domingo, 28 de octubre de 2018

   La terapias grupales siempre son los jueves. Claudio no anduvo bien en la semana y durante la terapia se quiebra totalmente. Llora desconsoladamente. Se nota que algo lo está atormentando. Como puede explica lo que le está pasando. Algo o alguien le hizo recordar la vez que estuvo en el penal de Sierra chica. Hubo una bronca  con los del otro pabellón. Los otros la maniataron y le pusieron un trapo en la boca. A su compañero de celda le tiraron aguarras y lo prendieron fuego adelante de él. Claudio llora, trata de zafarse pero le ponen una faca en el cuello. Uno de los giles le agarra la cara y lo obliga a mirar al compañero mientras se retuerce del dolor. "¡Fijate!, ¡¿te gusta como se cocina tu amigo?! ¡¿Te gusta!", le dice el chanta con la mirada sacada y disfrutando del momento. Su compañero de celda muere a causa de la quemaduras. Claudio arrastra esta culpa entre las miles que tiene.
    Ahora llora, se desahoga y el terapeuta puede acertar en las causas que lo llevaron a su desequilibrio.
   El compañero de Claudio murió en esa celda. Claudio murió un par de años después de esa internación. Aparte de la adicción era portador de h.i.v y en la recaídas su sistema inmunológico se debilitaba mucho. Desde los 16 años quería parar con la falopa. Esta era su séptima internación. Siempre recuerdo esa sesión grupal. Trato de imaginarme y sentir lo que él sintió en esa celda ¿Cómo se siente ver a tu compañero morir delante tuyo? ¿Cuál es el aroma de la carne humana chamuscándose? ¿Cómo se puede disfrutar de la muerte violenta de alguien?
    Todavía no sé lo que se siente. No sé cuál es el aroma de la carne humana chamuscándose.
¿Vos sabes lo que se siente?
¿Sabés cuál es el aroma?
 




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