lunes, 3 de mayo de 2021

Bonzo

 


Como las ramas del sauce 

Que hace un año fueron cortadas 

Y hoy amenazan, cayendo 

Sobre la medianera;

Con las urracas y los loros 

Que todo el tiempo gastan el cielo 

Y de vez en cuando, las nubes 

Llevando y trayendo cantos de lluvia 

De muerte, de resurrección.


Así se gastan mis días 

Junto a mis desgastados recursos mentales 

Junto a mi osamenta cansina 

Que no deja que nada se le escape 

Y se abarrota de memorias 

Pensamientos, intentos de escritura 

Alimentando la llama del corazón

Del bonzo que me habita.


Entonces 

La tarde se incinera 

El barrio se incinera 

Junto a los vecinos.


Comienzo a incinerarme a las 7

En la mañana seré cenizas 

Y mi corazón permanecerá intacto.




Bonzo

 


Como las ramas del sauce 

Que hace un año fueron cortadas 

Y hoy amenazan, cayendo 

Sobre la medianera;

Con las urracas y los loros 

Que todo el tiempo gastan el cielo 

Y de vez en cuando, las nubes 

Llevando y trayendo cantos de lluvia 

De muerte, de resurrección.


Así se gastan mis días 

Junto a mis desgastados recursos mentales 

Junto a mi osamenta cansina 

Que no deja que nada se le escape 

Y se abarrota de memorias 

Pensamientos, intentos de escritura 

Alimentando la llama del corazón

Del bonzo que me habita.


Entonces 

La tarde se incinera 

El barrio se incinera 

Junto a los vecinos.


Comienzo a incinerarme a las 7

En la mañana seré cenizas 

Y mi corazón permanecerá intacto.




Amenaza

 

Veo mi rostro reflejarse



En un vidrio sucio y transpirado.



 



Me pregunto qué es lo que sostiene



Al reflejo, al vidrio, la ventana



Mi respiración agitada.



 



Qué hace que mi piel no se desgarre



Y mis huesos se escapen.



 



Qué hace que el vidrio no explote



El mundo no explote



Las estrellas no exploten.



 



Mi rostro sigue mirándome



En la profunda medianoche.



Si no es el lenguaje lo que hace



Que la Realidad no se desintegre



Debe ser algún Dios



Sin nombre ni forma



Que sostiene y agrupa



A este simulacro de Lo Real.



 



Afuera, truenos rugen sin disimulo.



 



La tormenta amenaza con llevarse todo.




Amenaza

 

Veo mi rostro reflejarse

En un vidrio sucio y transpirado.

 

Me pregunto qué es lo que sostiene

Al reflejo, al vidrio, la ventana

Mi respiración agitada.

 

Qué hace que mi piel no se desgarre

Y mis huesos se escapen.

 

Qué hace que el vidrio no explote

El mundo no explote

Las estrellas no exploten.

 

Mi rostro sigue mirándome

En la profunda medianoche.

Si no es el lenguaje lo que hace

Que la Realidad no se desintegre

Debe ser algún Dios

Sin nombre ni forma

Que sostiene y agrupa

A este simulacro de Lo Real.

 

Afuera, truenos rugen sin disimulo.

 

La tormenta amenaza con llevarse todo.




 

Que vivan 

Los que nos criamos con pan casero

Y mate cosido.


Que viva la canchita 

Y los barriletes después de la escuela.


Que vivan 

Los que comimos asado 

En todo régimen político 

Ya sea laburando 

O mangueando en los semáforos.


Que vivan los que nos fuimos de casa

Y volvimos con canas 

Callos en las manos 

El hígado resentido 

El sistema nervioso deteriorado 

Y una ansiedad voraz.


Que vivan los que no van a votar

Porque de ellos es el reino de la verdad:

No creen en santurrones

Couchs ontológicos, psicólogos o psiquiatras.

Que vivan los que aprenden escuchando al Otro

Sin poner prejuicios o etiquetas.


Que vivan los que fuimos bautizados 

En un fuentón de plástico 

Y usamos pañales de tela 

Y nos crió la abuela 

Mientras la vieja viajaba por el país 

Buscando ese mango que nos hacía morfar.


Que vivan los que esquivamos balas y puñaladas 

En la Noche Oscura del Alma

Buscando esa dosis que purgara

Toda la violencia política, psicológica

Y cultural que nos heredaron en el cuerpo.


Que vivan los que escriben 

Aunque nadie se los pida. Los que escriben 

Por placer o dolor

En los bares y cafés 

En la soledad de la noche de una casa

U hospital velando 

Por un enfermo o un moribundo.


Que vivan los que me salvan la vida 

Todos los días escuchándome 

Y acompañándome en esta aventura llamada vida.


Que vivan estas palabras;

Que vivan 

Y que digan todo lo que mi silencio 

No me deja decir. 





 

Que vivan 

Los que nos criamos con pan casero

Y mate cosido.


Que viva la canchita 

Y los barriletes después de la escuela.


Que vivan 

Los que comimos asado 

En todo régimen político 

Ya sea laburando 

O mangueando en los semáforos.


Que vivan los que nos fuimos de casa

Y volvimos con canas 

Callos en las manos 

El hígado resentido 

El sistema nervioso deteriorado 

Y una ansiedad voraz.


Que vivan los que no van a votar

Porque de ellos es el reino de la verdad:

No creen en santurrones

Couchs ontológicos, psicólogos o psiquiatras.

Que vivan los que aprenden escuchando al Otro

Sin poner prejuicios o etiquetas.


Que vivan los que fuimos bautizados 

En un fuentón de plástico 

Y usamos pañales de tela 

Y nos crió la abuela 

Mientras la vieja viajaba por el país 

Buscando ese mango que nos hacía morfar.


Que vivan los que esquivamos balas y puñaladas 

En la Noche Oscura del Alma

Buscando esa dosis que purgara

Toda la violencia política, psicológica

Y cultural que nos heredaron en el cuerpo.


Que vivan los que escriben 

Aunque nadie se los pida. Los que escriben 

Por placer o dolor

En los bares y cafés 

En la soledad de la noche de una casa

U hospital velando 

Por un enfermo o un moribundo.


Que vivan los que me salvan la vida 

Todos los días escuchándome 

Y acompañándome en esta aventura llamada vida.


Que vivan estas palabras;

Que vivan 

Y que digan todo lo que mi silencio 

No me deja decir. 





domingo, 2 de mayo de 2021

Esperando a los bárbaros

Estoy esperando a los Bárbaros

En la General Paz.



Llevan banderas

Y armas afiladas

Para el festejo.



Alguien me dice que el invierno

Será largo y crudo

De este lado de la frontera.




Esperando a los bárbaros

Estoy esperando a los Bárbaros
En la General Paz.

Llevan banderas
Y armas afiladas
Para el festejo.

Alguien me dice que el invierno
Será largo y crudo
De este lado de la frontera.




jueves, 22 de abril de 2021

Poesía o muerte

 El imperio descuartizó 

Con 4 caballos alazanes 

A Tupac Amaru en el 1700.


Lo mismo hicieron 

Con Tupac Shakur en 1996

Pero con 4 balas.


A Firmenich le pasó lo mismo

El día que lo mataron en Puerta de Hierro

Y su sangre bramó 

En imprecaciones al General 

Por todas las estafas a la juventud setentista.


Hay una esquina en Monte Chingolo

Donde conviven agujeros de balas 

Con pintadas de la JP.


El día que nos mataron en esa esquina 

Pinté con mi sangre en el suelo:

Poesía o muerte. 






Poesía o muerte

 El imperio descuartizó 

Con 4 caballos alazanes 

A Tupac Amaru en el 1700.


Lo mismo hicieron 

Con Tupac Shakur en 1996

Pero con 4 balas.


A Firmenich le pasó lo mismo

El día que lo mataron en Puerta de Hierro

Y su sangre bramó 

En imprecaciones al General 

Por todas las estafas a la juventud setentista.


Hay una esquina en Monte Chingolo

Donde conviven agujeros de balas 

Con pintadas de la JP.


El día que nos mataron en esa esquina 

Pinté con mi sangre en el suelo:

Poesía o muerte. 






miércoles, 7 de abril de 2021

Palabras específicas

La academia no te dirá

Que las palabras pesan

Tienen volumen y densidad.



Que si las sumerges en agua

Desplazará el mismo peso y volumen

Que al igual que lo hizo Arquímedes

Podrás calcular su peso específico

Y saldrás gritando ¡Eureka! por las calles.



Vallejo

Olga Orozco

Juan L. Ortiz

Fijman

Diana Bellesi



Cada palabra con su correspondiente

Peso especifico

Cada palabra con su volumen

Con su olor y sabor

Con su respectiva reberverancia.



La academia no te dirá lo que duelen las palabras

Lo que salvan

Lo que callan

Lo que hieren y lo que gangrena

No te dirán como extirparlas

Como sanarlas y rehabilitarlas.



Solo así

Cuando hayan sanado

Empezarán a contar sus historias.



Todos los pasos a nivel

Le pertenecen a Fabián Casas;

Las embarcaciones turcas

Que surcan los mares de Constantino

A Yeats;

Las preguntas que se les hace a Dios

A José Emilio Pacheco;

Los toros mecánicos a Valeria Tentoni;

Las letras que vuelven al poema

A Pablo Duca.



La academia no te dirá

Como descubrir al poema.



No te dirá que uno lo encuentra

Cuando la vida esté en riesgo

Como lo estuvo Arquímedes;

Que hay que sumergirse

En el líquido acuoso de la poesía

Y que el poema es lo que se derramará

Y si es acertado el cálculo

De lo que se ha derramado

Se podrá decir que se encontró un poema

Y se saldrá a gritar por las calles de Siracusa

¡Eureka! ¡Eureka!







Palabras específicas

La academia no te dirá
Que las palabras pesan
Tienen volumen y densidad.

Que si las sumerges en agua
Desplazará el mismo peso y volumen
Que al igual que lo hizo Arquímedes
Podrás calcular su peso específico
Y saldrás gritando ¡Eureka! por las calles.

Vallejo
Olga Orozco
Juan L. Ortiz
Fijman
Diana Bellesi

Cada palabra con su correspondiente
Peso especifico
Cada palabra con su volumen
Con su olor y sabor
Con su respectiva reberverancia.

La academia no te dirá lo que duelen las palabras
Lo que salvan
Lo que callan
Lo que hieren y lo que gangrena
No te dirán como extirparlas
Como sanarlas y rehabilitarlas.

Solo así
Cuando hayan sanado
Empezarán a contar sus historias.

Todos los pasos a nivel
Le pertenecen a Fabián Casas;
Las embarcaciones turcas
Que surcan los mares de Constantino
A Yeats;
Las preguntas que se les hace a Dios
A José Emilio Pacheco;
Los toros mecánicos a Valeria Tentoni;
Las letras que vuelven al poema
A Pablo Duca.

La academia no te dirá
Como descubrir al poema.

No te dirá que uno lo encuentra
Cuando la vida esté en riesgo
Como lo estuvo Arquímedes;
Que hay que sumergirse
En el líquido acuoso de la poesía
Y que el poema es lo que se derramará
Y si es acertado el cálculo
De lo que se ha derramado
Se podrá decir que se encontró un poema
Y se saldrá a gritar por las calles de Siracusa
¡Eureka! ¡Eureka!





Estación Saldías

 La estación Saldias



Es la primera al salir de Retiro.




La calle Padre Carlos Mugica



Es la casa de los cartoneros.




Entre Saldias y Retiro



Hay tres estaciones más



Que no aparecen en el recorrido:



Miedo, vacío y desesperación.




Pocos conocen esas estaciones



Y trabajaban día y noche



Día y noche



Día y noche



Día y noche



Día y noche...






Estación Saldías

 La estación Saldias

Es la primera al salir de Retiro.


La calle Padre Carlos Mugica

Es la casa de los cartoneros.


Entre Saldias y Retiro

Hay tres estaciones más

Que no aparecen en el recorrido:

Miedo, vacío y desesperación.


Pocos conocen esas estaciones

Y trabajaban día y noche

Día y noche

Día y noche

Día y noche

Día y noche...






Virus chino

 

Garrapateo poemas



Leo a Bukowsky.




Papá se queja



Y en la pieza de al lado



El virus Chino



Produce un edema pulmonar.




La tarde es sofocante.




¿Cuánta gente dejará de respirar hoy?





Virus chino

 

Garrapateo poemas

Leo a Bukowsky.


Papá se queja

Y en la pieza de al lado

El virus Chino

Produce un edema pulmonar.


La tarde es sofocante.


¿Cuánta gente dejará de respirar hoy?





Apagones cerebrales

El granizo golpea, golpea



En la cortina de aluminio.



Un refusilo quiebra la noche.



La noche quiebra la esperanza



Que se agota en cada respiración.




Adentro la memoria se va apagando



Lento, lento



Como un kiosco que cierra a medianoche



Y el dueño apaga la luz



Baja la persiana



Y a medida que camina por la vereda



Los faroles se van apagando



Uno a uno.




En el otro barrio pasa lo mismo



Y en el otro lo mismo.




Todo se apaga lento, lento.




Una vez llegué a Santiago de Chile



A medianoche en avión



Durante un apagón.




La capital se había fundido



Con el océano y la cordillera.




En la oscuridad



Todo se vuelve Uno.




Apagones cerebrales

El granizo golpea, golpea

En la cortina de aluminio.

Un refusilo quiebra la noche.

La noche quiebra la esperanza

Que se agota en cada respiración.


Adentro la memoria se va apagando

Lento, lento

Como un kiosco que cierra a medianoche

Y el dueño apaga la luz

Baja la persiana

Y a medida que camina por la vereda

Los faroles se van apagando

Uno a uno.


En el otro barrio pasa lo mismo

Y en el otro lo mismo.


Todo se apaga lento, lento.


Una vez llegué a Santiago de Chile

A medianoche en avión

Durante un apagón.


La capital se había fundido

Con el océano y la cordillera.


En la oscuridad

Todo se vuelve Uno.




Resurrección

De vez en cuando



Ocurre la resurrección.




Puede ser en un semáforo,



En la cola del supermercado



O en el banco, en los vidrios transpirados



O quizás entre la multitud.




Anoche fue en sueños.




Estaba en el patio de tu casa



Y me preguntabas que hacía ahí.




Luego sonreíste y me dijiste



"Pasá".




Resurrección

De vez en cuando

Ocurre la resurrección.


Puede ser en un semáforo,

En la cola del supermercado

O en el banco, en los vidrios transpirados

O quizás entre la multitud.


Anoche fue en sueños.


Estaba en el patio de tu casa

Y me preguntabas que hacía ahí.


Luego sonreíste y me dijiste

"Pasá".




16 años

 Me dijeron  Que tenía una condición  Física, mental y espiritual. Que era una alergia del cuerpo Una obsesión de la mente Un lugar oscuro d...