jueves, 14 de febrero de 2019

Vuelven los colectivos al barrio

Llenos de esperanzas y promesas,

Pero un estómago

No se llena con promesas.



En el almacén no hay crédito

Ya fueron suficientes promesas.



Recuerdo que mis pelotas

De malabares están rellenas con polenta.



Y con sumo cuidado saco el grano

Y los pongo a hervir en la olla.



La polenta sabe bien, seca, con aceite

Y granos de tierra.



Un verdadero manjar para un estómago

Que no espera nada de las promesas

Que se difunden en la plaza.







El día vuelve a empezar

Salgo para la avenida

A buscar un tren.

Un abuelo va para el comedor

Con su tapper. La única comida

Que va a recibir en el día; el resto es

Mate y mate, radio y ver lo

Poco de vida que le queda

En este barrio al que está condenado.



El abuelo llega con su tapper,

Los chicos salen del comedor

Con una fruta.



En el camino El Chino me dice

Que están buscando gente

Para la próxima marcha:"Hay 200 mangos",

Es el gancho al que nadie se resiste.



Lo dejo con su promesa

Yo también voy a buscar mis promesas

Mis esperanzas, en esas monedas

Que me da el semáforo.



Un estómago no se llena con promesas

Me digo,

Mientras lo saludo al abuelo Franco

Que vuelve del comedor con su tupper.




















No hay comentarios.:

Una navidad diferente

  “Cuando miras largo tiempo a un abismo, también éste mira dentro de ti” Friedrich Nietzsche        Pasó por la puerta principa...