miércoles, 26 de julio de 2017

Una gato ovillado

Descansa en el escritorio

La luna también se ovilla para dormir

La noche me sorprendió

Y nuevamente escribo

Sobre la incapacidad de escribir.

Refugiándome en palabras estériles

Y métricas irregulares

Como si el poema , hoy, no

Quisiera ser escrito, captado

Sublimado o espiado por

Un segundo; un segundo válido para

Justificar ese gesto de supervivencia

En este zoológico policial de la vida, como

Lo llama Viel Temperley.

Nuevamente vuelvo a parafrasear

Saltar de un verso a otro sin mucho sentido

Para que el ritmo del teclado y de mi sangre

Me sorprendan con ese verso

Que de paso al silencio

O que de algo para pensar

O que simplemente me absuelva,

Que el día no se agote con palabras

Atragantadas en mi esófago.

Antes de que termine este té

Me habré agotado en mi incapacidad

Me dormiré pensando en el poema de mañana

Y el poema de hoy quedará sin escribir.












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