El tic-tac del reloj
Se pierde en la profundidad
Del espejo.
¿Cuál de los dos
Es más paciente?
¿Quién refleja a quién?
El reloj marca el espacio
Entre
Espacio y espacio.
El espejo refleja
El rostro de la eternidad:
Inmutable
Estático.
Me miro al espejo
Yo no soy inmutable
Estático
Eterno.
Lentamente declina
Mi vitalidad
A cada compás del reloj
A cada reflejo del espejo.
Mis arrugas y canas
Y versos estériles
Son esa evidencia.
Cada tic-tac
Una arruga más
Una cana más
Un verso estéril más
Una astilla de madera pasa
A formar parte del ataúd.
Estoy corriendo una carrera
Que siempre supe
Que iba a perder.
domingo, 28 de octubre de 2018
viernes, 12 de octubre de 2018
Yo estaba
Confortablemente adormecido
Vivía
Confortablemente adormecido
Todo lo sentía
Confortablemente adormecido
Mis emociones
Estaban adormecidas
Y me sentía confortable
Estando adormecido.
Mi poesía, también, estaba
Confortablemente adormecida
Y yo la recitaba
Confortablemente adormecido
Dormía siestas eternas
Entre aroma de lavanda
Y paisajes cromáticos
Entre el rumor de arboles añejos
Y animales inofensivos.
Y mi corazón intacto
Mi estadía
En estos inmortales campos;
Campos lisérgicos
Generados farmacológicamente
Por sádicos psiquiatras perezosos
Hizo que no quisiera despertar más
De este eterno letargo químico.
Ahora que mi poesía
Ha despertado
Ya no estoy adormecido,
Me siento
Confortablemente despierto;
Todo lo siento, lo vivo
Despierto
Todo lo escribo despierto.
Y me siento confortable
Estando despierto.
Confortablemente adormecido
Vivía
Confortablemente adormecido
Todo lo sentía
Confortablemente adormecido
Mis emociones
Estaban adormecidas
Y me sentía confortable
Estando adormecido.
Mi poesía, también, estaba
Confortablemente adormecida
Y yo la recitaba
Confortablemente adormecido
Dormía siestas eternas
Entre aroma de lavanda
Y paisajes cromáticos
Entre el rumor de arboles añejos
Y animales inofensivos.
Y mi corazón intacto
Mi estadía
En estos inmortales campos;
Campos lisérgicos
Generados farmacológicamente
Por sádicos psiquiatras perezosos
Hizo que no quisiera despertar más
De este eterno letargo químico.
Ahora que mi poesía
Ha despertado
Ya no estoy adormecido,
Me siento
Confortablemente despierto;
Todo lo siento, lo vivo
Despierto
Todo lo escribo despierto.
Y me siento confortable
Estando despierto.
Yo estaba
Confortablemente adormecido
Vivía
Confortablemente adormecido
Todo lo sentía
Confortablemente adormecido
Mis emociones
Estaban adormecidas
Y me sentía confortable
Estando adormecido.
Mi poesía, también, estaba
Confortablemente adormecida
Y yo la recitaba
Confortablemente adormecido
Dormía siestas eternas
Entre aroma de lavanda
Y paisajes cromáticos
Entre el rumor de arboles añejos
Y animales inofensivos.
Y mi corazón intacto
Mi estadía
En estos inmortales campos;
Campos lisérgicos
Generados farmacológicamente
Por sádicos psiquiatras perezosos
Hizo que no quisiera despertar más
De este eterno letargo químico.
Ahora que mi poesía
Ha despertado
Ya no estoy adormecido,
Me siento
Confortablemente despierto;
Todo lo siento, lo vivo
Despierto
Todo lo escribo despierto.
Y me siento confortable
Estando despierto.
Confortablemente adormecido
Vivía
Confortablemente adormecido
Todo lo sentía
Confortablemente adormecido
Mis emociones
Estaban adormecidas
Y me sentía confortable
Estando adormecido.
Mi poesía, también, estaba
Confortablemente adormecida
Y yo la recitaba
Confortablemente adormecido
Dormía siestas eternas
Entre aroma de lavanda
Y paisajes cromáticos
Entre el rumor de arboles añejos
Y animales inofensivos.
Y mi corazón intacto
Mi estadía
En estos inmortales campos;
Campos lisérgicos
Generados farmacológicamente
Por sádicos psiquiatras perezosos
Hizo que no quisiera despertar más
De este eterno letargo químico.
Ahora que mi poesía
Ha despertado
Ya no estoy adormecido,
Me siento
Confortablemente despierto;
Todo lo siento, lo vivo
Despierto
Todo lo escribo despierto.
Y me siento confortable
Estando despierto.
martes, 9 de octubre de 2018
Días de radio
Busco en el dial de la radio
Algún programa
Que pase buena música.
La Rock &Pop
Parece garantizarlo.
Sin darme cuenta
Pasan las horas
Pasan las canciones
Pasan los programas
Empieza Clásico de clásicos.
La música como la memoria celular
No reconoce tiempo o espacio.
Las canciones que hoy
Son clásicos
Son las mismas que formaban
Parte del ranking en los 90´s
Canciones de estreno
Y que estaban de moda.
La música que flota en el éter
Me trasporta
A la casa de Pedro Pico 93.
Me recuerdo terminado mi tesis
Para Maestro Mayor de Obra.
Me recuerdo escuchando
Estas mismas canciones.
Pasé todo un verano
Dibujando 40 planos
Con estilográficas Rotring.
40 planos
Linea por linea
Con pulso firme y rígido
Sobre el tablero de dibujo.
En 20 años pasó de todo.
Hasta perdí el pulso
Para escribir mi nombre de corrido.
Hoy he dejado los trazos
Rígidos y calculadores
Puedo escribir mi nombre de corrido;
Mi arquitectura a devenido a poética.
Y mientras suena otro clásico
Mientras garrapateo trazos
Dispersados por aquí y por allá
Me pregunto:
¿Dónde estará este poema en 20 años?
Algún programa
Que pase buena música.
La Rock &Pop
Parece garantizarlo.
Sin darme cuenta
Pasan las horas
Pasan las canciones
Pasan los programas
Empieza Clásico de clásicos.
La música como la memoria celular
No reconoce tiempo o espacio.
Las canciones que hoy
Son clásicos
Son las mismas que formaban
Parte del ranking en los 90´s
Canciones de estreno
Y que estaban de moda.
La música que flota en el éter
Me trasporta
A la casa de Pedro Pico 93.
Me recuerdo terminado mi tesis
Para Maestro Mayor de Obra.
Me recuerdo escuchando
Estas mismas canciones.
Pasé todo un verano
Dibujando 40 planos
Con estilográficas Rotring.
40 planos
Linea por linea
Con pulso firme y rígido
Sobre el tablero de dibujo.
En 20 años pasó de todo.
Hasta perdí el pulso
Para escribir mi nombre de corrido.
Hoy he dejado los trazos
Rígidos y calculadores
Puedo escribir mi nombre de corrido;
Mi arquitectura a devenido a poética.
Y mientras suena otro clásico
Mientras garrapateo trazos
Dispersados por aquí y por allá
Me pregunto:
¿Dónde estará este poema en 20 años?
Días de radio
Busco en el dial de la radio
Algún programa
Que pase buena música.
La Rock &Pop
Parece garantizarlo.
Sin darme cuenta
Pasan las horas
Pasan las canciones
Pasan los programas
Empieza Clásico de clásicos.
La música como la memoria celular
No reconoce tiempo o espacio.
Las canciones que hoy
Son clásicos
Son las mismas que formaban
Parte del ranking en los 90´s
Canciones de estreno
Y que estaban de moda.
La música que flota en el éter
Me trasporta
A la casa de Pedro Pico 93.
Me recuerdo terminado mi tesis
Para Maestro Mayor de Obra.
Me recuerdo escuchando
Estas mismas canciones.
Pasé todo un verano
Dibujando 40 planos
Con estilográficas Rotring.
40 planos
Linea por linea
Con pulso firme y rígido
Sobre el tablero de dibujo.
En 20 años pasó de todo.
Hasta perdí el pulso
Para escribir mi nombre de corrido.
Hoy he dejado los trazos
Rígidos y calculadores
Puedo escribir mi nombre de corrido;
Mi arquitectura a devenido a poética.
Y mientras suena otro clásico
Mientras garrapateo trazos
Dispersados por aquí y por allá
Me pregunto:
¿Dónde estará este poema en 20 años?
Algún programa
Que pase buena música.
La Rock &Pop
Parece garantizarlo.
Sin darme cuenta
Pasan las horas
Pasan las canciones
Pasan los programas
Empieza Clásico de clásicos.
La música como la memoria celular
No reconoce tiempo o espacio.
Las canciones que hoy
Son clásicos
Son las mismas que formaban
Parte del ranking en los 90´s
Canciones de estreno
Y que estaban de moda.
La música que flota en el éter
Me trasporta
A la casa de Pedro Pico 93.
Me recuerdo terminado mi tesis
Para Maestro Mayor de Obra.
Me recuerdo escuchando
Estas mismas canciones.
Pasé todo un verano
Dibujando 40 planos
Con estilográficas Rotring.
40 planos
Linea por linea
Con pulso firme y rígido
Sobre el tablero de dibujo.
En 20 años pasó de todo.
Hasta perdí el pulso
Para escribir mi nombre de corrido.
Hoy he dejado los trazos
Rígidos y calculadores
Puedo escribir mi nombre de corrido;
Mi arquitectura a devenido a poética.
Y mientras suena otro clásico
Mientras garrapateo trazos
Dispersados por aquí y por allá
Me pregunto:
¿Dónde estará este poema en 20 años?
lunes, 1 de octubre de 2018
Busco esa palabra
En la fila del Banco central
En el libro de Boccanera
En el último aliento que da
El día entre la garúa y
La niebla densa.
Queda poco tiempo
Para redimir el hastío
De un día olvidable.
Ni el cine
Ni la música logran
Estimular a este
Cerebro atrofiado
Por los narcóticos.
La lechuzas cruzan
El cielo del barrio.
Sus chirridos dejan
En estado catatónico
Mi cuerpo.
Esa palabra también
Cruzó el cielo del barrio
Detrás de la lechuzas.
Atravieso el umbral
De mi casa;
Mi cuerpo rígido espera
En el escritorio.
Me lanzo por la estela
Que han dejado las lechuzas.
Las alcanzo
Y también a la palabra.
Llegué justo a tiempo
Finalmente pude redimir el día.
Ahora vuelo con las lechuzas
Voy dejando palabras
Por todos los barrios;
Voy redimiendo días aburridos
Y cuerpos catatónicos.
Recobro la movilidad
De mis miembros.
En mi cuaderno hay
Un poema escrito:
"Busco esa palabra
En la fila del Banco central
En el libro de Bocannera
En el último aliento que da
El día entre la garúa y
La niebla densa."
Al terminar de leer
Las lechuzas cruzan
El cielo del barrio.
En la fila del Banco central
En el libro de Boccanera
En el último aliento que da
El día entre la garúa y
La niebla densa.
Queda poco tiempo
Para redimir el hastío
De un día olvidable.
Ni el cine
Ni la música logran
Estimular a este
Cerebro atrofiado
Por los narcóticos.
La lechuzas cruzan
El cielo del barrio.
Sus chirridos dejan
En estado catatónico
Mi cuerpo.
Esa palabra también
Cruzó el cielo del barrio
Detrás de la lechuzas.
Atravieso el umbral
De mi casa;
Mi cuerpo rígido espera
En el escritorio.
Me lanzo por la estela
Que han dejado las lechuzas.
Las alcanzo
Y también a la palabra.
Llegué justo a tiempo
Finalmente pude redimir el día.
Ahora vuelo con las lechuzas
Voy dejando palabras
Por todos los barrios;
Voy redimiendo días aburridos
Y cuerpos catatónicos.
Recobro la movilidad
De mis miembros.
En mi cuaderno hay
Un poema escrito:
"Busco esa palabra
En la fila del Banco central
En el libro de Bocannera
En el último aliento que da
El día entre la garúa y
La niebla densa."
Al terminar de leer
Las lechuzas cruzan
El cielo del barrio.
Busco esa palabra
En la fila del Banco central
En el libro de Boccanera
En el último aliento que da
El día entre la garúa y
La niebla densa.
Queda poco tiempo
Para redimir el hastío
De un día olvidable.
Ni el cine
Ni la música logran
Estimular a este
Cerebro atrofiado
Por los narcóticos.
La lechuzas cruzan
El cielo del barrio.
Sus chirridos dejan
En estado catatónico
Mi cuerpo.
Esa palabra también
Cruzó el cielo del barrio
Detrás de la lechuzas.
Atravieso el umbral
De mi casa;
Mi cuerpo rígido espera
En el escritorio.
Me lanzo por la estela
Que han dejado las lechuzas.
Las alcanzo
Y también a la palabra.
Llegué justo a tiempo
Finalmente pude redimir el día.
Ahora vuelo con las lechuzas
Voy dejando palabras
Por todos los barrios;
Voy redimiendo días aburridos
Y cuerpos catatónicos.
Recobro la movilidad
De mis miembros.
En mi cuaderno hay
Un poema escrito:
"Busco esa palabra
En la fila del Banco central
En el libro de Bocannera
En el último aliento que da
El día entre la garúa y
La niebla densa."
Al terminar de leer
Las lechuzas cruzan
El cielo del barrio.
En la fila del Banco central
En el libro de Boccanera
En el último aliento que da
El día entre la garúa y
La niebla densa.
Queda poco tiempo
Para redimir el hastío
De un día olvidable.
Ni el cine
Ni la música logran
Estimular a este
Cerebro atrofiado
Por los narcóticos.
La lechuzas cruzan
El cielo del barrio.
Sus chirridos dejan
En estado catatónico
Mi cuerpo.
Esa palabra también
Cruzó el cielo del barrio
Detrás de la lechuzas.
Atravieso el umbral
De mi casa;
Mi cuerpo rígido espera
En el escritorio.
Me lanzo por la estela
Que han dejado las lechuzas.
Las alcanzo
Y también a la palabra.
Llegué justo a tiempo
Finalmente pude redimir el día.
Ahora vuelo con las lechuzas
Voy dejando palabras
Por todos los barrios;
Voy redimiendo días aburridos
Y cuerpos catatónicos.
Recobro la movilidad
De mis miembros.
En mi cuaderno hay
Un poema escrito:
"Busco esa palabra
En la fila del Banco central
En el libro de Bocannera
En el último aliento que da
El día entre la garúa y
La niebla densa."
Al terminar de leer
Las lechuzas cruzan
El cielo del barrio.
jueves, 27 de septiembre de 2018
Los pibes de la parroquia
Doy un paso en el vacío
Uno, dos, tres;
Pero el suelo no desaparece
No desaparece.
La intoxicación farmacológica
No da tregua.
Sequedad en la boca
Y mi cuerpo es liviano
Como la brisa.
Mis extremidades apenas
Responden. La dopamina
Empasta todas las cadenas
Asociativas.
La información tarda en llegar
Del cerebro a mis manos
Para atar estos cordones
Que hace media hora trato
De atar.
Y cuando finalmente lo logro
Y me largo a caminar por Lacrozze
Los pibes de la parroquia
Empiezan a seguirme.
Están reduros y enfierrados.
Los miro sobre mi hombro
Y veo los fierros
Todos están enfierrados
Todos me quieren matar.
Creo perderlos en Cabildo
Pero no, siguen detrás mio
Y toman gilada
Y martillan los fierros
Pero ven a la gorra y se
Arrepienten de acribillarme
Sobre la avenida.
Van a esperar a que me regale
Saben que estoy empastillado
Por eso esperan.
Me rescato y agarro por Olleros
Si llego a Reflex el Gordo
Puede salvarme.
En la puerta del boliche está
El Gordo con dos patovas,
Todavía es temprano.
Lo encaro de una:
"Gordo, dejame entrar
Me están siguiendo
Los pibes de la parroquia
Me quieren matar".
El Gordo me mira serio
Carpetea de esquina a esquina
Y me vuelve a mirar:
"¡Si no te vas ahora
Yo te voy a matar!".
Mi pánico se triplica
El Gordo lo dice en serio
Me va a matar, no los pibes
De la parroquia; porque
Me doy vuelta y no están
Nunca estuvieron.
Así que sigo caminado por Olleros
Y otra vez doy pasos en el vacío
Uno, dos, tres
Y el suelo no desaparece
No desaparece
No desaparece.
Uno, dos, tres;
Pero el suelo no desaparece
No desaparece.
La intoxicación farmacológica
No da tregua.
Sequedad en la boca
Y mi cuerpo es liviano
Como la brisa.
Mis extremidades apenas
Responden. La dopamina
Empasta todas las cadenas
Asociativas.
La información tarda en llegar
Del cerebro a mis manos
Para atar estos cordones
Que hace media hora trato
De atar.
Y cuando finalmente lo logro
Y me largo a caminar por Lacrozze
Los pibes de la parroquia
Empiezan a seguirme.
Están reduros y enfierrados.
Los miro sobre mi hombro
Y veo los fierros
Todos están enfierrados
Todos me quieren matar.
Creo perderlos en Cabildo
Pero no, siguen detrás mio
Y toman gilada
Y martillan los fierros
Pero ven a la gorra y se
Arrepienten de acribillarme
Sobre la avenida.
Van a esperar a que me regale
Saben que estoy empastillado
Por eso esperan.
Me rescato y agarro por Olleros
Si llego a Reflex el Gordo
Puede salvarme.
En la puerta del boliche está
El Gordo con dos patovas,
Todavía es temprano.
Lo encaro de una:
"Gordo, dejame entrar
Me están siguiendo
Los pibes de la parroquia
Me quieren matar".
El Gordo me mira serio
Carpetea de esquina a esquina
Y me vuelve a mirar:
"¡Si no te vas ahora
Yo te voy a matar!".
Mi pánico se triplica
El Gordo lo dice en serio
Me va a matar, no los pibes
De la parroquia; porque
Me doy vuelta y no están
Nunca estuvieron.
Así que sigo caminado por Olleros
Y otra vez doy pasos en el vacío
Uno, dos, tres
Y el suelo no desaparece
No desaparece
No desaparece.
Los pibes de la parroquia
Doy un paso en el vacío
Uno, dos, tres;
Pero el suelo no desaparece
No desaparece.
La intoxicación farmacológica
No da tregua.
Sequedad en la boca
Y mi cuerpo es liviano
Como la brisa.
Mis extremidades apenas
Responden. La dopamina
Empasta todas las cadenas
Asociativas.
La información tarda en llegar
Del cerebro a mis manos
Para atar estos cordones
Que hace media hora trato
De atar.
Y cuando finalmente lo logro
Y me largo a caminar por Lacrozze
Los pibes de la parroquia
Empiezan a seguirme.
Están reduros y enfierrados.
Los miro sobre mi hombro
Y veo los fierros
Todos están enfierrados
Todos me quieren matar.
Creo perderlos en Cabildo
Pero no, siguen detrás mio
Y toman gilada
Y martillan los fierros
Pero ven a la gorra y se
Arrepienten de acribillarme
Sobre la avenida.
Van a esperar a que me regale
Saben que estoy empastillado
Por eso esperan.
Me rescato y agarro por Olleros
Si llego a Reflex el Gordo
Puede salvarme.
En la puerta del boliche está
El Gordo con dos patovas,
Todavía es temprano.
Lo encaro de una:
"Gordo, dejame entrar
Me están siguiendo
Los pibes de la parroquia
Me quieren matar".
El Gordo me mira serio
Carpetea de esquina a esquina
Y me vuelve a mirar:
"¡Si no te vas ahora
Yo te voy a matar!".
Mi pánico se triplica
El Gordo lo dice en serio
Me va a matar, no los pibes
De la parroquia; porque
Me doy vuelta y no están
Nunca estuvieron.
Así que sigo caminado por Olleros
Y otra vez doy pasos en el vacío
Uno, dos, tres
Y el suelo no desaparece
No desaparece
No desaparece.
Uno, dos, tres;
Pero el suelo no desaparece
No desaparece.
La intoxicación farmacológica
No da tregua.
Sequedad en la boca
Y mi cuerpo es liviano
Como la brisa.
Mis extremidades apenas
Responden. La dopamina
Empasta todas las cadenas
Asociativas.
La información tarda en llegar
Del cerebro a mis manos
Para atar estos cordones
Que hace media hora trato
De atar.
Y cuando finalmente lo logro
Y me largo a caminar por Lacrozze
Los pibes de la parroquia
Empiezan a seguirme.
Están reduros y enfierrados.
Los miro sobre mi hombro
Y veo los fierros
Todos están enfierrados
Todos me quieren matar.
Creo perderlos en Cabildo
Pero no, siguen detrás mio
Y toman gilada
Y martillan los fierros
Pero ven a la gorra y se
Arrepienten de acribillarme
Sobre la avenida.
Van a esperar a que me regale
Saben que estoy empastillado
Por eso esperan.
Me rescato y agarro por Olleros
Si llego a Reflex el Gordo
Puede salvarme.
En la puerta del boliche está
El Gordo con dos patovas,
Todavía es temprano.
Lo encaro de una:
"Gordo, dejame entrar
Me están siguiendo
Los pibes de la parroquia
Me quieren matar".
El Gordo me mira serio
Carpetea de esquina a esquina
Y me vuelve a mirar:
"¡Si no te vas ahora
Yo te voy a matar!".
Mi pánico se triplica
El Gordo lo dice en serio
Me va a matar, no los pibes
De la parroquia; porque
Me doy vuelta y no están
Nunca estuvieron.
Así que sigo caminado por Olleros
Y otra vez doy pasos en el vacío
Uno, dos, tres
Y el suelo no desaparece
No desaparece
No desaparece.
miércoles, 26 de septiembre de 2018
Las sombras que se ocultan
Detrás de otras sombras
Son las mimas que susurran
En mis oídos y me dictan
Lo poemas que la muerte
No puede escribir por
Estar todo el tiempo con la hoz
En su mano.
Lleno de surrealidad
Y resentimientos
Desprendo de mis pulmones
El poco resabio de cordura
Que había en mi cerebro
Antes de armar la pipa.
El frío y el calor
Que recorre las calles
Y mi cuerpo
Son indicios de que la muerte
No aprendió a escribir.
Una nueva sombra surge
De la piedra amarilla
Que se quema:
"Vístete de seda
Para que el funeral de la
Última musa no haya sido
En vano y pueda encontrar
Reposo su alma en los tiernos
Valles de la Melancolía".
Mientras el humo
Arrasa con mi cordura
Escribo el poema en la tierra.
Si no estuviera anestesiado
Lloraría toda la noche.
Si no estuviera anestesiado
Podría escribir todos estos poemas
Que la muerte no se anima.
El trato, pareciera, es que yo también
Deba morir lentamente.
Espero no perder la memoria
Así como la cordura.
Espero poder volver a esta esquina
Algún día
De Juncal y 9 de Julio
Para recoger todos los poemas
Que aquí escribí.
Las sombras siguen susurrando
Las piedras siguen quemándose
El brillo en la hoz
Es cristalino. El próximo poema habla
De eso;
Y también lo escribo en la tierra.
Detrás de otras sombras
Son las mimas que susurran
En mis oídos y me dictan
Lo poemas que la muerte
No puede escribir por
Estar todo el tiempo con la hoz
En su mano.
Lleno de surrealidad
Y resentimientos
Desprendo de mis pulmones
El poco resabio de cordura
Que había en mi cerebro
Antes de armar la pipa.
El frío y el calor
Que recorre las calles
Y mi cuerpo
Son indicios de que la muerte
No aprendió a escribir.
Una nueva sombra surge
De la piedra amarilla
Que se quema:
"Vístete de seda
Para que el funeral de la
Última musa no haya sido
En vano y pueda encontrar
Reposo su alma en los tiernos
Valles de la Melancolía".
Mientras el humo
Arrasa con mi cordura
Escribo el poema en la tierra.
Si no estuviera anestesiado
Lloraría toda la noche.
Si no estuviera anestesiado
Podría escribir todos estos poemas
Que la muerte no se anima.
El trato, pareciera, es que yo también
Deba morir lentamente.
Espero no perder la memoria
Así como la cordura.
Espero poder volver a esta esquina
Algún día
De Juncal y 9 de Julio
Para recoger todos los poemas
Que aquí escribí.
Las sombras siguen susurrando
Las piedras siguen quemándose
El brillo en la hoz
Es cristalino. El próximo poema habla
De eso;
Y también lo escribo en la tierra.
Las sombras que se ocultan
Detrás de otras sombras
Son las mimas que susurran
En mis oídos y me dictan
Lo poemas que la muerte
No puede escribir por
Estar todo el tiempo con la hoz
En su mano.
Lleno de surrealidad
Y resentimientos
Desprendo de mis pulmones
El poco resabio de cordura
Que había en mi cerebro
Antes de armar la pipa.
El frío y el calor
Que recorre las calles
Y mi cuerpo
Son indicios de que la muerte
No aprendió a escribir.
Una nueva sombra surge
De la piedra amarilla
Que se quema:
"Vístete de seda
Para que el funeral de la
Última musa no haya sido
En vano y pueda encontrar
Reposo su alma en los tiernos
Valles de la Melancolía".
Mientras el humo
Arrasa con mi cordura
Escribo el poema en la tierra.
Si no estuviera anestesiado
Lloraría toda la noche.
Si no estuviera anestesiado
Podría escribir todos estos poemas
Que la muerte no se anima.
El trato, pareciera, es que yo también
Deba morir lentamente.
Espero no perder la memoria
Así como la cordura.
Espero poder volver a esta esquina
Algún día
De Juncal y 9 de Julio
Para recoger todos los poemas
Que aquí escribí.
Las sombras siguen susurrando
Las piedras siguen quemándose
El brillo en la hoz
Es cristalino. El próximo poema habla
De eso;
Y también lo escribo en la tierra.
Detrás de otras sombras
Son las mimas que susurran
En mis oídos y me dictan
Lo poemas que la muerte
No puede escribir por
Estar todo el tiempo con la hoz
En su mano.
Lleno de surrealidad
Y resentimientos
Desprendo de mis pulmones
El poco resabio de cordura
Que había en mi cerebro
Antes de armar la pipa.
El frío y el calor
Que recorre las calles
Y mi cuerpo
Son indicios de que la muerte
No aprendió a escribir.
Una nueva sombra surge
De la piedra amarilla
Que se quema:
"Vístete de seda
Para que el funeral de la
Última musa no haya sido
En vano y pueda encontrar
Reposo su alma en los tiernos
Valles de la Melancolía".
Mientras el humo
Arrasa con mi cordura
Escribo el poema en la tierra.
Si no estuviera anestesiado
Lloraría toda la noche.
Si no estuviera anestesiado
Podría escribir todos estos poemas
Que la muerte no se anima.
El trato, pareciera, es que yo también
Deba morir lentamente.
Espero no perder la memoria
Así como la cordura.
Espero poder volver a esta esquina
Algún día
De Juncal y 9 de Julio
Para recoger todos los poemas
Que aquí escribí.
Las sombras siguen susurrando
Las piedras siguen quemándose
El brillo en la hoz
Es cristalino. El próximo poema habla
De eso;
Y también lo escribo en la tierra.
martes, 25 de septiembre de 2018
Los adoquines que traspiran
En la medianoche,
Las vías llevando trenes espectrales
Y los cadáveres
Que tocan canciones de jazz
A metros del riachuelo.
Me quedo un rato
Escuchando a la orquesta
Mientras el ácido lisérgico
Sigue haciendo efecto.
Saco un pañuelo
Y me seco la nariz.
La orquesta ya no está
Tampoco el riachuelo.
El elegante traje
Que traía tampoco.
Solo tengo una bata blanca
Y un chaleco de fuerza .
Solo tengo esta pequeña ventana
Que da al patio del manicomio.
Nunca más volveré a tomar
Ácido lisérgico.
En la medianoche,
Las vías llevando trenes espectrales
Y los cadáveres
Que tocan canciones de jazz
A metros del riachuelo.
Me quedo un rato
Escuchando a la orquesta
Mientras el ácido lisérgico
Sigue haciendo efecto.
Saco un pañuelo
Y me seco la nariz.
La orquesta ya no está
Tampoco el riachuelo.
El elegante traje
Que traía tampoco.
Solo tengo una bata blanca
Y un chaleco de fuerza .
Solo tengo esta pequeña ventana
Que da al patio del manicomio.
Nunca más volveré a tomar
Ácido lisérgico.
Los adoquines que traspiran
En la medianoche,
Las vías llevando trenes espectrales
Y los cadáveres
Que tocan canciones de jazz
A metros del riachuelo.
Me quedo un rato
Escuchando a la orquesta
Mientras el ácido lisérgico
Sigue haciendo efecto.
Saco un pañuelo
Y me seco la nariz.
La orquesta ya no está
Tampoco el riachuelo.
El elegante traje
Que traía tampoco.
Solo tengo una bata blanca
Y un chaleco de fuerza .
Solo tengo esta pequeña ventana
Que da al patio del manicomio.
Nunca más volveré a tomar
Ácido lisérgico.
En la medianoche,
Las vías llevando trenes espectrales
Y los cadáveres
Que tocan canciones de jazz
A metros del riachuelo.
Me quedo un rato
Escuchando a la orquesta
Mientras el ácido lisérgico
Sigue haciendo efecto.
Saco un pañuelo
Y me seco la nariz.
La orquesta ya no está
Tampoco el riachuelo.
El elegante traje
Que traía tampoco.
Solo tengo una bata blanca
Y un chaleco de fuerza .
Solo tengo esta pequeña ventana
Que da al patio del manicomio.
Nunca más volveré a tomar
Ácido lisérgico.
lunes, 24 de septiembre de 2018
La sangre que se irriga
De mis pies a mi cabeza
Es la misma
Que se irriga
Del primer verso
Hasta el último.
La misma sangre
Que desprende mis cicatrices;
La misma que dejé
Secarse sobre los manuscritos
Sobre los mármoles
Sobre las placas de bronce
Y los folios de tribunales.
Mi sangre va dejando banderas
Deja marcas de su paso
Por este Árido desierto
De Lo Real.
La última bandera flamea
Entre cumbres grisáceas
Y cascadas de rumores desconocidos.
Desde aquí me pregunto:
¿Cuándo dejará de
Izar banderas mi sangre?
La sangre que se irriga
De mis pies a mi cabeza
Es la misma
Que se irriga
Del primer verso
Hasta el último.
La misma sangre
Que desprende mis cicatrices;
La misma que dejé
Secarse sobre los manuscritos
Sobre los mármoles
Sobre las placas de bronce
Y los folios de tribunales.
Mi sangre va dejando banderas
Deja marcas de su paso
Por este Árido desierto
De Lo Real.
La última bandera flamea
Entre cumbres grisáceas
Y cascadas de rumores desconocidos.
Desde aquí me pregunto:
¿Cuándo dejará de
Izar banderas mi sangre?
Un pincel
De cerdas finas, suaves y limpias
Separan la tierra
De los restos mortales
De mi abuela.
El empleado municipal
Acomoda los huesos
Al borde de la fosa;
Charla con mamá
Él está acostumbrado
Realiza esta tarea todos los días.
El último movimiento
De mi abuela
Es dentro de una bolsa
De consorcio negra.
Me invade alguna idea
Estética sublime.
Kant, Hegel o Sloterdijk
Podrían explicar esta imagen:
Los restos mortales
De mi abuela
Dentro de una bolsa negra
Llevados por un desconocido
(Su nombre está perdido
Entre 60.000 millones).
Esos restos que descansaron
25 años en la tierra
Y ahora van a mezclarse
Con otros huesos
Y otras memorias.
Dejo de lado
Esa sublime idea estética.
El poema dirá más
Que cualquier teoría.
Estuve con ella
Cuando la dejamos
En la tierra;
Estuve con ella
Cuando la sacamos.
Sus huesos ya son cenizas
Su memoria es eterna
Ella vive en la poesía
¿Para qué necesito
Esa sublime idea estética?
Un pincel
De cerdas finas, suaves y limpias
Separan la tierra
De los restos mortales
De mi abuela.
El empleado municipal
Acomoda los huesos
Al borde de la fosa;
Charla con mamá
Él está acostumbrado
Realiza esta tarea todos los días.
El último movimiento
De mi abuela
Es dentro de una bolsa
De consorcio negra.
Me invade alguna idea
Estética sublime.
Kant, Hegel o Sloterdijk
Podrían explicar esta imagen:
Los restos mortales
De mi abuela
Dentro de una bolsa negra
Llevados por un desconocido
(Su nombre está perdido
Entre 60.000 millones).
Esos restos que descansaron
25 años en la tierra
Y ahora van a mezclarse
Con otros huesos
Y otras memorias.
Dejo de lado
Esa sublime idea estética.
El poema dirá más
Que cualquier teoría.
Estuve con ella
Cuando la dejamos
En la tierra;
Estuve con ella
Cuando la sacamos.
Sus huesos ya son cenizas
Su memoria es eterna
Ella vive en la poesía
¿Para qué necesito
Esa sublime idea estética?
domingo, 23 de septiembre de 2018
Los arpegios del suero
Me arrojan a un estado
De letargo profundo.
Confundo a mi Yo
Con el Ello
Al Super yo
Con un conejo.
Una sal marina es servida
En mi mesa de
Cartón corrugado
Y espero a Caronte
Con el desayuno preparado.
Las instancias previas al sueño
Son las ideales
Para dejar escrita mi voluntad.
No creo poder volver
De las aguas profundas
Y embravecidas de
Mi inconsciente.
Preparo flechas y puñales;
Ya me he advertido
Que son muchos los monstruos
A enfrentar.
Las gotas del suero siguen
Estimulando mi letargo.
Ahora sí no hay retorno
Ahora sí
Dispongo del desayuno
Del conejo y de Caronte.
Ahora sí, discúlpenme
Debo preparar una flecha
Y un puñal:
Varios monstruos vienen
Acercándose
Mientras sigo escuchando las
Gotas del suero caer.
Me arrojan a un estado
De letargo profundo.
Confundo a mi Yo
Con el Ello
Al Super yo
Con un conejo.
Una sal marina es servida
En mi mesa de
Cartón corrugado
Y espero a Caronte
Con el desayuno preparado.
Las instancias previas al sueño
Son las ideales
Para dejar escrita mi voluntad.
No creo poder volver
De las aguas profundas
Y embravecidas de
Mi inconsciente.
Preparo flechas y puñales;
Ya me he advertido
Que son muchos los monstruos
A enfrentar.
Las gotas del suero siguen
Estimulando mi letargo.
Ahora sí no hay retorno
Ahora sí
Dispongo del desayuno
Del conejo y de Caronte.
Ahora sí, discúlpenme
Debo preparar una flecha
Y un puñal:
Varios monstruos vienen
Acercándose
Mientras sigo escuchando las
Gotas del suero caer.
Los arpegios del suero
Me arrojan a un estado
De letargo profundo.
Confundo a mi Yo
Con el Ello
Al Super yo
Con un conejo.
Una sal marina es servida
En mi mesa de
Cartón corrugado
Y espero a Caronte
Con el desayuno preparado.
Las instancias previas al sueño
Son las ideales
Para dejar escrita mi voluntad.
No creo poder volver
De las aguas profundas
Y embravecidas de
Mi inconsciente.
Preparo flechas y puñales;
Ya me he advertido
Que son muchos los monstruos
A enfrentar.
Las gotas del suero siguen
Estimulando mi letargo.
Ahora sí no hay retorno
Ahora sí
Dispongo del desayuno
Del conejo y de Caronte.
Ahora sí, discúlpenme
Debo preparar una flecha
Y un puñal:
Varios monstruos vienen
Acercándose
Mientras sigo escuchando las
Gotas del suero caer.
Me arrojan a un estado
De letargo profundo.
Confundo a mi Yo
Con el Ello
Al Super yo
Con un conejo.
Una sal marina es servida
En mi mesa de
Cartón corrugado
Y espero a Caronte
Con el desayuno preparado.
Las instancias previas al sueño
Son las ideales
Para dejar escrita mi voluntad.
No creo poder volver
De las aguas profundas
Y embravecidas de
Mi inconsciente.
Preparo flechas y puñales;
Ya me he advertido
Que son muchos los monstruos
A enfrentar.
Las gotas del suero siguen
Estimulando mi letargo.
Ahora sí no hay retorno
Ahora sí
Dispongo del desayuno
Del conejo y de Caronte.
Ahora sí, discúlpenme
Debo preparar una flecha
Y un puñal:
Varios monstruos vienen
Acercándose
Mientras sigo escuchando las
Gotas del suero caer.
miércoles, 19 de septiembre de 2018
Mis sábanas son de fuego
Mi aliento es de fuego
Vivo y habito en una casa de fuego
Me alimento del fuego
Y el fuego me acobijó
En el vientre de mi madre.
La sudestada todo lo devora
Los niños huyen con su padres
Un eclipse confunde
El día y la noche
El sueño y la vigilia
Mis versos de fuego
Que evaporan las turbulentas
Aguas de este mar feroz
Que no se rinde ante nada.
La sudestada gana
Sobre mí
Todas mis lenguas de fuego
Son apagadas,
Devoradas por el agua
Y en vez de morir
Me devuelven al vientre materno.
Ahora:
Mis sábanas son de agua
Mi aliento es de agua
Vivo y habito en una casa de agua
Me alimento del agua
Y el agua me acobija
En el vientre de mi madre.
Ayer habité la ferocidad del fuego
Hoy habito la ferocidad del agua.
Pronto
Seguramente
Habitaré la ferocidad de la tierra
Y también la ferocidad del aire.
Y cuando haya agotado todos
Esos habitares
Y esas ferocidades
Al fin
Podré habitar
La ferocidad de la poesía.
Mi aliento es de fuego
Vivo y habito en una casa de fuego
Me alimento del fuego
Y el fuego me acobijó
En el vientre de mi madre.
La sudestada todo lo devora
Los niños huyen con su padres
Un eclipse confunde
El día y la noche
El sueño y la vigilia
Mis versos de fuego
Que evaporan las turbulentas
Aguas de este mar feroz
Que no se rinde ante nada.
La sudestada gana
Sobre mí
Todas mis lenguas de fuego
Son apagadas,
Devoradas por el agua
Y en vez de morir
Me devuelven al vientre materno.
Ahora:
Mis sábanas son de agua
Mi aliento es de agua
Vivo y habito en una casa de agua
Me alimento del agua
Y el agua me acobija
En el vientre de mi madre.
Ayer habité la ferocidad del fuego
Hoy habito la ferocidad del agua.
Pronto
Seguramente
Habitaré la ferocidad de la tierra
Y también la ferocidad del aire.
Y cuando haya agotado todos
Esos habitares
Y esas ferocidades
Al fin
Podré habitar
La ferocidad de la poesía.
Mis sábanas son de fuego
Mi aliento es de fuego
Vivo y habito en una casa de fuego
Me alimento del fuego
Y el fuego me acobijó
En el vientre de mi madre.
La sudestada todo lo devora
Los niños huyen con su padres
Un eclipse confunde
El día y la noche
El sueño y la vigilia
Mis versos de fuego
Que evaporan las turbulentas
Aguas de este mar feroz
Que no se rinde ante nada.
La sudestada gana
Sobre mí
Todas mis lenguas de fuego
Son apagadas,
Devoradas por el agua
Y en vez de morir
Me devuelven al vientre materno.
Ahora:
Mis sábanas son de agua
Mi aliento es de agua
Vivo y habito en una casa de agua
Me alimento del agua
Y el agua me acobija
En el vientre de mi madre.
Ayer habité la ferocidad del fuego
Hoy habito la ferocidad del agua.
Pronto
Seguramente
Habitaré la ferocidad de la tierra
Y también la ferocidad del aire.
Y cuando haya agotado todos
Esos habitares
Y esas ferocidades
Al fin
Podré habitar
La ferocidad de la poesía.
Mi aliento es de fuego
Vivo y habito en una casa de fuego
Me alimento del fuego
Y el fuego me acobijó
En el vientre de mi madre.
La sudestada todo lo devora
Los niños huyen con su padres
Un eclipse confunde
El día y la noche
El sueño y la vigilia
Mis versos de fuego
Que evaporan las turbulentas
Aguas de este mar feroz
Que no se rinde ante nada.
La sudestada gana
Sobre mí
Todas mis lenguas de fuego
Son apagadas,
Devoradas por el agua
Y en vez de morir
Me devuelven al vientre materno.
Ahora:
Mis sábanas son de agua
Mi aliento es de agua
Vivo y habito en una casa de agua
Me alimento del agua
Y el agua me acobija
En el vientre de mi madre.
Ayer habité la ferocidad del fuego
Hoy habito la ferocidad del agua.
Pronto
Seguramente
Habitaré la ferocidad de la tierra
Y también la ferocidad del aire.
Y cuando haya agotado todos
Esos habitares
Y esas ferocidades
Al fin
Podré habitar
La ferocidad de la poesía.
lunes, 17 de septiembre de 2018
Mi última máscara reposa
En la mesa de entrada.
En el lavamanos el agua
Corre sin cesar.
La luz de la mañana
Baña la mitad de
La habitación.
Lo bigotes del gato
Se pintan con la leche
Que toma.
El ventilador
Arroja aire caliente.
El contestador está abarrotado
De mensaje tuyos.
La radio anuncia
La llegada de un circo.
Un cartero pasa por abajo
De la puerta una orden
De embargo.
Un pedazo del cielorraso
Se cae sobre la cama.
El gato maulla pidiendo
Más leche.
El clavo que sostiene
A la toalla
Se cae con la toalla.
Una cucaracha
Pasea por el living.
El teléfono suena y
Se escucha tu voz
En el contestador
Reclamado dinero.
Una araña colgada
De su tela
Baja sobre la maquina
De escribir.
Las araña es aplastada
Con la hoja
Nueva que pongo sobre
El carretel.
Escribo sin parar
Hasta el otro día.
La ducha me ha reparado.
Le sirvo leche al gato.
Antes de salir me pruebo
Mi máscara.
Es perfecta
Para este día perfecto.
El teléfono suena
Y mientras estoy abriendo
La puerta
Tu voz repite el reclamo
En el contestador
De ayer
Anteayer
Y de 3 años atrás.
El golpe seco de la puerta
Ahoga tu voz
Y tus reclamos.
Yo estoy feliz
Por entregar esta novela.
Ojalá me paguen buen dinero
Así te pago
Y no escuchar más tu voz
En mi contestador.
Esa es la única razón
Por la que escribí esta novela.
En la mesa de entrada.
En el lavamanos el agua
Corre sin cesar.
La luz de la mañana
Baña la mitad de
La habitación.
Lo bigotes del gato
Se pintan con la leche
Que toma.
El ventilador
Arroja aire caliente.
El contestador está abarrotado
De mensaje tuyos.
La radio anuncia
La llegada de un circo.
Un cartero pasa por abajo
De la puerta una orden
De embargo.
Un pedazo del cielorraso
Se cae sobre la cama.
El gato maulla pidiendo
Más leche.
El clavo que sostiene
A la toalla
Se cae con la toalla.
Una cucaracha
Pasea por el living.
El teléfono suena y
Se escucha tu voz
En el contestador
Reclamado dinero.
Una araña colgada
De su tela
Baja sobre la maquina
De escribir.
Las araña es aplastada
Con la hoja
Nueva que pongo sobre
El carretel.
Escribo sin parar
Hasta el otro día.
La ducha me ha reparado.
Le sirvo leche al gato.
Antes de salir me pruebo
Mi máscara.
Es perfecta
Para este día perfecto.
El teléfono suena
Y mientras estoy abriendo
La puerta
Tu voz repite el reclamo
En el contestador
De ayer
Anteayer
Y de 3 años atrás.
El golpe seco de la puerta
Ahoga tu voz
Y tus reclamos.
Yo estoy feliz
Por entregar esta novela.
Ojalá me paguen buen dinero
Así te pago
Y no escuchar más tu voz
En mi contestador.
Esa es la única razón
Por la que escribí esta novela.
Mi última máscara reposa
En la mesa de entrada.
En el lavamanos el agua
Corre sin cesar.
La luz de la mañana
Baña la mitad de
La habitación.
Lo bigotes del gato
Se pintan con la leche
Que toma.
El ventilador
Arroja aire caliente.
El contestador está abarrotado
De mensaje tuyos.
La radio anuncia
La llegada de un circo.
Un cartero pasa por abajo
De la puerta una orden
De embargo.
Un pedazo del cielorraso
Se cae sobre la cama.
El gato maulla pidiendo
Más leche.
El clavo que sostiene
A la toalla
Se cae con la toalla.
Una cucaracha
Pasea por el living.
El teléfono suena y
Se escucha tu voz
En el contestador
Reclamado dinero.
Una araña colgada
De su tela
Baja sobre la maquina
De escribir.
Las araña es aplastada
Con la hoja
Nueva que pongo sobre
El carretel.
Escribo sin parar
Hasta el otro día.
La ducha me ha reparado.
Le sirvo leche al gato.
Antes de salir me pruebo
Mi máscara.
Es perfecta
Para este día perfecto.
El teléfono suena
Y mientras estoy abriendo
La puerta
Tu voz repite el reclamo
En el contestador
De ayer
Anteayer
Y de 3 años atrás.
El golpe seco de la puerta
Ahoga tu voz
Y tus reclamos.
Yo estoy feliz
Por entregar esta novela.
Ojalá me paguen buen dinero
Así te pago
Y no escuchar más tu voz
En mi contestador.
Esa es la única razón
Por la que escribí esta novela.
En la mesa de entrada.
En el lavamanos el agua
Corre sin cesar.
La luz de la mañana
Baña la mitad de
La habitación.
Lo bigotes del gato
Se pintan con la leche
Que toma.
El ventilador
Arroja aire caliente.
El contestador está abarrotado
De mensaje tuyos.
La radio anuncia
La llegada de un circo.
Un cartero pasa por abajo
De la puerta una orden
De embargo.
Un pedazo del cielorraso
Se cae sobre la cama.
El gato maulla pidiendo
Más leche.
El clavo que sostiene
A la toalla
Se cae con la toalla.
Una cucaracha
Pasea por el living.
El teléfono suena y
Se escucha tu voz
En el contestador
Reclamado dinero.
Una araña colgada
De su tela
Baja sobre la maquina
De escribir.
Las araña es aplastada
Con la hoja
Nueva que pongo sobre
El carretel.
Escribo sin parar
Hasta el otro día.
La ducha me ha reparado.
Le sirvo leche al gato.
Antes de salir me pruebo
Mi máscara.
Es perfecta
Para este día perfecto.
El teléfono suena
Y mientras estoy abriendo
La puerta
Tu voz repite el reclamo
En el contestador
De ayer
Anteayer
Y de 3 años atrás.
El golpe seco de la puerta
Ahoga tu voz
Y tus reclamos.
Yo estoy feliz
Por entregar esta novela.
Ojalá me paguen buen dinero
Así te pago
Y no escuchar más tu voz
En mi contestador.
Esa es la única razón
Por la que escribí esta novela.
domingo, 16 de septiembre de 2018
A lo lejos se escucha
El sonido de un tren.
Afuera hace frío y hay neblina,
Ningún perro ladra.
Eso es extraño:
Que los perros no ladren.
¿Se habrá detenido el mundo?
¿Se habrá callado?
Y el único ruido que
Quiebra el silencio es
El ruido de las teclas y
La bocina del tren.
Abro la puerta para
Confirmar si hay mundo.
Mi sospecha es confirmada:
Hay mundo todavía afuera
Y el tren que escuchaba
Va a impactar sobre mí.
Es ridículo que cierre
La puerta y me esconda
Bajo la cama.
Mejor lo espero con
La puerta abierta
El sonido de un tren.
Afuera hace frío y hay neblina,
Ningún perro ladra.
Eso es extraño:
Que los perros no ladren.
¿Se habrá detenido el mundo?
¿Se habrá callado?
Y el único ruido que
Quiebra el silencio es
El ruido de las teclas y
La bocina del tren.
Abro la puerta para
Confirmar si hay mundo.
Mi sospecha es confirmada:
Hay mundo todavía afuera
Y el tren que escuchaba
Va a impactar sobre mí.
Es ridículo que cierre
La puerta y me esconda
Bajo la cama.
Mejor lo espero con
La puerta abierta
A lo lejos se escucha
El sonido de un tren.
Afuera hace frío y hay neblina,
Ningún perro ladra.
Eso es extraño:
Que los perros no ladren.
¿Se habrá detenido el mundo?
¿Se habrá callado?
Y el único ruido que
Quiebra el silencio es
El ruido de las teclas y
La bocina del tren.
Abro la puerta para
Confirmar si hay mundo.
Mi sospecha es confirmada:
Hay mundo todavía afuera
Y el tren que escuchaba
Va a impactar sobre mí.
Es ridículo que cierre
La puerta y me esconda
Bajo la cama.
Mejor lo espero con
La puerta abierta
miércoles, 12 de septiembre de 2018
Mis zapatos son hermanos
Siameses
La tristeza y la rabia son hermanas
Siamesas
El Rey y el bufón son hermanos
Siameses
El verso y la versura son hermanos
Siameses
El final del poema y el silencio son hermanos
Siameses
El capitalismo y el cristianismo son hermanos
Siameses
Pedro y Pablo son hermanos
Siameses
La droga y la adicción son hermanos
Siameses
El fascismo y la locura son hermanos
Siameses
Tom y Jerry son hermanos
Siameses
La melancolía y la depresión son hermanos
Siameses
La izquierda y la derecha son hermanas
Siamesas
Platón y Aristóteles son hermanos
Siameses.
Siameses
Siameses
Siameses:
La poesía y yo somos hermanos
Siameses:
Por eso el poema se llama siameses
Por eso me llamo siameses
Por eso somos siameses
Por eso todo es siames
Vos también.
Siameses
La tristeza y la rabia son hermanas
Siamesas
El Rey y el bufón son hermanos
Siameses
El verso y la versura son hermanos
Siameses
El final del poema y el silencio son hermanos
Siameses
El capitalismo y el cristianismo son hermanos
Siameses
Pedro y Pablo son hermanos
Siameses
La droga y la adicción son hermanos
Siameses
El fascismo y la locura son hermanos
Siameses
Tom y Jerry son hermanos
Siameses
La melancolía y la depresión son hermanos
Siameses
La izquierda y la derecha son hermanas
Siamesas
Platón y Aristóteles son hermanos
Siameses.
Siameses
Siameses
Siameses:
La poesía y yo somos hermanos
Siameses:
Por eso el poema se llama siameses
Por eso me llamo siameses
Por eso somos siameses
Por eso todo es siames
Vos también.
Mis zapatos son hermanos
Siameses
La tristeza y la rabia son hermanas
Siamesas
El Rey y el bufón son hermanos
Siameses
El verso y la versura son hermanos
Siameses
El final del poema y el silencio son hermanos
Siameses
El capitalismo y el cristianismo son hermanos
Siameses
Pedro y Pablo son hermanos
Siameses
La droga y la adicción son hermanos
Siameses
El fascismo y la locura son hermanos
Siameses
Tom y Jerry son hermanos
Siameses
La melancolía y la depresión son hermanos
Siameses
La izquierda y la derecha son hermanas
Siamesas
Platón y Aristóteles son hermanos
Siameses.
Siameses
Siameses
Siameses:
La poesía y yo somos hermanos
Siameses:
Por eso el poema se llama siameses
Por eso me llamo siameses
Por eso somos siameses
Por eso todo es siames
Vos también.
Siameses
La tristeza y la rabia son hermanas
Siamesas
El Rey y el bufón son hermanos
Siameses
El verso y la versura son hermanos
Siameses
El final del poema y el silencio son hermanos
Siameses
El capitalismo y el cristianismo son hermanos
Siameses
Pedro y Pablo son hermanos
Siameses
La droga y la adicción son hermanos
Siameses
El fascismo y la locura son hermanos
Siameses
Tom y Jerry son hermanos
Siameses
La melancolía y la depresión son hermanos
Siameses
La izquierda y la derecha son hermanas
Siamesas
Platón y Aristóteles son hermanos
Siameses.
Siameses
Siameses
Siameses:
La poesía y yo somos hermanos
Siameses:
Por eso el poema se llama siameses
Por eso me llamo siameses
Por eso somos siameses
Por eso todo es siames
Vos también.
martes, 4 de septiembre de 2018
Los niños corren por los pasillos
Dan tirones a la ropas
De los más grandes:
Quieren monedas
Y no quieren comprar
Golosinas:
Quieren comprar
Pasta base de cocaína.
Los niños corren
Los niños mueren fumando
Los niños mueren apuñalados
Los niños reciben en sus cráneos
Y abdómenes inocentes
Balas perdidas
De tiroteos perdidos.
Los niños ya no juegan
Los niños se consumen
Día a día
Pipazo a pipazo
Bala a bala
Puñalada a puñalada.
Niño:
Que te parás en la puerta
De los pasillos
Con tu cigarro
Y tu pipa
Y tu charrasca afilada
En la cintura.
Con tu voz prepotente
Pidiendo una seca
Como si tuvieras 30 años.
Niño:
Que reflejás
El fracaso de todas
Las instituciones
De toda la violencia
Política y cultural
En tu pequeño cuerpo
Condenado
Para que unos pocos
Puedan vivir con
Obscenos excesos
De todo este humo tóxico
Que comprás para
Soñar, para no sentir;
Para aumentar las ganancias
De...Ellos saben quienes son.
Un niño ha muerto
Y luego otro morirá
Una patrulla cobra una
Comenta de un tranza;
El taquero la recibe
Y la plata sube
Sube
Y sube, la plata hecha
Con el alma de
Los niños muertos.
Una vela más en el osario
Callejero;
Un nombre se agrega en la pared
Otro par de zapatillas colgadas
En los cables de luz;
Este poema se escribe
Para redimir el alma
De los niños muertos.
Dan tirones a la ropas
De los más grandes:
Quieren monedas
Y no quieren comprar
Golosinas:
Quieren comprar
Pasta base de cocaína.
Los niños corren
Los niños mueren fumando
Los niños mueren apuñalados
Los niños reciben en sus cráneos
Y abdómenes inocentes
Balas perdidas
De tiroteos perdidos.
Los niños ya no juegan
Los niños se consumen
Día a día
Pipazo a pipazo
Bala a bala
Puñalada a puñalada.
Niño:
Que te parás en la puerta
De los pasillos
Con tu cigarro
Y tu pipa
Y tu charrasca afilada
En la cintura.
Con tu voz prepotente
Pidiendo una seca
Como si tuvieras 30 años.
Niño:
Que reflejás
El fracaso de todas
Las instituciones
De toda la violencia
Política y cultural
En tu pequeño cuerpo
Condenado
Para que unos pocos
Puedan vivir con
Obscenos excesos
De todo este humo tóxico
Que comprás para
Soñar, para no sentir;
Para aumentar las ganancias
De...Ellos saben quienes son.
Un niño ha muerto
Y luego otro morirá
Una patrulla cobra una
Comenta de un tranza;
El taquero la recibe
Y la plata sube
Sube
Y sube, la plata hecha
Con el alma de
Los niños muertos.
Una vela más en el osario
Callejero;
Un nombre se agrega en la pared
Otro par de zapatillas colgadas
En los cables de luz;
Este poema se escribe
Para redimir el alma
De los niños muertos.
Los niños corren por los pasillos
Dan tirones a la ropas
De los más grandes:
Quieren monedas
Y no quieren comprar
Golosinas:
Quieren comprar
Pasta base de cocaína.
Los niños corren
Los niños mueren fumando
Los niños mueren apuñalados
Los niños reciben en sus cráneos
Y abdómenes inocentes
Balas perdidas
De tiroteos perdidos.
Los niños ya no juegan
Los niños se consumen
Día a día
Pipazo a pipazo
Bala a bala
Puñalada a puñalada.
Niño:
Que te parás en la puerta
De los pasillos
Con tu cigarro
Y tu pipa
Y tu charrasca afilada
En la cintura.
Con tu voz prepotente
Pidiendo una seca
Como si tuvieras 30 años.
Niño:
Que reflejás
El fracaso de todas
Las instituciones
De toda la violencia
Política y cultural
En tu pequeño cuerpo
Condenado
Para que unos pocos
Puedan vivir con
Obscenos excesos
De todo este humo tóxico
Que comprás para
Soñar, para no sentir;
Para aumentar las ganancias
De...Ellos saben quienes son.
Un niño ha muerto
Y luego otro morirá
Una patrulla cobra una
Comenta de un tranza;
El taquero la recibe
Y la plata sube
Sube
Y sube, la plata hecha
Con el alma de
Los niños muertos.
Una vela más en el osario
Callejero;
Un nombre se agrega en la pared
Otro par de zapatillas colgadas
En los cables de luz;
Este poema se escribe
Para redimir el alma
De los niños muertos.
Dan tirones a la ropas
De los más grandes:
Quieren monedas
Y no quieren comprar
Golosinas:
Quieren comprar
Pasta base de cocaína.
Los niños corren
Los niños mueren fumando
Los niños mueren apuñalados
Los niños reciben en sus cráneos
Y abdómenes inocentes
Balas perdidas
De tiroteos perdidos.
Los niños ya no juegan
Los niños se consumen
Día a día
Pipazo a pipazo
Bala a bala
Puñalada a puñalada.
Niño:
Que te parás en la puerta
De los pasillos
Con tu cigarro
Y tu pipa
Y tu charrasca afilada
En la cintura.
Con tu voz prepotente
Pidiendo una seca
Como si tuvieras 30 años.
Niño:
Que reflejás
El fracaso de todas
Las instituciones
De toda la violencia
Política y cultural
En tu pequeño cuerpo
Condenado
Para que unos pocos
Puedan vivir con
Obscenos excesos
De todo este humo tóxico
Que comprás para
Soñar, para no sentir;
Para aumentar las ganancias
De...Ellos saben quienes son.
Un niño ha muerto
Y luego otro morirá
Una patrulla cobra una
Comenta de un tranza;
El taquero la recibe
Y la plata sube
Sube
Y sube, la plata hecha
Con el alma de
Los niños muertos.
Una vela más en el osario
Callejero;
Un nombre se agrega en la pared
Otro par de zapatillas colgadas
En los cables de luz;
Este poema se escribe
Para redimir el alma
De los niños muertos.
lunes, 3 de septiembre de 2018
La sombra que acaricia
Mi rostro en la medianoche
Las voces que se pierden
En el silencio
La carta que escribo y
Vuelvo a borrar
¿Es tu voz?
¿Son tus palabras?
Leo unos poemas de Panero
Antes de dormir
Creo en que la voz de un loco
Puede ahuyentar a los fantasmas
Dejo un vaso de agua
Para que te refresques
Y para apagar el incendio
Si las llamas aparecen
Aquí
O en El Mas Allá.
En el escritorio de mármol
Está todo lo necesario
Desde el testamento
Al epitafio
Desde lo publicable
Hasta lo que hay que incinerar.
Si no despierto
Si las voces, las cartas, el silencio
La voz de Panero, los locos
Y los fantasmas me retienen;
Será que finalmente
Pude acercarme,
Aunque sea por un poco,
A la experiencia poética
Pude acceder a un gramo
De poesía.
Del resto
Los que hacen pepers
Y tesis
Dirán el resto.
Mi rostro en la medianoche
Las voces que se pierden
En el silencio
La carta que escribo y
Vuelvo a borrar
¿Es tu voz?
¿Son tus palabras?
Leo unos poemas de Panero
Antes de dormir
Creo en que la voz de un loco
Puede ahuyentar a los fantasmas
Dejo un vaso de agua
Para que te refresques
Y para apagar el incendio
Si las llamas aparecen
Aquí
O en El Mas Allá.
En el escritorio de mármol
Está todo lo necesario
Desde el testamento
Al epitafio
Desde lo publicable
Hasta lo que hay que incinerar.
Si no despierto
Si las voces, las cartas, el silencio
La voz de Panero, los locos
Y los fantasmas me retienen;
Será que finalmente
Pude acercarme,
Aunque sea por un poco,
A la experiencia poética
Pude acceder a un gramo
De poesía.
Del resto
Los que hacen pepers
Y tesis
Dirán el resto.
La sombra que acaricia
Mi rostro en la medianoche
Las voces que se pierden
En el silencio
La carta que escribo y
Vuelvo a borrar
¿Es tu voz?
¿Son tus palabras?
Leo unos poemas de Panero
Antes de dormir
Creo en que la voz de un loco
Puede ahuyentar a los fantasmas
Dejo un vaso de agua
Para que te refresques
Y para apagar el incendio
Si las llamas aparecen
Aquí
O en El Mas Allá.
En el escritorio de mármol
Está todo lo necesario
Desde el testamento
Al epitafio
Desde lo publicable
Hasta lo que hay que incinerar.
Si no despierto
Si las voces, las cartas, el silencio
La voz de Panero, los locos
Y los fantasmas me retienen;
Será que finalmente
Pude acercarme,
Aunque sea por un poco,
A la experiencia poética
Pude acceder a un gramo
De poesía.
Del resto
Los que hacen pepers
Y tesis
Dirán el resto.
Mi rostro en la medianoche
Las voces que se pierden
En el silencio
La carta que escribo y
Vuelvo a borrar
¿Es tu voz?
¿Son tus palabras?
Leo unos poemas de Panero
Antes de dormir
Creo en que la voz de un loco
Puede ahuyentar a los fantasmas
Dejo un vaso de agua
Para que te refresques
Y para apagar el incendio
Si las llamas aparecen
Aquí
O en El Mas Allá.
En el escritorio de mármol
Está todo lo necesario
Desde el testamento
Al epitafio
Desde lo publicable
Hasta lo que hay que incinerar.
Si no despierto
Si las voces, las cartas, el silencio
La voz de Panero, los locos
Y los fantasmas me retienen;
Será que finalmente
Pude acercarme,
Aunque sea por un poco,
A la experiencia poética
Pude acceder a un gramo
De poesía.
Del resto
Los que hacen pepers
Y tesis
Dirán el resto.
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