar. Todo vuelve a la normalidad en el bondi. En Iriarte y Luna (el comienzo de La 21 y Zabaleta) se baja la mayoría de la gente. Ya hemos llegado. El Chaqueñño y yo también bajamos, el tranza al que vamos esta a tres cuadras. El resto sigue para Valentín Alsina. Los que van a comprar pasta base de cocaína van para Zabaleta. Es en Zabaleta donde va a bajar la paquera con su bebé.













 

Violencia de género

   -¿Vamos a Barracas Chiva?-, dice el Chaqueño contando sus monedas. Un par de horas de semáforo enfrentando a los autos y el dinero para la recompensa ya está en sus manos. Es un sábado idéntico a miles de sábados más. Pocos autos por la 9 de julio pero con buenas ganancias. El viaje a la villa, los pasillos, los pintas y la vuelta en el 70 o en tren por Hipólito Irigoyen hace que sea un sábado idéntico a miles de sábados más.
  Tomamos el 70 en Suipacha y Viamonte que viene de Retiro y va hacia Valentín Alsina. El bondi viene lleno. En su mayoría obreros de la construcción paraguayos, bastante borrachos y duros. El resto, por lo visto, también son paraguayos que viven en La 31(Retiro), y van a visitar parientes, también paraguayos, que viven en La 21(Barracas). Y como siempre, entre toda esa gente los que van a comprar droga a la villa. El Chaqueño y yo somos esos pasajeros. También hay tres pasajeros más que van a comprar droga a la villa: un paquero, una paquera y un bebé amantando del pecho de la paquera. Todo trascurre con cierta normalidad.
   La pareja de paqueros van diciendo en voz alta sus planes. Que van a llegar a Zabaleta, van a preparar sus pipas y van a fumar. La mina le dice que la plata la va a llevar ella. El paquero empieza a monologar solo, habla de no se que historia entre ellos, que no se que otra cosa, que el otro día, que cuando lleguen (todos pensamientos desordenados y paranoicos), que es una hija de puta,"mira lo que me hiciste, ¿dónde metiste la plata?, yo a vos te voy a dar", y ¡paff!. Le da dos cachetadas en la cabeza y una en la cara. El bebe comienza a llorar. El gil ya está sacado y grita más fuerte, el bebé también llora más fuerte. En el bondi nadie dice nada. Lo miro de reojo al Chaqueño para darle una paliza al gil, pero el me hace una seña negando,"no te metas". Recordé una anécdota que me había contado en la que, un gil como este, también le estaba dando una paliza a su jermu, él se mete para defenderla, le da unos cuantos viajes al gil, pero la mina se mete entre los dos y (víctima y victimario) lo quieren apuñalar. También recordé las peleas violentas de mis padres. Ellos siempre volvían a su rutina después de putearse y romper cosas, era su manera de relacionarse. Nunca supe que era lo que los mantenía juntos. Así que me quedo en el molde y que siga el espectáculo.
    Es más que seguro que el paquero no se dio cuanta de que va en un colectivo lleno de gente. Y sigue con las cachetadas y el bebé llora más fuerte todavía. Una señora indignada le dice al chofer que haga algo, que la chica va con una criatura. El colectivero está más que acostumbrado a estas escenas, todo el día va y viene de las villas llevando gente puesta y fisurada. El bondi va por Iriarte, falta todavía para llegar a la avenida Velez Sarfield. El colectivero frena, va hacia la parte media del bondi y lo encara al gil. Le pide que se calme, amablemente. El chanta le dice que no pasa nada. El bondi arranca de nuevo. Pero el gil está enrroscado, ya  se olvidó del colectivero y de que está lleno de gente el bondi. Y siguen las cachetadas.
   Desde el fondo aparece un paraguayo ancho como un ropero. Albañil por lo visto y borracho por lo visto. Recordemos que es sábado a la tarde y muchos obreros de la construcción empezaron a escabiar desde el mediodía en la obra. Mientras se dirige el gil se da vuelta la vicera, como lo hacia Stallone en Halcón cuando se disponía a enfrentar al adversario.
  -¿Qué pasa hermano?-, le dice con tonada de paraguayo borracho,- aprendé a respetar, no ves que está lleno de gente, no ves que hay chicos y tu bebé esta llorando. Cómo le vas a pegar a una mujer que está amamantando.
   La voz del paraguayo es lo único que se siente en el bondi. El chanta no dice nada. Agacha la cabeza. Cuando el paraguayo se da vuelta para volver a su asiento el gil le dice algo entre dientes. El paraguayo se vuelve y le emboca una trompada en el medio de la cara. El impacto suena como cuando se rompe una madera. El chanta queda desmayado en la parte media del bondi. El colectivero abre la puerta y con el Chaqueño lo empujamos con los pies para que caiga afuera. El chanta queda desparramado sobre el asfalto en Iriarte y Velez Sarfield.
   La paquera no dice absolutamente. El bebé dejó de llorar. Todo vuelve a la normalidad en el bondi. En Iriarte y Luna (el comienzo de La 21 y Zabaleta) se baja la mayoría de la gente. Ya hemos llegado. El Chaqueñño y yo también bajamos, el tranza al que vamos esta a tres cuadras. El resto sigue para Valentín Alsina. Los que van a comprar pasta base de cocaína van para Zabaleta. Es en Zabaleta donde va a bajar la paquera con su bebé.





 
El calor de la salamandra

Funde lentamente la cera;

La cera de mi espíritu.



Y todo lo que lo que me atraviesa

Deja su marca en mí.



Los recuerdos que tengo

Desde que gateaba

Mi segundo cumpleaños

Y el trajecito que vestía,

El perro que me mordió

En la nariz:

Todo deja su marca en mi espíritu.



La cera se funde y desperdiga

Todas las marcas que tiene impresas

Todos mis sueños y fantasías

Todos los días vividos

Y veo como el líquido arrastra

Todo lo que afirmo y niego

Lo que amo y rechazo

Lo que imagino y siento

Los que fui y lo que seré.



El calor me estimula

Expande mi cera

Y cada verso que llega a mí

Queda impreso.



Ya he perdido la cuenta

De todas las impresiones

Quizás no me alcance esta vida

Para escribirlas a todas.












El calor de la salamandra
Funde lentamente la cera;
La cera de mi espíritu.

Y todo lo que lo que me atraviesa
Deja su marca en mí.

Los recuerdos que tengo
Desde que gateaba
Mi segundo cumpleaños
Y el trajecito que vestía,
El perro que me mordió
En la nariz:
Todo deja su marca en mi espíritu.

La cera se funde y desperdiga
Todas las marcas que tiene impresas
Todos mis sueños y fantasías
Todos los días vividos
Y veo como el líquido arrastra
Todo lo que afirmo y niego
Lo que amo y rechazo
Lo que imagino y siento
Los que fui y lo que seré.

El calor me estimula
Expande mi cera
Y cada verso que llega a mí
Queda impreso.

Ya he perdido la cuenta
De todas las impresiones
Quizás no me alcance esta vida
Para escribirlas a todas.





Camino calle abajo


Adoquines y luz mortecina


Me acompañan de la mano.





El ángel de la muerte


Espera en la esquina 


Mis manos sudorosas 


No pueden esperar 


Para recibir el antídoto 


Para mi mal.





Una


Dos


Mil gotas amargas.




El veneno más caro


De la humanidad 


Para el Mal más grande 


De la humanidad


Que se vende en la esquina 


Más obscura del planeta


Por los ángeles de la muerte


Mejores pagos del mundo.





Yerré por los valles de la muerte


Yerré por los valles 


De mi propio cuerpo muerto


Caminé perdido y sin habla


Por el efecto narcótico 


De las gotas amargas;


No sé si lo que no te mata 


Te hace más fuerte:


Sé que lo que no te mata 


Te hace poeta.













Camino calle abajo
Adoquines y luz mortecina
Me acompañan de la mano.

El ángel de la muerte
Espera en la esquina 
Mis manos sudorosas 
No pueden esperar 
Para recibir el antídoto 
Para mi mal.

Una
Dos
Mil gotas amargas.
El veneno más caro
De la humanidad 
Para el Mal más grande 
De la humanidad
Que se vende en la esquina 
Más obscura del planeta
Por los ángeles de la muerte
Mejores pagos del mundo.

Yerré por los valles de la muerte
Yerré por los valles 
De mi propio cuerpo muerto
Caminé perdido y sin habla
Por el efecto narcótico 
De las gotas amargas;
No sé si lo que no te mata 
Te hace más fuerte:
Sé que lo que no te mata 
Te hace poeta.





viernes, 8 de junio de 2018

Prosa poética

"Eso es prosa poética";

Dijo con el revólver

En la mano.



Ya no discutimos más

Sobre Objetivismo

Vorticismo. Sobre si la

Poesía oscila entre

El fascismo y la locura

En si existen los poetas o

Los hablados por la poesía

En si la poesía es el exceso

Del lenguaje

En si Rimbaud incendió la

Literatura francesa

Y si ese incendio todavía no se

Pudo apagar



Toda la discusión se acabó

Se acabó el tema si la derecha

Puede escribir poesía

Si ética y estética están escindidas

Si Borges era un gran escritor

Porque pensaba en ingles

Si los poetas que viven corrigiendo

Son chapuceros

Si es necesario, para ser poeta maldito

Hay que ser reventado

O ser una pose nomás

Si la poesía y la publicidad utilizan

Los mismos recursos

O si los poemas sirven para levantarse minas.



Toda la discusión acabó

Porque él tenia tenía el revolver

En la mano.

Y para cerrar las discusiones

Girábamos el tambor del revólver

Y lo amartillábamos en nuestra sien.



La última discusión

Fatigábamos poemas de Borges

Del libros La cifra.



"Eso es prosa poética";

Dijo con el revólver en la mano

Lo llevo a su sien

Y la descarga manchó con toda su sangre

El mantel nuevo

Que le había regalado.










Prosa poética

"Eso es prosa poética";
Dijo con el revólver
En la mano.

Ya no discutimos más
Sobre Objetivismo
Vorticismo. Sobre si la
Poesía oscila entre
El fascismo y la locura
En si existen los poetas o
Los hablados por la poesía
En si la poesía es el exceso
Del lenguaje
En si Rimbaud incendió la
Literatura francesa
Y si ese incendio todavía no se
Pudo apagar

Toda la discusión se acabó
Se acabó el tema si la derecha
Puede escribir poesía
Si ética y estética están escindidas
Si Borges era un gran escritor
Porque pensaba en ingles
Si los poetas que viven corrigiendo
Son chapuceros
Si es necesario, para ser poeta maldito
Hay que ser reventado
O ser una pose nomás
Si la poesía y la publicidad utilizan
Los mismos recursos
O si los poemas sirven para levantarse minas.

Toda la discusión acabó
Porque él tenia tenía el revolver
En la mano.
Y para cerrar las discusiones
Girábamos el tambor del revólver
Y lo amartillábamos en nuestra sien.

La última discusión
Fatigábamos poemas de Borges
Del libros La cifra.

"Eso es prosa poética";
Dijo con el revólver en la mano
Lo llevo a su sien
Y la descarga manchó con toda su sangre
El mantel nuevo
Que le había regalado.




miércoles, 6 de junio de 2018

Garrafas

La bicicleta chilla

Le falta aceite

Pedalear bajo la lluvia

No ayuda.

Solo quiero llegar a casa

Comer con papá

Sentir el abrigo de su

Compañía.



Pero al llegar

Me sorprende con la noticia

Que se acabó la garrafa. Y debo

Volver a la lluvia

Al chillar de la bicicleta

A reprocharme, otra vez, de ponerle

Aceite a la cadena

Y a los bolilleros

A rogar durante el camino

Que le quede alguna garrafa

A la almacenera

Para poder terminar de cocinar

El guiso de alitas de pollo.



Todo salió bien

Conseguí la garrafa

Y comimos el guiso de alitas.

La bicicleta sigue pidiendo aceite

Pero no importa.



Porque hay felicidad

También

En pedalear una bici que le falta aceite

En salir matando a comprar una garrafa

Abajo de la lluvia

En comer un guiso de alitas con mi padre

En que mi padre confié en mí

En poder escribir al final del día

Al calor de la salamandra.



Y lo escribo para recordármelo

Porque antes

Era incapaz de hacer todo esto.










Garrafas

La bicicleta chilla
Le falta aceite
Pedalear bajo la lluvia
No ayuda.
Solo quiero llegar a casa
Comer con papá
Sentir el abrigo de su
Compañía.

Pero al llegar
Me sorprende con la noticia
Que se acabó la garrafa. Y debo
Volver a la lluvia
Al chillar de la bicicleta
A reprocharme, otra vez, de ponerle
Aceite a la cadena
Y a los bolilleros
A rogar durante el camino
Que le quede alguna garrafa
A la almacenera
Para poder terminar de cocinar
El guiso de alitas de pollo.

Todo salió bien
Conseguí la garrafa
Y comimos el guiso de alitas.
La bicicleta sigue pidiendo aceite
Pero no importa.

Porque hay felicidad
También
En pedalear una bici que le falta aceite
En salir matando a comprar una garrafa
Abajo de la lluvia
En comer un guiso de alitas con mi padre
En que mi padre confié en mí
En poder escribir al final del día
Al calor de la salamandra.

Y lo escribo para recordármelo
Porque antes
Era incapaz de hacer todo esto.




martes, 5 de junio de 2018

Chauchesco prepara la pira 

Su último acto de

Desobediencia y protesta

Contra el sistema

Capitalista-cristiano.



Su sangre inflamable

Levanta temperatura

Y la luz de las llamas

Iluminan todo Buenos Aires.



El espíritu eterno lúcido

Que retorna nuevamente.



El viejo permanece sereno

Envuelto en sus propias llamas

En su propia luz

En su propio destino y propósito.



Su mirada permanece serena

En todo momento.



Separé las cenizas de su corazón

Intacto;

Lo tomé y lo llevé conmigo.



Su corazón reposa en mi mesa

Junto a mis libros y notas. Es  el tesoro

Más importante de mi vida.



Sé que algo nos ató y nos ata

Sé que el universo necesita de

Este vínculo y estos versos.

Sé que algún día volveremos a ver.










































































































Chauchesco prepara la pira 
Su último acto de
Desobediencia y protesta
Contra el sistema
Capitalista-cristiano.

Su sangre inflamable
Levanta temperatura
Y la luz de las llamas
Iluminan todo Buenos Aires.

El espíritu eterno lúcido
Que retorna nuevamente.

El viejo permanece sereno
Envuelto en sus propias llamas
En su propia luz
En su propio destino y propósito.

Su mirada permanece serena
En todo momento.

Separé las cenizas de su corazón
Intacto;
Lo tomé y lo llevé conmigo.

Su corazón reposa en mi mesa
Junto a mis libros y notas. Es  el tesoro
Más importante de mi vida.

Sé que algo nos ató y nos ata
Sé que el universo necesita de
Este vínculo y estos versos.
Sé que algún día volveremos a ver.




















































sábado, 2 de junio de 2018

La forma de mi árbol

Es frondosa, difusa

Es inmanente

Impermanente;

Da sombra, reparo

Siempre me siento ahí

Medito, respiro.



Y luego lo veo de lejos

Me imagino debajo de él.



La sombra del árbol

¿Es el árbol?



Mi sombra

¿Soy yo?



Me doy cuenta de que busco

Más en la sombra del árbol

Que en el mismo árbol.

De igual forma

Yo busco más en mis sombras

Que en mí mismo.












La forma de mi árbol
Es frondosa, difusa
Es inmanente
Impermanente;
Da sombra, reparo
Siempre me siento ahí
Medito, respiro.

Y luego lo veo de lejos
Me imagino debajo de él.

La sombra del árbol
¿Es el árbol?

Mi sombra
¿Soy yo?

Me doy cuenta de que busco
Más en la sombra del árbol
Que en el mismo árbol.
De igual forma
Yo busco más en mis sombras
Que en mí mismo.





Bolsillos con ruido a monedas

Atraviesa calles de tierra

Zanjas y sonidos de sapos

Que anuncian lluvia.



Ya es de medianoche

Ha sido un día pesado

En el semáforo.



Deja el Bastón del diablo

En el piso;

Sobre la mesa

El gorro de arlequín y la máscara,

Enciende la vela con la que ilumina

La pequeña habitación.



La cena son dos sangüiches

De mortadela. La marihuana

Lo hace soñar despierto

Le ayuda a soportar

El dolor de vivir; mira al cielo

Pensando en su madre.



Antes de dormir cuenta

Las monedas que le quedan:

1 peso 35 centavos

Lo volverán a llevar a Retiro

Para repetir otra vez la rutina

Otra vez a volver a buscar el jornal;

Un jornal de

10 pesos:

5 pesos para un bagullo

2 pesos de mortadela

50 centavos para una vela

1 peso de pan

1 peso 35 centavos para el colectivo

15 centavos de ganancias.



"La vida es una moneda"














Bolsillos con ruido a monedas
Atraviesa calles de tierra
Zanjas y sonidos de sapos
Que anuncian lluvia.

Ya es de medianoche
Ha sido un día pesado
En el semáforo.

Deja el Bastón del diablo
En el piso;
Sobre la mesa
El gorro de arlequín y la máscara,
Enciende la vela con la que ilumina
La pequeña habitación.

La cena son dos sangüiches
De mortadela. La marihuana
Lo hace soñar despierto
Le ayuda a soportar
El dolor de vivir; mira al cielo
Pensando en su madre.

Antes de dormir cuenta
Las monedas que le quedan:
1 peso 35 centavos
Lo volverán a llevar a Retiro
Para repetir otra vez la rutina
Otra vez a volver a buscar el jornal;
Un jornal de
10 pesos:
5 pesos para un bagullo
2 pesos de mortadela
50 centavos para una vela
1 peso de pan
1 peso 35 centavos para el colectivo
15 centavos de ganancias.

"La vida es una moneda"







16 años

 Me dijeron  Que tenía una condición  Física, mental y espiritual. Que era una alergia del cuerpo Una obsesión de la mente Un lugar oscuro d...